Metallica como banda, fue constituida en Los Ángeles en 1981 por el actual cantante James Hetfield y el batería Lars Ulrich.

Por sus filas han pasado, por orden cronológico, a la guitarra Lloyd Grant y Dave Mustaine y al bajo Ron McGovney, Cliff Burton y Jason Newsted, hasta configurar la actual banda formada por Hetfield como cantante y guitarra, Ulrich como batería, Kirk Hammet como guitarra principal y Robert Trujillo al bajo.

A día de hoy es considerada la banda de heavy metal más importante del mundo y desde luego la más conocida incluso para aquéllos a los que su estilo les queda alejado de sus gustos musicales.

Nacimiento del Black Album

Pero el punto de inflexión que consiguió que la banda californiana fuese conocida por el gran público y comenzase a forjar la leyenda, vino marcada por la publicación en agosto de 1991 del que sería su quinto álbum de estudio, un disco denominado "Metallica" pero que el público rebautizaría como "The Black Album" en referencia al color de su portada.

Según James Hetfield, la idea de una portada negra sin apenas adornos tenía la finalidad de que la gente se fijase en la música contenida en el disco obviando todo diseño gráfico o simbólico.

Cambio de estilo de Metallica, del Trash Metal al Heavy Metal

Hasta la publicación del disco que nos ocupa, el grupo fue considerado como uno de los creadores de un nuevo subgénero del Heavy Metal llamado "Trash Metal" caracterizado por su agresividad, velocidad y dureza que entronca con el hardcore punk, consiguiendo un sonido más frenético y aún más pesado.

Gracias a bandas como Metallica, el estilo se impuso, pero a comienzos de los noventa y después de cuatro álbumes publicados, la banda comenzó la búsqueda de un nuevo sonido más cercano a la base del Heavy Metal, arriesgándose en este camino a las críticas de sus seguidores más acérrimos.

Para ello deciden contar por primera vez con la producción de Bob Rock, conocido por darle un sonido más comercial a grupos como Mötley Crue, Skid Row o Aerosmith entre otros.

En esa época la banda estaría formada por los miembros actuales, excepto el bajista que era Jason Newsted.

Características del "Black Album" de Metallica

La principal característica del “Black Album” y que llama la atención es la inclusión de baladas dentro de los temas que rompe completamente con la tradición del Trash Metal, poco o nada dado a los ritmos más suaves o melódicos y con ello el acercamiento de su música al público menos "metalero".

El disco incluye dos grandes baladas, por un lado, "Nothing else matters", canción muy versioneada y con unos punteos de guitarra que casi todos los guitarristas novatos tratan de interpretar a la guitarra, y por otro lado la ya clásica "The Unforgiven" que rompió con el esquema clásico de balada formada por un verso melódico y coros heavy, invirtiendo la fórmula y cargando al tema con unos versos distorsionados y pesados acompañados de coros melódicos.

El resto de canciones del álbum, como “Enter Sandman”, “Of Wolf and man” o “Through the never” incorpora riffs de guitarra furiosos, ritmos frenéticos y letras viscerales, pero ya alejadas del sonido del Trash Metal, abriendo las puertas la banda a un público más mayoritario.

Éxito del Black Album

El disco se publicó el 13 de agosto de 1991 y en su primera semana vendió más de 500.000 copias llegando al primer puesto en la lista del Billboard, lo cual para un grupo de Heavy Metal constituía un hito sin precedentes.

Pero el éxito de ventas no se quedó ahí, sino que a día de hoy se considera que solo en EEUU, el álbum ha vendido unos quince millones y medio de copias situándose como uno de los discos más vendidos de la historia.

Consecuencias del Black Album para Metallica

Para muchos, este se ha constituido como el mejor trabajo de la banda californiana por suponer una ruptura con el Trash Metal y acercar el sonido heavy a la mayoría de la población.

Lo cierto es que supuso un punto culminante en su carrera marcando un antes y un después de la banda; de hecho, los discos posteriores no han alcanzado ni el éxito de ventas ni las críticas del Black Album.

A pesar de todo este álbum es considerado unos de los grandes discos del siglo XX y estimado en muchos sectores como una verdadera obra maestra de la música Rock.