El pie de atleta o Tinea pedis es padecido, generalmente, por personas que usan con frecuencia calzado de suela de goma que no deja transpirar suficientemente el pie.

En los últimos años se ha incrementado su difusión, ya sea por la mayor cantidad de personas que practican alguna actividad deportiva, o por el uso cotidiano de calzado deportivo, sobre todo los jóvenes, por moda o comodidad.

Causas de la aparición de hongos

El crecimiento de los hongos es favorecido por temperaturas elevadas, alto porcentaje de humedad y pH neutro.

Cualquier actividad deportiva provoca calor y sudoración. El sudor provoca un aumento del pH (normalmente ácido) que favorece el crecimiento de los hongos y la producción de micosis.

Además de estos factores, hay que tener en cuenta la cantidad de personas que entran y salen de un gimnasio o una piscina, lo cual determina que los vestuarios y las duchas sean los lugares ideales para la proliferación de hongos. Estos se focalizan especialmente en materias orgánicas, como por ejemplo la madera, material muy utilizado en el mobiliario de los gimnasios.

Tipos y síntomas del pie de atleta

  • Interdigital
Es la forma más frecuente, con descamación de la piel, normalmente seca; húmeda en las formas más graves. Generalmente se presenta entre el tercer y cuarto dedo.

Síntomas: ardor, picazón y dolor. Sensación de pinchazos y, a veces, olor desagradable.

  • Hiperqueratosis
Se presenta en ambos pies; en los arcos plantares, talones y bordes de los pies. La piel se presenta rosada con pequeñas escamas blanquecinas. Comúnmente no presenta síntomas.

  • Vesículo ampollosa
Aparece en uno de los pies; en el arco interno y puede llegar hasta la punta del dedo. Se ven placas rosáceas llenas de vesículas que, secándose, forman costras o pequeñas heridas. Producen ardor y dolor.

Prevención de hongos en el pie

  • Secar cuidadosamente los pies, sobre todo entre los dedos.
  • Usar calzados que permitan la circulación de aire.
  • Utilizar calcetines de algodón.
  • Cambiar las toallas con frecuencia y lavarlas a temperatura mayor de 60° C.
  • No caminar descalzos en la piscina, gimnasio, habitaciones de hotel.
  • Son sumamente contagiosos, por lo que si algún miembro de la familia tiene hongos, no se debe caminar descalzo por la casa, ni utilizar las mismas toallas.

Tratamiento farmacológico de los hongos

La micosis del pie no se cura por sí sola en forma definitiva. En apariencia puede creerse que ha desaparecido, pero siempre existe el riesgo de la recidiva. Para evitarla hay que esperar que las células procedan a su natural descamación, lo cual requiere algunas semanas.

Si el tratamiento antimicótico es interrumpido, aunque los síntomas hayan desaparecido, el hongo puede multiplicarse nuevamente y recomenzar la infección.

Existen varios medicamentos antimicóticos en las farmacias: a base de bifonazol, con solo una aplicación diaria; y fármacos de triple acción (antimicóticos, antiinflamatorios y antibacterianos).

En la infección del pie de atleta, el hongo puede penetrar en la parte córnea, produciendo onicomicosis (hongos en las uñas).

El primer paso para indicar la medicación, es diagnosticar el tipo de pie de atleta.

Si bien el pie de atleta responde muy bien a los tratamientos, con frecuencia puede recurrir, sobre todo en personas que, por sus actividades cotidianas, les es más difícil el cuidado y la prevención.