El astro futbolístico Diego Armando Maradona siempre ha sido un volcán. Un hombre indómito, efervescente, imparable, un torrente de sangre hirviendo a mil por hora en todos los aspectos de la vida. También lo fue -¿lo sigue siendo?- en el terreno sexual, disfrutando del cuerpo femenino. Por ello, aparte de tener dos hijas reconocidas –Gianina y Dalma- de su matrimonio con el amor de su vida Claudia Villafañe –de la que está separado-, el Pelusa tuvo, hasta el momento que se sepa, dos hijos más con diferentes mujeres, y un tercero que está siendo investigado actualmente por la justicia, y todo mientras estaba casado con la paciente Claudia. Comprobado judicialmente que Diego Armando Sinagra de 25 años –y nacido antes de sus hijas reconocidas- y que una chica llamada Jana de 16 años son hijos legítimos, ahora los jueces sopesan el caso de un niño de 11 años llamado Santiago. Pero a nadie le sorprendería que salieran a relucir más hijos secretos dada la fogosidad del mejor, para muchos, futbolista de la historia del balompié.

Pero la atención en estos días ha recaído en el primero de esos vástagos, el también futbolista Diego Armando Sinagra, un atractivo joven nacido de Cristiana Sinagra, una modelo italiana con la que el Pelusa tuvo una aventura mientras pertenecía a las filas del Nápoles.

El asunto es que el joven Sinagra iba a ir a jugar a Argentina al equipo El Porvenir, un equipo de clase C (tercera división) de un suburbio obrero de Buenos Aires, en Lanús, lugar también del nacimiento de su padre.

El fichaje de este chico lo hizo Ricardo Fort, un rico empresario que presenta un programa de televisión llamado Fort Night Show, y en el cual Sinagra iba a aparecer como invitado especial todas las semanas.

Fort pagaría al chico 5.172 euros al mes por jugar y por salir en la tele, y además quiso darle un piso de lujo, un Mercedes y dos guardaespaldas, pero Sinagra lo rehusó ya que quería sentirse como uno más del equipo, que por otro lado ha fichado también como entrenador a Luis Ventura, un famoso periodista de la prensa rosa.

El chico siempre se dedicó al balón aunque siempre estuvo en equipos de categorías inferiores. Perteneció a la cantera del Nápoles y del Génova, y en 2005 su carrera comenzó en el Cervia, de la cuarta división italiana. También en 2008 y 2009 jugó al fútbol playa, especialidad en la que triunfó llegando a estar en la selección italiana que logró ser subcampeona mundial.

Pero el chico ya no jugará en “El Porve”, ha desestimado la oferta. Según ha escrito Ricardo Fort en su twitter, por amenazas recibidas “del entorno del padre para que no viaje a la Argentina”, y se ha arrugado. Por ello, sólo aparecerá en la televisión y así su sueldo se reducirá en bastantes euros. De todas formas, el propio Sinagra ha escrito en su página de facebook que no sabe nada de esas amenazas y que todo se trata de que el contrato que Fort le envió “es todo lo contrario de lo que acordamos”.

Sinagra es un buen chico que tiene la mala fortuna de que el astro argentino sea su padre, un progenitor que sobre este asunto llegó a declarar que: “Un juez me obligó a darle dinero, pero no puede obligarme a sentir amor por él”.

Ahora el interés del Pelusa está en entrenar en China y seguir su vida al lado de la exprofesora de educación física Verónica Ojeda.

Maradona parece que nunca dejará de ser una caja de sorpresas, la caja de Pandora, de la que puede salir cualquier asunto.