Para las culturas prehispánicas la miel era muy importante en su alimentación, los Mayas usaban miel en sus rituales, en la preparación de bebidas alcohólicas, para endulzar su comida y también con un uso medicinal; ellos cultivaban la abeja Melipona beecheii y le daban el nombre de Xunán kab, en maya.

Xunán kab, la abeja de los Mayas, se cultiva actualmente

El cultivo de esta abeja, que por cierto no tiene aguijón, continúa hasta nuestros días en la Península de Yucatán. La abeja Melipona beecheii es nativa del trópico mexicano y tradicionalmente se ha cultivado por siglos en la región. Es conocida comúnmente como jicote o jicota.

Las colonias de Meliponas son modestas en cuanto a su tamaño poblacional; la abeja reina, por lo general, puede poner entre 15 y 30 huevos diariamente mientras una abeja africana o europea llega a poner de 1000 a 1500 huevecillos al día.

La miel de las abejas sin aguijón tiene más propiedades curativas

En este caso, la miel producida por la Melipona beecheii tiene más propiedades medicinales que la de la abeja europea, que sí tiene aguijón. Tiene propiedades bactericidas pues contiene microrganismos benignos, al igual que la miel de otras abejas sin aguijón tiene propiedades curativas por lo que su consumo puede ser benéfico para algunas afecciones.

Esta abeja, al igual que las demás, es polinizadora de flores por lo que ayuda a producción de semillas y frutos de la región, aunque en esta zona de México hay otra abeja que es la mejor polinizadora de los cultivos de chile habanero, típicos del lugar y lleva a cabo esa actividad con éxito tanto en cielo abierto como en invernaderos.

La Melipona beecheii necesita de las selvas mexicanas para sobrevivir

El mundo que conocemos definitivamente no sería el mismo sin las abejas, tanto que la mayor parte del alimento que consumimos depende de ellas. Se ha calculado que el 70% del alimento que consumimos los humanos, tanto de forma directa como a través de los animales, depende de su trabajo de polinización en las plantas; aunque haya otros insectos y animales como los murciélagos que también ayudan en la producción de frutos, la mayor parte de ese trabajo lo realizan las abejas, en parte también porque son mayoría.

Esta abeja tropicana requiere de sus espacios naturales para vivir, en especial de los árboles grandes para anidar y hacer nuevas colonias, por eso es necesaria la conservación de las selvas. Si estas llegaran a acabarse, desaparecería su hábitat y se extinguirían las Melipona beecheii, lo que provocaría todo un desequilibrio ambiental.