El Manchester United y el Barcelona se disputaban sumar su cuarta Copa de Europa precisamente en el escenario en el que ganaron su primer trofeo. El nuevo Wembley es un estadio totalmente renovado para los Juegos Olímpicos de Londres 2012, un marco incomparable. Con la tensión propia de una gran final ambos equipos necesitaron de un periodo de ajuste de diez minutos hasta meterse en la dinámica del partido.

Alex Ferguson dispuso a Chicharito Hernández como punta con Wayne Rooney por detrás. Y Pep Guardiola apostó por el recuperado Eric Abidal en el lateral izquierdo y Javier Mascherano como central improvisado por la lesión de Carles Puyol. El resto del dibujo era el habitual con el tridente ofensivo compuesto por David Villa, Leo Messi y Pedro.

El Barça comenzó a acumular la posesión del balón mientras el equipo inglés caía en la defensa adelantada azulgrana. En el minuto 19, Villa tuvo una doble ocasión con dos disparos que se marcharon desviados por poco. Poco después un defensa cortó con el brazo un pase a Pedro que el colegiado Viktor Kassai consideró como involuntario.

Xavi diseña el 1-0

En el minuto 26, Xavi se sacó de la chistera uno de sus pases magistrales y entre cuatro defensas envió un pase preciso a Pedro quien en una inmejorable posición solo tuvo que ajustar al palo para hacer imposible que Van der Sar pudiera llegar al balón. Era el 1-0, y el campeón inglés había caído en el hechizo culé.

Pero el United reaccionó positivamente al gol en contra y adelantó líneas. Una rápida recuperación en el campo rival acabó con una pared entre Rooney y Giggs que acabó en el empate a uno. El extremo galés estaba, aunque por poco, en fuera de juego, pero ni el asistente ni Kassai invalidaron el gol de los red devils. La teoría conspiratoria de la UEFA para que los árbitros ayuden al Barça propuesta por José Mourinho se venía abajo.

Al Barça le entraron las dudas y el partido se enfrió. Pero en un destello en forma de contragolpe Villa centró desde la posición de extremo derecho y Messi no pudo empujar al gol cuando ya estaba dentro del área pequeña.

Reacción tras el descanso

La segunda parte arrancó con el Barcelona decidido a marcar el ritmo y una doble ocasión de Alves y Messi anunció el acoso y derribo a la portería inglesa. Fue con una jugada sin aparente peligro. En el 53, el Balón de Oro, Messi recibió un balón de Iniesta en la frontal y desde el centro soltó un latigazo que sorprendió al veterano portero holandés. Era el 2-1 (video de TVE), el duodécimo gol del delantero argentino, y la mejor forma de recuperar la iniciativa en el partido.

Esta vez no hubo reacción por parte del Manchester y los pupilos de Guardiola comenzaron a acumular ocasiones y solo la falta de puntería y algunas buenas intervenciones de Van der Sar evitaron que el tercer gol llegara de inmediato. Pero acabó llegando con otro remate desde la frontal de Villa. Una rosca perfecta para evitar al defensa y al portero que se coló por la escuadra. Un 3-1 que a falta de 20 minutos olía a sentencia.

Ferguson recurrió a Nani y Scholes, pero el Manchester seguía contra las cuerdas. El Barça escondió el balón y los minutos fueron cayendo. Alguna entrada dura mostró el nerviosismo del Manchester, pero la suerte estaba echada. El Barça sumaba su tercera Champions en cinco años, la cuarta de su historia.

Guardiola: "Messi es el mejor que he visto y que veré"

Pep Guardiola estaba exultante tras el partido. “Me siento un privilegiado por entrenar a este grupo formidable de futbolistas. Hemos conseguido la cuarta y ya estamos cerca del Liverpool, que tiene cinco. Estamos muy contentos”.

Sobre Messi, Pep no tiene dudas: “Es el mejor jugador que he visto y el mejor que voy a ver. Sin él, no daríamos el salto de calidad. Es único e irrepetible. Hay que esperar que no se aburra y que el club le dé los compañeros que le hagan sentirse cómodo. También que siga con su vida personal como ahora”. En cuanto al tiempo que le queda en el banquillo indicó que “tengo que buscar retos dentro de mí. No es un trabajo fácil. Continuaré un año y luego ya veremos. Cuando la pasión se vaya, me marcharé a casa. Yo admiro la cultura inglesa, que permite a un entrenador estar 25 años. Eso es increíble”.

Por último destacó el bonito gestó que tuvo Puyol de ceder la capitanía a Abidal (recién recuperado de un tumor hepático) para ser el primero en levantar la Copa de Europa. “Demuestra el equipo que tenemos y el espíritu de los capitanes. Sobre todo por Puyol, que hoy ha aceptado no salir de titular. Por eso quiero expresar mi gratitud hacia estos jugadores por su calidad humana. Y felicito a Carles por este gesto, que le honra”, añadió.

Ferguson se rinde al Barça

El entrenador escocés no escondió que su equipo se vio superado por el rival tras el descanso. “Ellos nos hipnotizaron con su juego de pases. Nunca controlamos a Messi... Pero muchos equipos en las últimas temporadas pueden decir lo mismo. El Barcelona es el mejor equipo al que nos hayamos enfrentado. Nadie nos ha dado una paliza así. Nuestro reto ahora es mejorar y mejorar. Seguro que podremos hacerlo la próxima temporada”, explicó.

“Yo esperaba hacerlo mejor, pero al final tenemos que reconocer que fuimos vencidos por un equipo mejor. El mejor al que nos hayamos enfrentado. Ha sido una buena temporada para nosotros, con dos apariciones en Wembley. Es una lástima que termine de una manera tan decepcionante. No es vergonzoso perder con el Barcelona. Hemos demostrado que somos un buen equipo en Europa, pero puede aparecer otro mejor y eso es lo que ha pasado esta noche”, relató Ferguson muy caballerosamente.