Los Chicago Bulls se enfrentaban a su primer match-ball. Una derrota más y Miami estaría en la final. Tenían el factor cancha a su favor pero LeBron James no quiere pasar por una joyería para dar brillo a sus manos. Quiere el anillo que ya tienen otras estrellas de la NBA, como su compañero Dwayne Wade, pero que no pudo conseguir en Cleveland. Y anoche demostró que ese deseo está a un paso de cumplirse. Los Heat perdían de 12 puntos (77-65) a falta de tres minutos para acabar el partido. LeBron y Wade sacaron a relucir un arma menos espectacular que sus mates pero sin duda más efectiva: su lanzamiento exterior. Y a un minuto de la conclusión James empataba el partido a 79.

Miami logró finalmente un parcial arrollador de 4-19 que le dio la victoria en el United Center por 80-83 (y un triunfo final en la serie por 4-1). En la final de la NBA esperan los Dallas Mavericks de Dirk Nowitzky, el fino ala-pívot alemán, que puede estar ante su última oportunidad de liderar a un equipo campeón. Y si no lo tiene es porque precisamente hace cinco años los Miami Heat de Wade y Shaquille O’Neal se lo impidieron con cuatro derrotas consecutivas (tras un 2-0 inicial del equipo tejano). La revancha está servida.

Intensidad y juego duro

En el partido de la pasada madrugada Chicago, consciente de lo que se jugaba planteó un partido duro e intenso (ver el resumen de la NBA). Y Miami no se arrugó. LeBron topaba en el aire con Luol Deng, cuando este se disponía a hacer un mate con el consiguiente riesgo de darse un buen golpe al caer. Más tarde Carlos Boozer era aún más expeditivo con LeBron en una jugada similar. Había mucha tensión en la pista, pero los ‘Beach boys’ de Florida demostraron adaptarse mejor a esas circunstancias. Entre los tres anotaron 69 puntos (Lebron 28, Wade 21 y Bosh 20) y dejaron al resto del equipo en 14.

Derrick rose volvió a asumir el rol de líder en los Bulls y se fue hasta los 25 puntos, pero el MVP de la temporada regular tuvo un pobre porcentaje de aciertos con un 9-29 en tiros de campo y un 2-8 en triples. Deng con 18 puntos y Brewer con 10 fueron los únicos que anotaron más de 5 puntos para el equipo local. La última jugada del partido fue un buen ejemplo de lo que ha significado la serie para ambas franquicias. Rose tuvo la oportunidad de forzar la prórroga con un triple pero Lebron se emparejó con él para asegurar el billete a la final. James colocó un -como no podía ser de otra manera- soberbio tapón sobre la estrella del equipo de Illinois. Y ahí acabó la historia de esta final de la conferencia Este.

La final de la NBA se disputa con el formato 2-3-2, con los dos primeros partidos en el American Airlines Arena de Miami (martes 31 de mayo y jueves 2 de junio). Ahí se mudará al American Airlines Center de Dallas con citas para los días 5, 7 y 9 de junio, si es que la serie sigue sin decidirse. La ventaja de campo es para Miami, que logró una victoria más que Dallas en la fase regular