Leonid Ivanovich Rogozov nació el 14 de marzo de 1934 en Dauria, una aldea al este de Siberia y se graduó como medico familiar en 1959 en el Instituto Pediátrico de Leningrado, cuando contaba con 26 años empezando la especialización en cirugía.

La expedición rusa a la Antártida

Cuando se enteró que se organizaba una expedición a la Antártida, dejó sus estudios de especialización en el Instituto Médico de Pediatría y en septiembre de 1960 se unió a la sexta expedición soviética a la Antártida.

Los trece integrantes de la expedición zarparon en el buque "Ob" el 5 de noviembre de 1960 desde Leningrado.

Finalmente llegan a su destino el 11 de diciembre de 1960 desembarcando en la plataforma de hielo en la Costa de la princesa Astrid.

La misión de esta sexta expedición era construir una nueva base antártica polar en el Oasis de Schirmacher (Tierra de la reina Maud) y pasar el invierno allí. Rogozov era el único médico de la expedición.

Después de nueve semanas, el 18 de febrero de 1961, la nueva base, llamada Novolazarevskaya, estaba lista.

La aparición de los primeros síntomas de la peritonitis

Por la mañana del 29 de abril de 1961, Rogozov empezó a sentirse enfermo, con unos síntomas que incluían un dolor por encima de la ingle. Se autodiagnóstico: peritonitis por apendicitis aguda.

En su diario anotó ese día 29 de abril: “Parece que tengo apendicitis. Estoy guardando silencio al respecto, incluso sonriendo. ¿Para qué asustar a mis amigos? ¿Quién podría ser de ayuda? Solamente nos encontramos con medicinas que es probable que sean de la silla de un dentista”.

La estación soviética más próxima, Mirny, se encontraba a más de 1.500 Km. de distancia; en las bases internacionales más próximas no había ningún avión en el que pudiera ser evacuado y las condiciones climatológicas impedían la llegada de ningún otro.

El día 30 de abril escribió de nuevo en el diario: “…No dormí en toda la noche. Me duele como el diablo… Tengo que pensar en la única manera posible de llevar esto a cabo: operarme a mí mismo. . . Es casi imposible. . . pero no puedo cruzarme de brazos y darme por vencido

Los preparativos de la operación

Esa misma noche inició los preparativos de la cirugía. El meteorólogo Alexandr Artemev le entregaría los instrumentos, el mecánico Teplinsky Zinovy aguantaría el espejo para verse el abdomen, y el director de la estación, Vladislav Gerbovich, estaba de ayudante y para cualquier emergencia.

Rogozov dio instrucciones precisas para el caso de que perdiera el conocimiento. Explicó cómo inyectar los medicamentos con las jeringuillas que ya estaban preparadas y como proporcionar respiración artificial.

La operación

A las 2:00 a.m. comenzó la operación aplicándose anestesia local con una solución de 20 ml de procaína al 0,5%, y a los 15 minutos se practicó una incisión abdominal de unos 10 o 12 cm.

Cuando el apéndice, que presentaba una perforación de 2 x 2 cm, fue extirpado, le entraron mareos y náuseas que lo obligaron a descansar por unos instantes. En los momentos de lucidez logró inyectarse antibióticos y proseguir la operación dándose los puntos de sutura para cerrar la cavidad.

Después de 1 hora y 45 minutos de operación había terminado. En medio de la operación, el director Gerbovich llamó a Yuri Vereshchagin para tomar fotografías de la operación.

El postoperatorio

Una vez terminada la operación, Rogozov estaba pálido y muy cansado, pero mostró sus asistentes cómo lavar y guardar los instrumentos y otros materiales.

Después de estar todo en orden, tomó pastillas para dormir y se acostó a descansar

A los cinco días la temperatura corporal estaba normalizada, y dos días más tarde, él mismo se retiró los puntos. A las dos semanas estaba de nuevo trabajando normalmente en la estación.

La vuelta a casa

Más de un año después el equipo de Novolazarevskaya dejó la Antártida, y el 29 de mayo 1962 su barco atracó en el puerto de Leningrado.

Al día siguiente, Rogozov volvió a su trabajo en la clínica. Ese mismo año fue galardonado con Orden Soviética de la Bandera Roja del Trabajo y continuó con sus estudios, centrándose en su tesis doctoral titulada "La resección del esófago para el tratamiento de cáncer de esófago", recibiendo su título en 1966.

Los instrumentos quirúrgicos que Leonid Rogozov utilizó en su incómoda operación, ahora se encuentran expuestos en el Museo del Ártico y la Antártida de San Petersburgo.

Sus últimos años como médico

Nunca más volvió a la Antártida y desempeñó diversos cargos en varios hospitales.

Sus últimos catorce años de vida fue jefe de departamento de cirugía del instituto de investigación de la tuberculosis y neumología en San Petersburgo.

Murió de cáncer de estómago en San Petersburgo el 21 de septiembre de 2000.