Ciertos estudios han señalado que la palabra sexo es la más escrita en los buscadores, otros que los hombres piensan en sexo cada 52 segundos, mientras que otra investigación concluyó que en realidad son las mujeres quienes le dedican media hora más al día que los hombres al tópico.

Más allá de la planificación desconocida de estas investigaciones y su imposibilidad de proyectar los resultados a la humanidad, no es necesario hacer una investigación para saber que el mercado rellena con productos cada duda y deseo que surge en las personas. No todos son memorables, pero eventualmente aparecen iconos que responden a esas necesidades, y claro, siempre con la ayuda de un publicista para hacerlo de la manera correcta.

En esta sociedad altamente sexual en los medios de comunicación surge una figura que tira abajo las paredes de lo preestablecido y encara no al sexo, sino a la sexualidad humana desde un punto de vista y de una manera renovadora. Alessandra Rampolla es la sexóloga amiga de Iberoamérica y desde hace ocho años que su imperio avanza en la conquista de nuevas tierras.

Los inicios

Desde sus primeros pasos en la pantalla de Cosmopolitan Televisión, Rampolla se ha posicionado como una figura de autoridad en lo que respecta a la sexualidad gracias a su carisma, humor y conocimiento.

Continuó haciendo colaboraciones para varios medios gráficos de todo el continente e incursiones en la radio. Hasta la fecha, Alessandra ha escrito dos libros: “SEXO... ¡¿y ahora qué hago?!” y “La Diosa Erótica”.

Desde 2008, la “sexperta” es la cara de la línea de juguetes eróticos Durex Play en toda Latinoamérica.

Dolcediva, lencería a lo Rampolla

Con varios años siendo el foco de atención pública en el campo de la sexualidad en los países hispanohablantes, Alessandra es un producto en demanda en un mercado en expansión. Su más reciente paso fue su asociación con la diseñadora argentina de lencería erótica Geraldine Lura, fundadora de Dolcediva.

El negocio está muy bien pensado desde la propuesta de la marca hasta la forma de comercialización. La marca invita a las mujeres a que se sientan cómodas en su piel bajo el concepto “La experiencia de seducir”. Las prendas se caracterizan por ser accesibles al bolsillo y por su influencia europea, lo que resulta en una línea elegante y sofisticada.

Formas de venta

La forma de comercialización de sus productos es a través del e-commercey la venta directa por medio de revendedoras rebautizadas como Consultoras en seducción.

Es un hecho, ni los hombres ni las mujeres van a un sex-shop a comprar lencería o juguetes eróticos sin sentirse observados o incómodos. Por eso, la venta a través de la Internet y la venta directa en reuniones son los medios ideales para vender este tipo de productos.

Al tratarse de productos íntimos, la privacidad es un elemento clave y la experiencia con la marca es particularmente importante.

Consultoras en seducción

La propuesta consiste en ayudar a las mujeres a que consigan su independencia económica. Las consultoras en seducción organizan “eventos de seducción”, en donde se presentan las prendas y se comparten experiencias entre las compradoras.

Estas revendedoras devenidas en asesoras tienen una preparación especial para poder aconsejar a sus compradoras con tips de seducción.

La línea de lencería

Lo que se destaca de esta línea de lencería es que se venden talles del S hasta el XXL, para que las mujeres con más peso también sepan qué se siente la “experiencia de seducir” a su pareja. Por otro lado, los conjuntos tienen un precio promedio de $170 (pesos argentinos), un costo razonable en comparación con otras marcas.

Los colores de esta línea expresan tanto a las mujeres más tímidas a través del rosa, fucsia y blanco, y para las que son más asertivas, mediante el rojo y el negro.

El público objetivo de la marca es mujeres de 30 a 50 años que piensan que el sexo y el deseo no tienen edad ni talle específico.

Promociones de venta

Visto desde el punto de vista del marketing, hasta las promociones de Dolcediva tienen coherencia en su rubro y son percibidas como oportunidades interesantes que aseguran fomentar la sensualidad en la pareja.

Con descuentos en el restaurante afrodisíaco porteño “Te Mataré Ramírez” y libros de Alessandra de regalo logran tentar a las compradoras en conseguir un beneficio extra que otras marcas de lencería erótica no ofrecen.

De esta manera, Alessandra se convierte en otra de las figuras que gracias a su talento y trabajo logran expandirse en nuevas empresas sin perder de vista la esencia que la llevó al éxito. Así se ha convertido en una marca con proyección internacional que sólo puede crecer en billetes verdes. Otro caso que demuestra que para vender bien nunca hay que venderse.