Frankenstein o el moderno Prometeo se titula la novela gótica de Mary W. Shelley, un terrible drama de 1818 en el cual un científico llamado Víctor Frankenstein da vida a una criatura que formó con distintas partes de cadáveres y que tenía un desagradable aspecto.

El monstruo de Frankenstein

Dicho engendro, como se le dice en la obra, no posee un nombre pero se le conoce en la cultura popular como Frankenstein. Esta criatura, en un principio sin maldad, sufre por el rechazo y por este motivo comete crímenes y ahora sí se convierte en un monstruo.

Y aunque el personaje original (de 2,44 metros de altura) sí puede hablar bien, en la versión cinematográfica es mudo y en cada adaptación que se ha hecho de él lo han cambiado un poco. Por eso es que al caracterizar a esta criatura con un disfraz se acostumbra que no hable, que solo emita algunos sonidos y que camine muy lento y con los brazos hacia el frente.

Disfraz de Frankenstein para Halloween

Para caracterizar a este personaje se necesita:

  • Maquillaje en crema verde y amarillo
  • Esponja de maquillaje o quesitos
  • Lápiz delineador negro
  • Sombra de ojos en tonos café y negro
  • Aplicadores de sombra
  • Un par de tornillos de plástico
  • Pegamento para pestañas
Y su vestuario sería en colores negro y gris:

Cómo fabricar los zapatos de Frankenstein en casa

Si no se cuenta con los zapatos del disfraz o no se tienen unos con plataforma o tacón alto, se pueden elaborar unos fácilmente; solo se toman dos trozos de esponja pintada de negro y se pegan a la suela de unos zapatos negros para simular una enorme suela.

Pasos para hacer el maquillaje de Frankenstein

  1. Con la esponja se toma un poco de maquillaje verde y se aplica una base en todo el rostro, incluyendo las orejas y el cuello. Dando ligeros golpecitos para que quede pareja.
  2. Con el lápiz delineador negro se trazan pequeñas líneas sobre las cejas ensanchándolas y alargándolas casi hasta unirlas.
  3. Con un aplicador con sombra negra se pinta el contorno de los ojos, para simular ojeras.
  4. También con negro se da sombra a las mejillas difuminándola bien con el maquillaje.
  5. Y luego a los costados de la nariz para que se vea más marcada.
  6. Con un aplicador con sombra café se trazan rayas sobre las líneas de expresión del rostro en la frente, alrededor de los ojos, alrededor de los labios y también en las arrugas que se aprecien más.
  7. Con otra esponja con maquillaje amarillo se dan unos toquecitos en las zonas donde deba de llevar luz para darle aún más volumen.
  8. Y por último con el lápiz delineador negro se dibujan unas puntadas para simular las suturas que se hicieron al pegar las diferentes partes de los cadáveres.
Y no hay que olvidar maquillar también las manos con color verde y hacer también algunas marcas de puntadas, ya que quedarán al descubierto al colocarse el traje.

Frankenstein tiene cicatrices en la cara

Para aparentar esas cicatrices se puede utilizar maquillaje en crema en un tono más oscuro que la base y trazar la figura de cada cicatriz para que se vea profunda. Y las cicatrices que se ven levantadas se hacen con látex; se figura en la cara con este material la forma que va a llevar la cicatriz y se deja secar para poder cubrir con el maquillaje.

Y si también se van a colocar los tornillos en el cuello, estos se pueden conseguir de plástico y adherirlos a la piel con pegamento para pestañas, al igual que se hace con otros accesorios.

Look de Frankenstein

Tiene el cabello negro y lo usa peinado hacia abajo cayendo sobre la frente; esto se consigue peinándolo todo hacia adelante con un peine de colita y gel. Y si el cabello del modelo es muy corto, también se puede pintar con maquillaje negro sobre la cara simulando unos picos de cabello sobre la frente y a los costados del rostro unas patillas.

Este maquillaje de fantasía también se puede hacer en otro tono, sustituyendo el color verde de la base por un tono blanco y dibujando las arrugas y cicatrices con gris, sin utilizar los colores amarillo y café que se mencionan anteriormente; así se obtendrá una piel pálida que se verá menos fantasiosa.