
- PalacioBellasArtes - Leticia Navarro
Al escuchar su nombre, viene a la cabeza la imagen de una ciudad caótica. Tiene más de ocho millones de habitantes y un intenso tráfico, pero ofrece mucho más al visitante. Hace doscientos años que se proclamó la independencia del imperio español, y el rastro de aquella época se hace patente a lo largo y ancho de su área metropolitana.
En el Distrito Federal, es fácil entender la historia del país con sólo pasear por sus calles. Este es un pequeño resumen de los lugares de interés de la capital de México, aunque siempre hay algo que ver cada vez que se visita.
Patrimonio Cultural de la Humanidad
El centro histórico de México D.F. fue reconocido por la UNESCO en 1987. En la Plaza del Zócalo, la más grande del mundo, se alza la Catedral, dedicada a la Asunción de la Virgen María, y mandada construir por Hernán Cortés. Varios arquitectos contribuyeron a su diseño, y por ello se aprecia una mezcla de estilos (gótico, barroco, plateresco y neoclásico). A un lado del templo, encontramos el Palacio Nacional, que acoge los murales de Diego Rivera, una visita imprescindible.
Mientras recorre el centro histórico del Distrito Federal, puede ver más de mil edificios de la época colonial, como el del Museo Nacional de Arte, cuya entrada es presidida por el Caballito, la estatua de Carlos VI a caballo, el Palacio Postal, o el Palacio de los Azulejos. A pocos metros de este último edificio, se ubica el Palacio de Bellas Artes, que alberga los principales espectáculos de la ciudad, y algunos murales de Diego Rivera y David Alfaro Sequeiros.
Es también imprescindible la visita al Museo Nacional de Etnografía, donde podrán conocer el modo de vida de los aztecas, y contemplar la piedra del sol. Igual de recomendable es la visita al bosque y zoológico de Chapultepec, el más grande de Latinoamérica, especialmente en domingo, ya que todos los mexicanos acuden allí a pasar el día.
Por cierto, los domingos está cerrado al tráfico el Paseo de la Reforma, por lo que es un buen día para pasear por la zona. En esta avenida, inspirada en los bulevares franceses y que atraviesa la ciudad, se encuentran los edificios más modernos, que han sustituido a los palacetes antiguos. Pero también alberga monumentos como la Glorieta del Ángel, el monumento a Colón, la fuente de Diana Cazadora o el monumento a Cuauhtémoc.
El milagro de Guadalupe
Los mexicanos son un pueblo muy religioso, y veneran con fervor a Nuestra Señora de Guadalupe. En vísperas del doce de diciembre, el día de su festividad, pueden llegar a visitarla más de nueve millones de personas.
Cuenta la historia que, el nueve de diciembre de 1531, la Virgen se apareció al indio Juan Diego para pedirle que transmitiera al obispo su deseo de tener un templo dedicado a ella. El obispo pidió pruebas de su relato a Juan, así que la Madre de Dios hizo crecer unas rosas en un lugar desértico, y le pidió al joven que las envolviera en su poncho. Al desenvolverlo, la imagen de Guadalupe había quedado impresa en la tela. Esta imagen se muestra al público actualmente en la basílica nueva, construida en 1976, dado que los cimientos del templo original se han visto dañados por varios terremotos.
Esta primera basílica fue edificada por Pedro de Arrieta en 1709. En el edificio contiguo alberga el ex convento de las Capuchinas. Junto a estas dos construcciones, se halla la Capilla del Pocito, en el lugar donde supuestamente la Virgen habló con Juan Diego. Detrás, en lo alto de un cerro, está la capilla del Cerrito, donde se conserva el milagro de las flores frescas y una de las apariciones de la Virgen.
Excursión a Teotihuacan
A 45 kilómetros del Distrito Federal se halla Teotihuacan, una zona arqueológica declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987. Su nombre significa “ciudad de los dioses”, y fue una de las mayores ciudades de Mesoamérica en la época prehispánica. Sus orígenes aún están siendo investigados y, de hecho, todavía se están realizando excavaciones en la zona.
Es el yacimiento que más turistas recibe anualmente y, al contrario que en Chichén Itzá, todavía se puede ascender a las Pirámides del Sol y la Luna. Recorriendo la Calzada de los Muertos en dirección sur se pueden contemplar el Palacio de Quetzalpapalotl y el Palacio de los Jaguares, hasta llegar a la Ciudadela y la Pirámide de la Serpiente Emplumada, descubierta en 1920.
Hay que tener en cuenta varias recomendaciones al visitar Teotihuacan: llevar calzado cómodo y un gorro o visera en los días de calor, no subir a las pirámides si se padecen vértigo o dolencias cardíacas, y tener mucha precaución con los vendedores ambulantes que se encuentran dentro de la zona arqueológica.
