El marketing es el método para intentar conquistar a un público estudiando de manera constante sus necesidades y deseos, con el fin de satisfacerlos y de que la empresa obtenga un beneficio con ello. Cumplir este objetivo es el principal cometido del departamento de marketing de cualquier compañía. Serán el tamaño de la misma, el tipo de producto, el sector y el perfil del público objetivo, entre otros muchos, los que determinen las acciones de marketing necesarias para alcanzarlo.

Qué es el marketing

El marketing es el encargado de conocer el mercado y de establecer la mejor manera de llegar a él y complacerlo, para lo que dispone de diferentes herramientas. En realidad, en todas las empresas se toma alguna decisión de este tipo de manera regular aunque no siempre se le llame marketing.

Aplicar principios de marketing supone aplicar método y orientar todos los esfuerzos y decisiones en una misma dirección, logrando mejores resultados y con la ventaja de poder evaluarlos posteriormente.

El proceso del marketing

El marketing abarca diferentes fases de un proceso que se puede resumir de la siguiente manera.

En un primer momento se trata de estudiar la demanda, analizar su evolución y permanecer atento a nuevas oportunidades de negocio. Se puede entrar en el mercado con un nuevo producto que aún no existe o con algo que ya existe pero que tiene nuevas ventajas (más eficiente, más barato, más rápido…). Cada uno buscará su hueco.

En una segunda fase se diseña el producto, se prueba, se comprueba que efectivamente es lo que el mercado demanda y que el precio definitivo es el que el público objetivo está dispuesto a pagar.

Una vez decidido todo lo anterior, entran en acción la fuerza de ventas y todas las estrategias de comunicación para dar a conocer el producto y lograr el posicionamiento buscado. Posteriormente, comienza la fase de control para comprobar qué objetivos se han cumplido y buscar áreas de mejora.

A la combinación de estos cuatro elementos: producto, precio, publicidad y canales de distribución se le llama marketing mix, también conocidos como las cuatro pes por sus iniciales en inglés (product, price, place, promotion).

El marketing no es ventas ni publicidad

Aunque es habitual llamar marketing al área comercial de una empresa o confundirlo con la publicidad, lo cierto es que el marketing va más allá, tal y como acabamos de ver.

Una vez que el proceso del marketing se encuentra en la última o últimas de sus fases, se ponen en marcha todos los mecanismos para articular las estrategias de comunicación, publicidad incluida. Por tanto, ventas y publicidad sí son marketing pero sólo una parte del mismo y no el todo, como algunos creen.

El marketing es para todas las empresas

Todas las empresas, desde la más pequeña (unipersonal) hasta la más grande, y cualquier tipo de producto, pueden aplicar principios de marketing. Cada estrategia será diferente y todas serán igual de eficaces si saben satisfacer las necesidades que son su objetivo. El marketing no sigue un estándar y es muy receptivo a las nuevas ideas.

Aunque cada empresa puede encontrar una organización a su medida, todas ellas pueden agruparse en dos grandes bloques.

Cuando la empresa es pequeña y las decisiones clave (política de precios, nuevos mercados, nuevos productos…) recaen en una o pocas personas, con un profesional o un departamento que se ocupe de todo es suficiente. En cambio, la complejidad de las grandes compañías hace que el departamento se convierta en un área con sus correspondientes divisiones de especialistas: estudios de mercado, diseño de producto, ventas o comunicación, entre otros, todos ellos agrupados bajo la batuta del director de marketing, quien marcará los objetivos y reportará a la dirección general.

Tipos de marketing empresarial

El marketing básicamente trata de llamar la atención sobre las virtudes de un producto frente al de la competencia de una manera eficaz. Pero la evolución de los mercados, la diversificación y el bombardeo constante de mensajes ha hecho que ya no valga con diferenciarse sólo a través del producto, Así han ido surgiendo nuevos tipos de marketing, que se renuevan de manera constante. Veamos algunos ejemplos.

Existe el marketing social, orientado no sólo a satisfacer necesidades materiales sino también a tener una presencia activa y positiva en la sociedad. El objetivo básico es conseguir que la empresa esté bien valorada y, a la larga, también de sus productos.

El marketing relacional busca la fidelidad dando un trato altamente personalizado al cliente o a otros grupos con los que se relacione la empresa. Se pretende la fidelidad del individuo haciéndole sentir especial.

El marketing 2.0, que emplea las redes sociales. Se caracteriza por la interacción con el cliente; la información fluye en ambos sentidos.