La importancia que se está dando en los medios de comunicación a los numerosos casos de agresiones y de persecución que, supuestamente, están llevando a cabo muchos escolares, es un indicador más de la importancia de los menores en nuestra sociedad y de lo relevante que supone un sencillo, pero serio, conocimiento de los derechos y obligaciones a los que, necesariamente, han de estar sometidos.

Derechos de los alumnos en el cento escolar

  • Derecho a recibir una formación que garantice el desarrollo de su personalidad.
  • Derecho a las mismas oportunidades de acceso a los distintos niveles de enseñanza, sin discriminación por razón de nacimiento, sexo, capacidad económica, nivel social, ideas políticas, morales o religiosas, así como discapacidades físicas, psíquicas…
  • Derecho a que su rendimiento escolar sea valorado con objetividad, para ello, los centros deberán informar sobre los criterios generales que se van a aplicar para la evaluación y la promoción de los alumnos, manteniendo una comunicación fluida con los mismos y sus padres. Así mismo, los alumnos, padres, podrán manifestar su disconformidad ante las calificaciones o decisiones que se adopten al final de un ciclo o curso.
  • Derecho a recibir orientación escolar y profesional.
  • Derecho a que su actividad académica se lleve a cabo en las debidas condiciones de higiene y seguridad.
  • Derecho al respeto de libertad de conciencia, convicciones religiosas, morales, ideológicas, integridad física, moral, dignidad personal, libertad de expresión. Ante este derecho, los centros estarán obligados a guardar la información de que dispongan, salvo en aquellos casos que exista un grave perjuicio para el menor, supuestos en los que el centro deberá comunicarlo a la autoridad competente.
  • Derecho a participar en el funcionamiento y vida de los centros, a asociarse, a ser informados respecto a cuestiones del centro, a manifestar su discrepancia ante decisiones educativas que les afecten.
  • Derecho a utilizar las instalaciones del centro, a reunirse en el centro para actividades de carácter escolar o extraescolar relacionados con una finalidad educativa. Derecho a percibir ayudas, atención especializada en los casos de traslado forzoso del alumno de su centro habitual, protección social en el caso de que el alumno sufra un infortunio familiar que le impida continuar los estudios, asistencia médica y hospitalaria. Así mismo, en casos de accidente o enfermedad prolongada tendrán derecho a la ayuda y orientación necesaria para que dicho evento no suponga un detrimento en su formación escolar.

Deberes de los alumnos

  • El deber fundamental de los alumnos es su obligación a estudiar, lo cual supone asistir a clase con puntualidad, respetando los horarios establecidos.
  • Participar en las actividades de formación correspondientes, en la vida y funcionamiento del centro, seguir las orientaciones del profesorado, mostrando el debido respeto tanto al profesorado como al proyecto educativo del propio centro.
  • Respetar el derecho al estudio del resto de compañeros, su libertad de conciencia, sus convicciones religiosas, morales, dignidad e intimidad.
  • No discriminar a ningún miembro del centro por razón de nacimiento, raza, sexo o por cualquier circunstancia personal o social.
  • Cuidar y utilizar correctamente los bienes muebles, las instalaciones del centro, así como las pertenencias de otros miembros del centro.

Normas de convivencia en los centros educativos

¿Qué recogen las normas de convivencia del centro escolar?

Recogerán los deberes de los alumnos y las correcciones de carácter educativo y recuperador, en caso de incumplimiento de las mismas.

A la hora de aplicar las medidas de corrección se tendrán en cuenta las circunstancias personales, familiares o sociales del alumno, solicitando los informes necesarios sobre dichas circunstancias, recomendando a los padres la adopción de una serie de medidas.

También podrán corregirse los actos contrarios a las normas en el recinto escolar durante la realización de actividades complementarias o extraescolares.

Los alumnos que causen daños de forma intencionada o por negligencia a las instalaciones o material del centro, deberán reparar el daño causado o hacerse cargo del coste del mismo. En todo caso, los padres serán responsables civiles de los daños producidos por sus hijos.

Qué puede hacer el colegio ante comportamientos agresivos o inadecuados

Cuando el centro se encuentre ante un incumplimiento gravemente perjudicial para la convivencia (indisciplina, injurias, ofensas graves al resto de los miembros, agresión grave física o moral, daños graves a los bienes o instalaciones del local, actos que perturben gravemente las actividades del centro...), deberán instruir un expediente y comunicarlo a los padres de forma previa a la adopción de medidas correctoras, medidas que podrán dar lugar incluso al cambio de centro. Los padres podrán recusar el expediente instruido si entienden que existe una falta de objetividad.

En definitiva, el conjunto de derechos y obligaciones de los alumnos unido al conjunto de normas de convivencia del centro, no es otra cosa que un marco regulador indispensable para el buen funcionamiento de esa pequeña "sociedad" constituida por los alumnos, los docentes y los, muy a menudo poco colaboradores, padres.