
- Medicinas naturales para la hipertensión arterial - Google Imagenes
La hipertensión arterial es una enfermedad silenciosa que puede ser detectada fácilmente y prevenida con drogas naturales de libre acceso.
Asimismo, algunos especialistas aseguran que esta enfermedad, en un estadio leve, puede ser tratada también con medicinas a base de materias primas naturales. Se trata de soluciones fáciles de fabricar y muy económicas.
Hipertensión arterial: la puerta hacia una enfermedad vascular
Según el libro Anatomía y Fisiología de Thibodeau y Patton, se entiende por hipertensión arterial la “elevación crónica de la presión arterial sistólica y/o diastólica”.
Es válido destacar que la hipertensión arterial es importante clínicamente dado que indica un posible riesgo de enfermedad vascular.
No obstante, para contraer una enfermedad de este tipo es necesario que la hipertensión arterial se asocie a otros factores contraproducentes como la obesidad, la diabetes, el colesterol elevado,el tabaquismo, la ingesta continua de alcohol o, por ejemplo, el uso de anticonceptivos orales en las mujeres o la edad en los hombres (más de 60 años).
Plantas medicinales para la prevención y curación
Las personas que eligen una forma natural de vivir y tratar sus malestares son las que mayormente aplican el uso de plantas medicinales. Pero este hábito se ha expandido bastante en los últimos años, habiendo cada vez más gente que se anima a experimentar con los productos de la naturaleza, tanto manteniendo una estricta vida sana como introduciéndose en el consumo de hierbas curativas y saludables.
Existe una gran cantidad de drogas naturales de fácil acceso. Parte de ellas crecen en hábitats comunes, mientras las otras se consiguen en cualquier herboristería. Además, muchas forman parte de la alimentación diaria.
Las plantas que ayudan a vivir
Especialistas aseguran que ciertas plantas pueden prevenir la hipertensión, al punto de curarla, si se halla en grado leve. En este caso, son remedios que provocan diuresis:
- Olivo: sus propiedades funcionan como antidepresivos por su efecto vasodilatador periférico. Se puede consumir como infusión, utilizando sus hojas frescas como hierba o extrayendo su fluido e ingiriéndolo hasta tres veces por día.
- Cebolla: su bulbo provee al cuerpo de una reacción diurética y su aceite es anticoagulante e hipotensor, aunque su ingesta prolongada puede provocar taquicardia. Hay diversas maneras de ingerirla: como alimento, infusión o extracto fluido y seco.
- Limón: su fruto tiene muchas propiedades como, por ejemplo, un efecto diurético proveniente de su aceite esencial. La forma de consumirlo varía según el gusto del sujeto: infusión, extracto fluido, cápsulas o jugo.
- Maíz: los estilos y estigmas del fruto maduro poseen sales de potasio, gomas y flavonoides, otorgándole características diuréticas y levemente hipotensoras. Sin embargo, su utilización como diurético debe estar bajo control y prescripción médica. También puede ingerirse de diversas maneras: infusión, extracto fluido y acuoso, jarabe y más.
Las propiedades curativas de las “A”
A continuación, una serie de plantas con fines medicinales que comienzan con "A" y cuyo objetivo es atacar la hipertensión:
- Ajo: su bulbo, además de reducir el colesterol de la sangre, dilata las arterias y previene la formación de coágulos en las mismas para fluidificar la circulación sanguínea, reduciendo la hipertensión. Aunque no sea muy apetecible, resulta muy útil consumirlo crudo en ensaladas. Las cápsulas funcionan como alternativa a esta opción.
- Achicoria: también conocida como radicheta y chicoria de café. Sus hojas y raíces son utilizadas por su acción diurética y su efecto hipotensor. Con una infusión diaria es suficiente. Un uso excesivo y continuo de la misma no es recomendable, pues podría ocasionar efectos contraproducentes sobre la retina.
- Apio: tanto la planta como las semillas ocasionan una reacción diurética. Se puede ingerir crudo o hervido, como comida o infusión. No se aconseja un consumo prolongado de apio durante el embarazo.
Existen otras plantas cuyo uso aplicado a la hipertensión arterial es muy conveniente. A saber: las partes aéreas de la cola de caballo, las hojas de fresno o, bien el ginkgo. Este último podemos encontrarlo en múltiples presentaciones para su consumo: gotas, cápsulas, comprimidos e inyectables, entre otras.
