Las mariposas pertenecen al orden de los Lepidópteros. El origen es del griego Lepido (escama) y ptero (ala).

Existen más de 165.000 especies de lepidópteros, divididas en 127 familias. La mayoría de ellas son nocturnas, y una pequeña parte diurnas.

Las nocturnas, son las conocidas como polillas, esfinges y pavones. Las diurnas son las más populares ya que pueden verse revoloteando por campos y parques.

Características de las mariposas

Las mariposas poseen dos pares de alas membranosas cubiertas de escamas coloreadas, que utilizan en la termorregulación, el cortejo y la señalización.

Su aparato bucal es de tipo probóscide provisto de una larga trompa que se enrolla en espiral (espiritrompa) que permanece enrollada en estado de reposo y que les sirve para chupar el néctar de las flores que después polinizarán.

El cortejo de los machos es muy variable depende de la familia de lepidópteros a la que pertenezcan, pero básicamente consiste en exhibiciones y en la producción de feromonas sexuales.

Los machos cuando hacen su vuelo de cortejo, cubren a las hembras con el olor de estas feromonas. Después de que macho y hembra se hayan apareado, el macho puede hacer que la hembra no tenga una nueva cópula taponando su zona genital con una secreción pegajosa que él mismo produce.

La metamorfosis

Del huevo que pone la mariposa sale una larva u oruga que se transformará en crisálida y ésta dará lugar al adulto.

La larva, presenta un aparato bucal de tipo masticador; la mayoría de las larvas son fitófagas. Además, podemos distinguir las larvas de lepidópteros de las de otros insectos porque poseen una serie de 5 falsas patas al final del abdomen lo que en algunos casos conlleva que su forma de caminar sea como la de un acordeón abriéndose y cerrándose alternativamente.

Los lepidópteros son insectos terrestres y sólo ocasionalmente algunas larvas son acuáticas.

Las orugas se alimentan de la materia vegetal que las rodea: hojas, flores, frutos, tallos, raíces, lo que les da gran importancia agrícola al constituir plagas importantes a cultivos.

Algunas especies son capaces de minar (generar túneles) en las superficies de las que se alimentan. Otras, en cambio, aprovechan las manufacturas humanas, o bien productos almacenados (harinas, granos...).

La crisálida es incapaz de desplazarse y se encuentra en un estado de reposo, salvo en el caso de algunas especies, en que pueden mover el abdomen como defensa cuando se le toca. Es la última fase antes de pasar a ser un adulto.

Los adultos, a excepción de los representantes de la familia Micropterigidae (cuya alimentación, derivada de su capacidad masticatoria, se alimentan de polen, esporas de hongos, etc.), se alimentan absorbiendo néctar u otras sustancias líquidas mediante su aparato bucal lamedor-chupador (espiritrompa).

No obstante, existen especies cuyo ciclo vital exige una corta fase de imago: en estos casos, el adulto ni se alimenta, sino que destina todas sus energías a la reproducción.

Reproducción y desarrollo

Las mariposas ponen sus huevos en una planta. Nacen como larvas semejantes a gusanos, llamadas orugas y se alimentan de las hojas de esa planta o tallos tiernos a la vez que crecen rápidamente. Cada especie requiere una o unas pocas especies de plantas para su alimentación, y la extinción de una planta puede arrastrar la de una mariposa.

En un momento de su desarrollo, la oruga se protege en un lugar resguardado y allí se transforma en crisálida. En este estado no se alimenta, y sufre grandes cambios metabólicos y morfológicos, cuyo conjunto es llamado metamorfosis. La mariposa adulta sale rompiendo el esqueleto externo de la crisálida.