Aún cuando el feminismo y el psicoanálisis son cosas "del siglo pasado" y a pesar de que en la última década del siglo XVIII, la Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana representaron un parteaguas en lo que a los derechos de la mujer se refiere, la "liberación femenina" cuenta con poderosas figuras que desde el Siglo de Oro español pusieron su ejemplo para las futuras generaciones.

La figua principal de este artículo es María de Zayas y Sotomayor, novelista ejemplar en el sentido cervantino de la palabra. En la introducción a la Obra narrativa completa de María de Zayas, Estrella Ruiz-Gálvez dice: "sabemos poco de ella y eso poco se lo debemos a los Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas desde el año de 1401 al de 1853".

Por este medio y por varios poemas laudatorios que le dedicaron sus contemporáneos con motivo de sus novelas, sabemos que María de Zayas nació en Madrid. formaba parte de las Academias literarias y participaba en certámenes poéticos. Por la fecha y el lugar de la primera edición de sus novelas, pensamos que radicó en Zaragoza entre 1637 y 1647.

La voz del descontento femenino

En una obra narrativa que reúne la tradición metadiegética del exemplum medieval y las características estructurales de la Novela de Cervantes, María de Zayas da un paso adelante de Boccaccio y subordina el carácter ejemplar de sus novelas al del propio relato principal, razón de ser de las novelas por separado.

Dicha razón de ser resulta de gran valor para el público de nuestro tiempo, ya que doña María, como dice Ruiz-Gálvez, compromete su escritura con el reconocimiento de la igualdad entre hombres y mujeres frente a los valores que constituyen el ideal social del mundo caballeresco.

Es importante señalar que la obra narrativa de María de Zayas no es una apología femenina y, aunque el discurso es enteramente a favor de la mujer, ésta no se libra de una crítica: así, don Fadrique se ve afrentado por cada mujer discreta que conoce en "El prevenido engañado" y doña Inés es torturada por su hermano y su esposo, gracias a la mala fe de su cuñada en "La inocencia castigada".

Esta escritura comprometida, en donde tópicos masculinos de gran tradición se ven abordados por mujeres que dejan ver su enorme descontento social, tiene un sabor similar al que deja el personaje romántico, entendido como proscrito y rebelde.

Material para Freud: los sueños en María de Zayas

Los sueños en María de Zayas ofrecen al lector del siglo XXI la posibilidad de un acercamiento psicoanalítico. Los símbolos de los sueños y la voz del individuo sobre la voz colectiva son los primeros gritos de un inconsciente en la literatura española.

El sueño será de vital importancia en historias como "Aventurarse perdiendo" (obra prototípica de las Novelas amorosas y ejemplares o Decamerón español de María de Zayas) y "La inocencia castigada", donde también se incluyen elementos de magia y hechicería, que apoyan la creencia de muchos autores que ven en la obra de Zayas un romanticismo anticipado.

Un ejemplo del psicoanálisis aplicado a la obra de María de Zayas lo ofrece el ya mencionado "Prevenido engañado", donde don Fadrique recurre al desplazamiento, mecanismo de defensa de la personalidad, para eludir la angustia del primer engaño que le hiciera Serafina y "por ella ultraja a las demás mujeres" en Sevilla.

Es posible que un lector actual quiera rescatar la obra de algún personaje rezagado por las modas; por ello, se le propone echar un vistazo a la obra de María de Zayas, con la esperanza de que la reciba con agrado y le haga rendir interesantes frutos.