Durante la segunda mitad del siglo XVIII, la influencia de los criollos, que propiciaban ideas más liberales y contrarias a la monarquía española, iba en aumento, por lo que empezaron a perfilarse las primeras tendencias nacionalistas y contrarias a la excesiva tutela de la corona.

Por otra parte, el auge económico de la colonia no alcanzaba a los criollos de la misma forma que a los españoles, quienes acaparaban la mayoría de los privilegios y beneficios. La invasión de Napoleón a España fue aprovechada por grupos de criollos para proponer que el ayuntamiento de la ciudad de México asumiera la soberanía de Nueva España.

Biografía del cura Hidalgo

Miguel Hidalgo y Costilla, también llamado el "Padre de la Patria" mexicana nació en 1747, en el pueblo de Pénjamo, Guanajuato. Su padre fue don Cristóbal Hidalgo y su madre doña Ana María Gallagamandarte.

Fue un estudiante sobresaliente en el colegio de jesuitas en Valladolid de Michoacán, hoy Morelia, llegando a ser licenciado en teología; cuando Hidalgo servía en el curato de Dolores, Guanajuato, se aficionó por la lectura de arte, ciencia, aprendió el francés y los idiomas de los indígenas, sobre todo el otomí.

A los sesenta años, el cura físicamente era un hombre de estatura mediana, tez morena, ojos verdes, cabello cano y calvo y muy activo físicamente.

Inicio del movimiento de independencia

Existieron diversas pláticas previas al inicio de la movilización armada entre Hidalgo y Allende acerca de que una independencia sería útil al país. Por lo que la aceptación de Hidalgo como miembro en la conspiración tuvo que ver con su preocupación por los menos favorecidos.

A principios de septiembre el gobierno se enteró de los planes de levantamiento de los conspiradores y Juan Antonio de Riaño, que era amigo de Hidalgo, dio la orden de aprehenderlos. Doña Josefa Ortiz envió un aviso a Juan Aldama en que decía que habían sido descubiertos y cuando se reunieron los conspiradores, Hidalgo decidió que era momento de iniciar el levantamiento, el día 16 de septiembre de 1810.

El descontento de los criollos acabó transformándose en una insurrección abierta contra los españoles que se conoce como el "Grito de Dolores". Tuvo lugar el 15 de septiembre de 1810 y fue encabezada por el cura Hidalgo.

Hidalgo fue excomulgado

La Iglesia criticó a Hidalgo y el obispo de Michoacán decretó su excomunión el 24 de septiembre de 1810. Durante el recorrido en pueblos de parte de Hidalgo y su tropa, se fueron uniendo diversas personas a su ya de por sí heterogéneo grupo: la caballería armada eran gentes que trabajaban en haciendas y montaban a caballo, portaban como defensa machetes y muy pocos contaban con pistolas; su infantería eran los indígenas armados con palos, flechas y ondas; y los caporales de las haciendas eran los jefes de la caballería.

En un principio Hidalgo permitió que el grupo de personas a su órdenes cometieran diversos excesos entre la sociedad civil, y se dice que cuando quiso detenerlos ya no fue escuchado. Esta situación conmocionó a los criollos que apoyaban el movimiento, por lo que retiraron la ayuda a la lucha armada.

Lo anterior provocó diferencias entre Allende e Hidalgo. Sin embargo, a principios de 1811 ambos se unieron en Puente de Calderón donde libraron juntos intensas batallas, hasta que el 21 de marzo de 1811, Hidalgo, Allende, Aldama y otros dirigentes fueron aprehendidos y después fusilados.

Muerte de Hidalgo y otros caudillos

Miguel Hidalgo y Costilla y otros jefes que formaban parte de la lucha armada, fueron capturados y ejecutados en julio de 1811 -la cabeza del cura Hidalgo fue expuesta en una jaula de hierro donde permaneció por varios años-.

Pero la lucha prosiguió, al mando de José María Morelos, quien reorganizó las fuerzas independentistas e hizo proclamar el Acta de Independencia en Chilpancingo el 6 de noviembre de 1813. Morelos también fue ejecutado el 22 de diciembre de 1815.

Después de Miguel Hidalgo y Costilla

En abril de 1817, un contingente de tropas españolas al mando de Francisco Xavier Mina desembarcó en Tamaulipas con el propósito de extender en Nueva España el movimiento liberal contra Fernando VII. Mina fue vencido por el virrey Juan Ruiz de Apocada y fusilado. Quedó así restablecida la soberanía española, pero un amplio movimiento de resistencia se extendió por todo el territorio.

En 1821, Agustín de Iturbide, ex oficial realista, y el jefe independentista de Vicente Guerrero acordaron el Plan de Iguala, que establecía la independencia a condición de que fuera instaurada una monarquía constitucional.

El 27 de septiembre de ese mismo año, las fuerzas independentistas, encabezadas por Iturbide, entraron en la capital. En 1822, el Congreso proclamó emperador a Agustín de Iturbide, que duró en el trono menos de un año, pues, derrotado por las fuerzas del general Santa Anna, tuvo que capitular.