La cantante argentina Mercedes Sosa ,recientemente fallecida a los 74 años de edad, mujer que supo lo que era el exilio político y la persecución por su defensa de los que no tenían voz, tuvo una compañera de viaje muy especial. Otra mujer marcada por otro exilio, el interior, y por unas duras circunstancias vitales. Esa mujer no es otra que Alfonsina Storni protagonista de la que fue una de sus canciones emblemáticas Alfonsina y el mar. El tema fue compuesto por los argentinos Ariel Ramírez y Félix Luna , pero Mercedes se convirtió en su intérprete por excelencia, adaptándola a su estilo para convertirla en un icono.

Alfonsina, una de las grandes

Últimamente se han publicado muchas biografías sobre la gran Mercedes Sosa, pero ¿quién era Alfonsina, esa mujer cuyo nombre forma parte del repertorio musical de tantas generaciones y a la que Mercedes puso voz?. Conocemos su final que tantas veces interpretó la cantante argentina: el suicidio.

Por la blanda arena

Que lame el mar

Su pequeña huella

No vuelve más

Merece la pena conocer su vida y reivindicarla una vez más porque fue una luchadora a favor de los derechos de la mujer y una de las grandes poetas de la lengua española . Alfonsina nació el 29 de mayo de 1892 en un pequeño pueblo de la suiza italiana llamado Sala Capriasca, aunque cuatro años después se traslada junto a su familia a Argentina, en concreto a San Juan.

Una vida dura desde la infancia

Comienza a trabajar con once años para ayudar a la economía familiar, a pesar de lo cual con 18 años se saca el título de maestra rural.

A pesar de los convencionalismos de la época se queda embarazada soltera de un hombre casado mucho mayor que ella y con su incipiente barriga se va a Buenos Aires .Esa rebeldía ante una sociedad opresora será su filosofía vital hasta el momento de su muerte.

Alfonsina y la mujer

Alfonsina es una feminista convencida, socialista y atea y defender esas ideas en los años veinte del siglo pasado no era una postura cómoda ni fácil. Tanto es así, que las mujeres argentinas no consiguen el voto hasta 1946, algo que Alfonsina defiende a ultranza. No sólo critica el machsimode la época , sino a aquellas mujeres que se dejan llevar por él. Esto la granjeó simpatías pero también odios e incomprensión.

Alfonsina es una trabajadora incansable: publica sus obras, da conferencias, trabaja de maestra.

Tan frenética actividad la lleva a un agotamiento físico total y a sufrir crisis nerviosas por lo que tendrá que tomarse periodos de descanso que no duran mucho. Tanta implicación dará sus frutos ya que consigue hacerse un sitio en el ambiente intelectual bonaerense en el que, por entonces, las mujeres no tenían cabida. Ella es una mujer independiente y será la primera en participar en reuniones intelectuales junto a Horacio Quiroga con quién mantiene una apasionada e íntinma relación.

Alfonsina y el sexo

Su obra es muchas veces autobiográfica con un estilo irónico, habla de su vida cotidiana. No es una mujer especialmente bella o glamorosa, es una mujer trabajadora y concienciada con la injusta situación que vive la mujer de su época. Inquietud que la lleva a escribir sobre el deseo, la igualdad a disfrutar sexualmente del hombre y de la mujer, de la inconveniencia de la virginidad. Asuntos que para muchos sectores de la sociedad son por entonces tabú. Así consta en una de sus cartas personales:

¡Es que a las mujeres nos cuesta tanto esto! ¡Nos cuesta tanto la vida! Nuestra exagerada sensibilidad, el mundo complicado que nos envuelve, la desconfianza sistematizada del ambiente, aquella terrible y permanente presencia «del sexo» en toda cosa que la mujer hace para el público, todo contribuye a aplastarnos”.

Enfermedad y depresión

Su declive será a partir de 1935 cuándo le es extirpado un pecho a causa de un cáncer. Será el principio del fin. Horacio Quiroga se ha suicidado, decisión que provoca gran admiración en Alfonsina tal y como refleja en sus versos. La abruma el dolor físico y el espiritual. Viaja a Mar de Plata dónde se refugia en una humilde pensión. Allí escribe una carta de despedida a su querido hijo y sus últimos versos bautizados con el premonitorio título "Voy a dormir" El 25 de octubre de 1938 llueve. Alfonsina Storni se lanza al mar y comienza la leyenda que tantas veces escuchamos a la cantante Mercedes Sosa.

Una voz antigüa

De viento y de sal

Te requiebra el alma

Y la está llevando

Y te vas hacia allá

Como en sueños

Dormida, Alfonsina

Vestida de mar.

Entre sus principales obras se encuentran La inquietud del rosal, El dulce daño, Irremediablemente, Ocre, Mundo de siete pozos, Mascarilla y trébol, el ensayo Nosotras y la piel.