
- Matanza - morguefile
Noruega es considerado uno de los países más ricos del mundo, según su producto interior bruto, y es el tercer mayor exportador de petróleo. En 2010, el reino de Noruega fue clasificado como el de mejor índice de desarrollo humano.
También, curiosamente, ha sido considerado el país más pacífico del mundo, según el estudio de Global Peace 2007, así como uno de los países más seguros.
Es el individuo sospechoso de haber cometido los crímenes. Tiene 32 años y ha afirmado que con estos atentados quería defender a su país y a Europa del Islam y del marxismo y que su objetivo no era causar el mayor número posible de víctimas.
Declaró también que no le importaba pasar el resto de su vida en la cárcel. Su padre, Jens Brevik, comentó que lo que debería haber hecho era suicidarse, en lugar de matar a tantas personas.
Psicópata fanático
Según la clasificación de Kurt Schneider, encaja perfectamente en la definición del psicópata fanático. Los psicópatas son personas violentas, que se caracterizan por ser muy activos y expansivos, recurren a la violencia cuando creen que ha llegado el momento y piensan que esta es necesaria para que se cumplan los objetivos de su fanatismo.
Anders había planificado desde hacía tiempo la masacre, que ha sido una de las mayores en Noruega.
Los psicópatas no se consideran culpables
Este ultraderechista de 32 años ha asumido ser el responsable de los dos ataques cometidos en Noruega el pasado viernes, pero no se considera culpable.
Él cree que ha hecho lo que tenía que hacer; su objetivo era “castigar a la socialdemocracia” por importar musulmanes. El detenido declaró “que necesitaba perpetrar estos atentados para salvar a Noruega y a Europa Occidental de los musulmanes y del marxismo cultural”.
Trataba de limitar “las opciones de los laboristas”, que actualmente gobiernan, para acceder al poder.
"Debéis morir, debéis morir todos"
Esto es lo que gritaba Anders, en la isla de Utoya cuando disparaba a diestro y siniestro a los jóvenes que se encontraban reunidos allí.
Su abogado, Geir Lippestad, afirmó que el acusado cree que los crímenes fueron atroces pero necesarios y considera que no se merece ningún castigo por ellos. Su fanatismo le llevó a matar indiscriminadamente, riendo diabólicamente mientras lo hacía.
Los psicópatas sufren un déficit en su desarrollo emocional
Se caracterizan por practicar la violencia y sentir indiferencia hacia sus efectos. Precisamente esta indiferencia es el principal error en su relación con los demás. Carecen de empatía, que es la capacidad de ponerse en el lugar de los otros, y esa incapacidad para sintonizar emocionalmente con los demás es el rasgo más típico de psicópatas, violadores y pederastas.
No sienten compasión en ningún momento, son incapaces de percibir el dolor y el sufrimiento de los demás. No tienen remordimientos, ni se arrepienten nunca. Los psicópatas viven en un mundo que perciben como hostil hacia ellos.
Psicópatas agresivos
Se denomina así a los psicópatas que utilizan la violencia para lograr sus fines. Este tipo de psicópatas no ha aprendido a controlar sus impulsos violentos, ni tampoco ha desarrollado la conciencia que le haría evitar la violencia como forma de actuar.
El psicópata no sólo es incapaz de controlar su agresividad, sino que en él se produce una potenciación en la intensidad de la misma para lograr sus objetivos.
Factores que intervienen en la psicopatía
Muchos psicópatas odian al mundo, porque no han tenido el amor de sus padres. Uno de los factores que interviene en la psicopatía agresiva es, por tanto, la falta de amor de los padres, sobre todo, durante la infancia.
Las personas que han sufrido carencias afectivas y castigos se frustran y esa frustración genera agresividad y resentimiento, lo cual les predispone a reaccionar con violencia a lo largo de sus vidas, impidiendo el desarrollo de una conciencia normal, la cual depende de los valores que los padres enseñan a los niños en relación con las otras personas.
Otro de los factores desencadenantes es la incapacidad del sistema nervioso para madurar de forma normal. En un tercio de los psicópatas, aproximadamente, el electroencefalograma revela anormalidades en la actividad eléctrica del cerebro.
Y un pequeño porcentaje de criminales violentos muestra, asimismo, cierta anormalidad en los cromosomas sexuales.
Los actos violentos son los más dañinos
Está demostrado que los actos violentos son más perjudiciales que las catástrofes naturales, como los terremotos o las inundaciones, porque las víctimas de este tipo de violencia sufren un grave estrés postraumático y sienten miedo ante cualquier cosa que les recuerde la agresión. Este tipo de estrés puede durarles toda la vida, viviendo en un estado permanente de alerta.
