América Latina tuvo que enfrentar un doble proceso para ingresar a la modernidad. No sólo se luchó por ideales de libertad, como lo hicieron Inglaterra, Francia o Estados Unidos, sino que tuvo que luchar por ambos objetivos.

Es interesante ver que, desde el levantamiento de los afrodescendientes en Haití, encabezados por Petión, pasando por la organización de Gran Reunión Americana impulsada por Francisco de Miranda, hasta la independencia de América alcanzada por San Martín y Bolívar, al igual que en las revoluciones modernas, tienen un lazo común en la participación de masones.

Logia Lautaro

De hecho, la Logia Lautaro es la organización emblemática del análisis historiográfico. Organización que adopta el nombre del toqui mapuche que se resistió a la dominación española de las tierras chilenas, tal como se lo relata Bernardo O´Higgins a Francisco de Miranda.

Inspirada en los ideales de la escuadra y el compás, la Logia Lautaro se puso en sus objetivos lograr la independencia de América para establecer una confederación de repúblicas. Así, seguían la línea de los Caballeros Racionales, Logia creada en 1807 y que luego tomaría en Cádiz el nombre mismo de Lautaro.

Cabe destacar que durante el proceso revolucionario, los miembros de la masonería tenían doble investidura: además de estar iniciados en Logias Regulares Universales masónicas participaban de Logias Operativas de carácter patriótico que propiciaban la revolución en América.

De éstas Logias podemos citar a: Francisco de Miranda, Andrés Bello y Simón Bolivar de Venezuela, José María Caro de México, Bernardo O´Higgins de Chile, Juan Pablo Fretes de Paraguay; y en Argentina actuaron José de San Martín, Carlos de Alvear, Bernardo de Monteagudo, Gervasio Posadas y Tomás Guido, entre otros.

Logia Operativas

Como señalaba Emilio Corbiere, historiador de la masonería y Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, la masonería llega de la mano de los liberales españoles y no de los ingleses, como sostiene la línea revisionista.

De hecho, cuando llegan San Martín y Alvear a Buenos Aires en 1812, venían actuando en logias previas, entre la más reconocida fueron la Independencia, una que levantó columnas en 1795 y otra del mismo nombre que trabajaró desde 1806 hasta confluir en la Lautaro. Si bien son logias de influencia masónica, las mismas eran operativas, con lo cual podían salirse del ritualismo y concentrarse en los objetivos específicos establecidos.

Además, como comenta José Stevenson Collante, durante el proceso revolucionario, los miembros de la masonería tenían doble investidura, participaban en Logias Regulares Universales y de Logias Operativas de carácter patriótico para la revolución americana. Algunos de los principales miembros a destacar fueron: Francisco de Miranda, Andrés Bello y Simón Bolivar de Venezuela, José María Caro de México, Bernardo O´Higgins de Chiles, Juan Pablo Fretes de Paraguay; y en Argentina actuaron José de San Martín, Carlos de Alvear, Bernardo de Monteagudo, Gervasio Posadas y Tomás Guido, entre otros.