La planta milenrama o Achillea millefolium asimismo conocida por milhojas, cientoenrama, hierba de Aquiles, milefolio, artemisia, hierba meona o hierba de las heridas, entre otros nombres, es común en España y se localiza principalmente en la parte septentrional de la Península Ibérica vegetando de manera voluntaria en terrenos eriales y no demasiado secos. Tradicionalmente las infusiones, decocciones y otras preparaciones con la milenrama, se han usado como remedios tónicos y astringentes.

Es una planta herbácea vivaz de la familia de las Compuestas y con rizomas fibrosos a ras del suelo que a menudo echan raíces y tallos. Los tallos vellosos y erguidos pueden alcanzar los 70 centímetros. Las hojas de color verde oscuro se dividen en lacinias muy estrechas y algo vellosas. Las blancas y a veces rojizas flores de la milenrama se agrupan en umbelas terminales formando pequeñas cabezuelas.

Propiedades medicinales de la milenrama o hierba de Aquiles

Su utilización se remonta a la mitología puesto que su nombre proviene de Aquiles, célebre héroe de la antigua Grecia. Hipócrates aconsejaba baños de milenrama contra las hemorroides sangrantes, del mismo modo Dioscórides también la recomendaba para las llagas sangrantes, ya que la mayor virtud de esta planta medicinal es curar los males de la sangre tanto internos como externos, de ahí que sea buena para tratar varices y espasmos uterinos.

Los principales componentes conocidos de esta planta son: aceite esencial, además de tanino, mucilago e inulina al igual que la planta achicoria. La milenrama o milhojas contiene vitamina C, A y varias del complejo B. También destacan sus sales de potasio, fosfato y nitrato.

Las partes utilizadas de la milenrama con fines terapéuticos están en las hojas, las sumidades floridas y también en las raíces. Y tiene propiedades amargas, estimulantes, antihemorroidales, estomacales, carminativas, aperitivas, diuréticas, expectorantes, febrífugas, depurativas, vermífugas, antisépticas, antiespasmódicas o sedantes del útero y los ovarios, entre otras.

Usos de la milenrama, planta Achillea millefolium, L.

La planta milenrama o milhojas tiene aplicaciones terapéuticas en casos de hemorroides, diarreas crónicas, menstruaciones difíciles y dolorosas, incontinencia de orina en los niños, reumatismo, gota, asma, catarros, pequeñas inflamaciones de la piel y mucosas o también como repelente de insectos.

Las infusiones de flores y hojas de milenrama son tónicas, calmantes, antiespasmódicas, antihemorroidales y depurativas. Y como uso tópico estas infusiones sirven para lavar úlceras, llagas y heridas. Las cataplasmas también de sus hojas y flores se utilizan para las afecciones cutáneas.

Los jarabes de la planta milenrama tienen propiedades digestivas, y se elaboran con 100 gramos de sus hojas frescas y 1.200 gramos de azúcar hervidos en 1/2 litro de agua hasta conseguir consistencia. Las decocciones de las hojas y flores secas de la Achillea milenrama son tónicas, depurativas, estimulantes, vulnenarias y para los supuestos de inflamaciones intestinales.

Contra la celulitis o para aliviar las neuralgias y las partes doloridas por los reumatismos, se puede hacer una pomada antirreumática con unos 2 gramos de esencia de milenrama, otros 5 de lanolina y 45 de pomada alcanforada, y aplicar en fricciones en las partes doloridas.

Cultivo de la milenrama

Con relación al cultivo de la milenrama, aunque es una planta que se reproduce de manera espontánea, se puede cultivar por semillas o por trozos de rizoma en un marco de 50 centímetros entre líneas y de 40 entre plantas dentro de cada línea, para ello se siembra en un semillero a primeros de marzo para trasplantarla definitivamente a su terreno en el mes de mayo.

En su primer año de vida florece hacia el mes de junio, los demás años empieza a florecer en mayo y dura hasta septiembre. Se recolecta cuando culmina su floración. El primer año da poca cosecha, es en el segundo al cuarto año cuando alcanza su pleno apogeo. La desecación se hará a la sombra y con celeridad para que no se pierdan sus componentes volátiles.

Achillea milenrama, precauciones

Si se recolecta en su estado salvaje, es conveniente conocerla muy bien además de fijarse en ella para no confundirse con la cicuta y el perigilón o cicuta de perro, ambas plantas son venenosas, y ante la duda lo más conveniente es que se adquiera la milenrama en las farmacias o en los herbolarios.

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