El look entre las adolescentes más imitado es el de Miley Cyrus (38,7%), Selena Gómez (13,5%) y Vanessa Hudgens (5,7%), según el estudio de Tulipán avalado por la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria. Ellas adoran el estilo de Robert Pattinson (elegido el actor más guapo del mundo en 2009 por las revistas People y Vanitatis y en 2010 por Glamour), Taylor Lautner (segundo en la lista de Glamour) y Justin Bieber o los Jonas Brothers.

¿Cuál es el estilo de los adolescentes?

Miley Cyrus: es una trendsetter de adolescentes, especialmente desde que rompió con su imagen de chica Disney. Pasó de ser la colorida Hanna Montana, con estilismos acordes a su edad, a ser únicamente Miley Cyrus, una caza tendencias de la moda más sexy. El negro es su color, así como las prendas ajustadas, escotes, corpiños, mini shorts y tacones de aguja. Cuando se baja del escenario, su estilo es casual con aire rockero. Los pañuelos al cuello, skinny jeans, botas y gafas de sol de maxi montura son sus signos de identidad. El pelo lo lleva suelto y con ondas naturales. Su maquillaje es escaso pero nunca prescinde del gloss para iluminar su sMiley sonrisa.

Selena Gómez: ¡incluso Miley Cyrus ha dicho que “ama su estilo” en una entrevista a Popstar! el pasado julio de 2009. La actriz de Los Magos de Waverly Place ha sido elegida durante años la adolescente mejor vestida por la revista Teen Vogue. Tan imitado es el estilo de Selena Gómez por sus fans que ha lanzado su propia línea de ropa, Dream Out Loud, definida por ella misma como “moda con aire vaquero con influencia de Texas”. Luce una larga cabellera con las tan de moda ondas naturales. Su estilo es dulce, colorido y sofisticado. Su must en maquillaje es el colorete.

Vanessa Hudgens: la actriz de High School Musical define su estilo a través del peinado. Luce una interminable melena negra azabache ondulada con la cual ha puesto de moda la trenza lateral y ha seguido otras como recogidos despeinados o diademas look años 50. En su armario nunca falta un slim jean, que sofistica con altos tacones, un maxi bolso y prendas en color negro. En los eventos acostumbra a llevar vestidos coloridos y de raso, normalmente a media pierna. Su must en maquillaje es el eye liner negro.

Robert Pattinson: el vampiro de la saga Crepúsculo revolucionó el mundo de la estética y la moda con su look casual llevado al extremo. Sigue una tendencia desaseada. Los vaqueros anchos y desgastados, las camisetas de algodón y las camisas de cuadros son sus must. Su estilismo es imitado especialmente por su pelo. Según el diario La Voz Libre el pasado 3 de abril de 2010 el corte de pelo de Robert Pattinson fue el más pedido en las peluquerías ese año. Jamie Stevens, su estilista, así lo definió: “Es versátil, ligeramente largo con un mechón que puede ser despeinado o arreglado hacia atrás. Por eso es muy adaptable para lucir bien arreglado y despeinado. Su secreto es no usar champú”.

Justin Bieber: sin duda el maxi flequillo es lo que marca el look del cantante. “Me lleva cinco minutos arreglarlo, uso champú, acondicionador, básicamente lo que hay en un hotel y una secadora. Me corto el cabello cada vez que tengo que aparecer en televisión o cuando mi madre me dice que está muy largo”, según dijo en una entrevista en mayo de 2010 a UsMagazine. Justin Bieber no se baja de su coloridas zapatillas de marca, chaquetas deportivas con capuchas y vaqueros en varios colores.

Estilismos adolescentes de adulto

Estos modelos de imitación se han convertido en un problema, como dice Silvia Galar Urra, diplomada en Deusto y psicóloga de ASPACE en Mondragón. Aunque todas las generaciones han tenido estereotipos, los nuevos ídolos juveniles son adolescentes que han adelantado su desarrollo. Miley Cyrus es un ejemplo, cuando con la misma edad pasó de un estilismo infantil a otro de ‘alto voltaje’. “Los cambios son un proceso. No se puede cambiar así como así, es decir, no se madura sin más porque para cambiar hay que haber aprendido algo”.

La reciente publicación en la revista Vogue Francia de unas fotografías en las que aparecen tres niñas de siete años posando sugerentes como modelos provocaron un escándalo internacional y se zanjó despidiendo a la responsable, Carine Roitfeld, según recogió el diario El Mundo el 19 de enero de 2011. Sin embargo, no se hizo hincapié en porqué no resultó descabellada la idea en su día, ahora tachada como “incitación a la pedofilia”. Justin Bieber, con 16 años, dejó de ser un adolescente para que los responsables de su imagen jugaran con la provocación sexual. La portada de Miley Cyrus en Vanity Fair con 15 años posando medio desnuda también fue muy criticada pero siguió en los kioskos.

Las poses seductoras y tacones de aguja en niños han acortado las etapas cíclicas de la vida y, la niñez con sus características, está prácticamente en peligro de extinción. Un ejemplo es la web Kittylu.es que ofrece asesoramiento estético a niñas entre 13 y 16 años. Lo que antes era un juego, coger el estuche de pinturas de las madres, ahora se ha convertido en un negocio para los adultos y en costumbre para las niñas.

La influencia de los ídolos juveniles en esta generación es mayor que en las pasadas por la evolución de las nuevas tecnologías, como Internet, donde los fans pueden seguir al pie de la letra los estilismos y estilos de vida de Justin Bieber, Miley Cyrus o Selena Gómez. No sólo preocupa a los especialistas el hecho de que se abuse de estos modelos de imitación estética sino precisamente la estética de estos modelos. “Si con 15 años llevan escote, con 25 ¿qué van a llevar? Las adolescentes entienden la moda como lucir el cuerpo y no la cabeza”, sentencia Silvia Galar Urra.