Con el anuncio de la NASA y la confirmación del descubrimiento del primer planeta con probabilidades de ser habitable, el que fue encontrado por la sonda Kepler en diciembre del año 2011, vino también la difusión masiva de un listado de decenas de otros exoplanetas candidatos a ser habitables y de cientos de exoplanetas de distintos tipos, no habitables. Durante 2012 este listado se ha incrementado, hasta el punto de haberse anunciado hace poco tiempo el hallazgo de un equipo del Observatorio Europeo Austral, un planeta de varias veces la masa de la Tierra, ubicado a unos 42 años luz (HD 40307 g), con las mayores probabilidades de ser habitable, aun que el planeta en cuestión encontrado por la misión Kepler en 2011: el Kepler 22 b. Este exoplaneta es el primer hospedante hallado (por eso se denomina "b") del sistema de una estrella similar al Sol llamada Kepler 22. Un anuncio previo de febrero de 2011 ya había anunciado un listado de más de 50 planetas de zonas habitables, de los que quedaron 48 y uno confirmado como eventualmente habitable: Kepler 22 b. Sin embargo la Misión Kepler no es el único buscador de planetas. De hecho esta sonda se lanzó en 2009 y la búsqueda de exoplanetas había empezado en la década de 1990 a partir del descubrimiento en 1995 de 51 Pegasi b, un gigante gaseoso que gira velozmente alrededor de 51 Pegasi; el método utilizado para estos descubrimientos es el de astrometría, que es el que mide los cambio de la estrella que gira sobre el centro de su masa, de ahí que se registran las variaciones de su posición y su oscilamiento, perturbados por la influencia gravitatoria de los planetas que la orbitan. Muchos otros planetas fueron encontrados desde entonces, entre ellos algunos en las zonas habitables de sus estrellas como Gliese 581 d, HD 85512 b y 55 Cancri f, aunque esta nómina va a aumentar, no solamente por los exoplanetas que sigan encontrando desde observatorios de la Tierra, sino por los que ha aportado y aporte Kepler.

Objetivos de la Misión Kepler

El objetivo científico primordial de la Misión Kepler es explorar la estructura y la diversidad de los sistemas planetarios, mediante el análisis de los datos que toma de una gran cantidad de estrellas (más de 100.000 de la constelación Cygnus y Lyra: se sugiere ver ilustración adjunta). Los fines a cumplir por la misión son:

  • Determinar la abundancia de planetas de tipo terrestre y más grandes en la zona de habitabilidad o cerca de ella, de un determinado campo de estrellas..
  • Determinar la distribución de tamaños y formas de las órbitas de estos planetas.
  • Estimar la cantidad de planetas que hay en sistemas de estrellas múltiples.
  • Determinar la variedad de las órbitas, la reflectividad de los planetas y sus tamaños, masas y densidades;
  • Identificar los astros adicionales que los sistemas planetarios puedan tener.
  • Determinar las características de las estrellas que albergan sistemas planetarios y clasificar los aspectos comunes.

El método de tránsito en la detección de planetas extrasolares

Cuando un planeta pasa por delante de su estrella, visto por un observador, el evento se llama un tránsito. Los tránsitos de planetas de tipo terrestre produce un pequeño cambio en el brillo de una estrella de alrededor de 1/10.000 (100 partes por millón, ppm), con una duración del tránsito de 1 a 16 horas. Este cambio debe ser periódico si es causado por un planeta. Además, todos los tránsitos producidos por el mismo planeta deben ser del mismo cambio en el brillo y de la misma cantidad de tiempo, proporcionando así una señal altamente repetible y un método de detección fiable. Una vez detectado, el tamaño de la órbita del planeta puede calcularse a partir del período (el tiempo que tarda el planeta en una órbita alrededor de la estrella) y la masa de la estrella aplicando la Tercera Ley de Kepler del movimiento planetario. Puede calcularse el tamaño de la órbita, la temperatura de la estrella y la del planeta. Conocer la temperatura de un planeta es fundamental para determinar si el planeta es o no habitable ya que solo los planetas con temperaturas moderadas son habitables. Para que un planeta en tránsito se vea, la órbita debe estar alineada de canto en el mismo plano que nuestro sistema solar y esta probabilidad es de 0,5 % para un planeta de órbita similar a la Tierra y de una estrella similar al Sol. Por otra parte, los tránsitos deben confirmarse en el tiempo y teniendo en cuenta las similitudes que se han destacado, el tiempo de espera es 1 año para un planeta terráqueo orbitando una estrella tipo Sol en la zona de habitabilidad; este tránsito se confirma 3 veces para su certificación, a la cuarta vez se anuncia.

El fotómetro de Kepler

La sonda Kepler cuenta con un telescopio de 0,95 metros de diámetro con un instrumento añadido: un fotómetro o medidor de luz. Su gran campo de visión de 105° le permite barrer un amplio campo de estrellas a la vez y de forma continua. La idea es que la misión dure 3 años y medio, con posibilidad de que pueda ser extendida para permitir la detección de planetas más pequeños, por el cruce de mayor cantidad de datos en más tiempo y la eliminación del ruido y la variabilidad estelares.

El catálogo de entrada Kepler o Kepler Input Catalog (KIC)

El KIC es una base de datos de búsqueda pública de los 13,2 millones de objetivos - aproximados - de investigación de la Misión Kepler.

Últimos anuncios de exoplanetas encontrados por Kepler

Los anuncios de la Misión Kepler han confirmado miles de planetas, más que ninguna otra búsqueda. De los 2.326 exoplanetas identificados por Kepler, 207 son de tamaño parecido a la Tierra, 680 superan esta dimensión, 1.181 son como Neptuno, 203 son similares a Júpiter y 55 son mayores que Júpiter. El rango de la muestra de estrellas para la misión Kepler es lo suficientemente grande como para capturar la riqueza de lo inesperado, y los hechos están dando la razón.