En el pasado la técnica anticonceptiva no se había perfeccionado y los métodos creados como la píldora y la inyección no daban una seguridad alta a la mujer de no quedar embarazada y tampoco eran muy saludables.

El avance de la ciencia en la actualidad ha corregido estos detalles y ha convertido a los métodos anticonceptivos en mucho más eficaces, menos nocivos, más cómodos y con más variedad para que todas las mujeres que deseen usarlos, puedan hacer su elección.

Sin embargo, todavía hay creencias de que los métodos anticonceptivos son dañinos para la salud de la mujer, que causan enfermedades graves y se habla también de su ineficacia.

La inyección anticonceptiva

Este es uno de los métodos más estigmatizado que existe, ya que alrededor del mismo hay muchos mitos.

Se dice que la inyección anticonceptiva causa esterilidad, lo cual es un simple mito, puesto que no hay una base científica que lo pruebe, solo existen testimonios de mujeres que dicen haber quedado estériles luego de haber usado años este método. La esterilidad en la mujer usualmente es debido a malformaciones en los órganos reproductivos, quistes en los ovarios, enfermedades de tipo genital, a nivel de trompas o de los ovarios, cambios hormonales; que no son producidos ni agravados por el hecho de utilizar la inyección.

La inyección puede producir una ausencia de regla total o parcial, conocida como amenorrea secundaria, pero no quiere decir que sea algo grave; se trata de una reducción del grosor del endometrio debido a distintas causas.

La píldora anticonceptiva

El mito al que más temen las mujeres sobre la píldora es porque se cree que produce aumento de peso, pero tampoco existen pruebas de esto, solamente hay coincidencias, pues muchas mujeres dicen que han aumentado de peso desde que empezaron a utilizar la píldora. El aumento de peso es causado por descuidos o por problemas de tiroides, que no tienen ninguna relación con el consumo de la píldora.

También se dice que a veces la píldora puede fallar, pero sólo un porcentaje del 1% de todas las mujeres que utilizan las píldoras han salido embarazadas, el resto de mujeres que tienen un embarazo es porque han hecho un mal uso de estas pastillas, han tenido descuidos o están utilizando medicamentos que anulan el efecto anticonceptivo.

Otros métodos

Existen métodos como el anillo vaginal, que es muy conveniente y a diferencia de la inyección y la píldora, este no se ve interferido por otros medicamentos.

La T de cobre, un método que tiene una eficiencia menor a los demás métodos, porque durante el acto sexual puede ser movido y perder por completo su efectividad y también puede causar infecciones vaginales, si no existen los cuidados adecuados.

El parche anticonceptivo es uno de los métodos más efectivos, con una eficacia del 99,4% y es muy sencillo de usar, aunque también es costoso. Sus efectos secundarios son lo que lo convierten en menos utilizado por las mujeres, ya que puede causar trombosis y disminución de peso.

Los condones tanto masculinos como femeninos son métodos anticonceptivos no hormonales, que tienen una eficacia del 98%, solo a menos que el condón esté roto, podría haber transmisión de virus o espermatozoides.

Algunos métodos hormonales requieren un tiempo de adaptación de un máximo de tres meses, donde la mujer suele tener algunos efectos secundarios como malestares, depresión, sangrados o síntomas similares a los del embarazo, que desaparecerán por completo luego del período mencionado. También tienen un tiempo de desintoxicación, esto quiere decir que una vez que la mujer deja de usarlo, debe esperar cierto tiempo para poder quedar embarazada. Este tiempo puede variar de tres meses hasta un año, dependiendo del organismo; incluso hay mujeres que quedan embarazadas inmediatamente después de suspender su uso.

De todas formas, antes de utilizar un método anticonceptivo es necesario consultar con un ginecólogo, que haga las pruebas necesarias y determine cual es el mejor método; puesto que los métodos anticonceptivos responden de manera distinta en cada mujer.