Nota: El Kindle se puede ya comprar en España por 79 €

Ha pasado ya algún tiempo desde que el iPad se pusiera a la venta en tiendas estadounidenses el 2 de abril, convirtiéndose en un éxito comercial desde su primer día. Sin embargo, hay ciertas dudas que, acuciadas por el hecho de que aún no se ha podido adquirir en Europa, no se han llegado a resolver: ¿Cuánto costará? ¿Qué planes de datos ofertarán las plataformas de telefonía móvil para el iPad?

Para responderlas no tenemos otro remedio que esperar a que, a finales de mayo, se lance el dispositivo en nuestro país, pero hay otras cuestiones a las que sí podemos dar respuesta.

Como, por ejemplo, ¿puede sustituir el iPad a un ebook de tinta electrónica?

El iPad 2, ¿por qué invertir dinero en un iPhone estirado?

No hay duda de que el iPad es un dispositivo notable. Aunque se le ha tachado de ser poco más que ”un iPhone o un iPod Touch grande”, la comparación es tan falaz y engañosa como decir que “un iMac no es más que un Spectrum integrado en una pantalla”.

Ya sólo por capacidad de proceso, memoria y capacidad gráfica, el iPad no tiene nada que ver con un iPhone. Pero es que además, el hecho de ser mucho más grande abre las puertas a un buen número de usos para los cuales el iPhone o el iPod Touch, por tamaño y potencia, no está preparado.

Una entre muchas de estas funciones, es la capacidad de leer libros electrónicos en su pantalla de 9,7 pulgadas.

El iPad 2 y los ebook readers, parecidos y diferencias

Lo cierto es que con ambos es posible leer libros satisfactoriamente en determinadas circunstancias, y cada uno tiene sus pros y sus contras, como veremos a continuación.

En ambos dispositivos, iPad y lectores de ebook, podremos leer todo tipo de documentos, así como ver fotografías e incluso navegar por Internet (posibilidad con la que no cuentan todos los lectores de tinta electrónica, pero que poco a poco se va imponiendo, como en el caso del Boox).

En ambos dispositivos podremos también interactuar con los documentos, tomando notas sobre ellos, subrayándolos, tachando (de nuevo, algo que no tienen todos los ebook, pero que también está imponiéndose en algunos como el Sony PRS 600 o el más reciente Sony PRS 650).

Sin embargo, la principal diferencia entre ambos, la pantalla LED del iPad frente a la tinta electrónica de los ebook readers como el Papyre hace que la experiencia de uso sea radicalmente diferente.

Ventajas del iPad 2 como lector de libros electrónicos

La pantalla del iPad y su capacidad de proceso hacen que sea posible reproducir todo tipo de documentos, ya sean imágenes, PDFs, texto plano, epub… Y que además podamos interactuar con ellos, algo que con los ebooks de tinta electrónica está mucho más limitado.

Es decir, con un iPad podemos escribir sobre un PDF, subrayar, tomar notas, tachar, pulsar un hipervínculo en un documento y al instante ver la página web a la que nos dirige. Es posible leer textos técnicos a su tamaño normal, con todas sus figuras, ilustraciones, fotografías, gráficos a color… o incluso vídeos si los llevan incrustados.

Además, el iPad es hoy por hoy el único dispositivo que nos permite disfrutar de nuestros comics favoritos a todo color, con paso de páginas instantáneo o incluso hacer zoom a una viñeta en concreto o reproducir pequeñas animaciones dentro de ellas. Algo que, sin duda, revolucionará la forma de disfrutar de los cómics.

El paso de página, a diferencia de lo que ocurre en un ebook de tinta electrónica, es instantáneo, e incorpora diferentes animaciones que tratan de reproducir el acto de pasar páginas en un libro tradicional, lo que sin duda gustará a los románticos de la hoja impresa.

Desventajas del iPad 2 como lector de libros electrónicos

Batería y lectura a la luz del sol. Ésas son las principales desventajas a día de hoy.

En un ebook reader, la pantalla no se ilumina, sino que se imprime con la llamada tinta electrónica. Esto hace que no existan parpadeos ni deslumbramientos, y que con una simple batería de móvil (como la que usa el Papyre), un ebook pueda estar encendido durante semanas sin necesidad de recargarlo. Además, la misma tinta electrónica hace que leer en un parque a pleno sol no solo sea posible, sino que además sea tan satisfactorio como hacerlo con un libro impreso.

Y es que una pantalla de tinta electrónica en un dispositivo de estas características vale su peso en oro.

Con el iPad, sin embargo, esto no es así. Para poder utilizarlo a pleno sol es necesario aumentar la luminosidad de la pantalla al máximo, e incluso así no nos libraremos de los molestos reflejos. Por supuesto, al hacerlo, la duración de la batería (unas 12 horas en condiciones normales) se resiente.

La conectividad es otro de sus problemas. La única manera de transferir documentos a un iPad será mediante el programa iTunes, mientras que podemos conectar un ebook a cualquier ordenador mediante un cable USB, y el sistema operativo lo detectará como un disco externo.

Otra desventaja es su tamaño. Un ebook de 5 pulgadas cabe en un bolsillo del abrigo, algo de lo que no puede presumir el iPad.

Conclusión. El iPad 2 como lector electrónico, ¿merece la pena?

La respuesta depende del uso que le vayamos a dar. Si únicamente se va a utilizar para leer novelas (o libros que no requieran de una maquetación compleja ni incorporen figuras, gráficos, imágenes…) la respuesta es no, no merece la pena comprar el iPad.

Además, no puede competir en precio con los ebooks (el Kindle, por ejemplo, cuesta 195€), que, además, bajarán previsiblemente sus precios en los próximos meses para poder competir con el iPad.

Pero lo cierto es que nadie va a utilizar un iPad sólo para leer novelas, por lo que la balanza se decanta un poco en su favor.

En cualquier caso, es cada uno quien debe analizar los pros y las contras de cada dispositivo para poder tomar una decisión.