Es el castillo mejor conservado de la Comunidad de Madrid. Su privilegiada situación, a 50 Km. de la capital sobre una suave loma y junto al embalse de Santillana, le han convertido en el paraje ideal para el rodaje de muchas películas históricas.

Manzanares el Real es uno de los municipios más importantes del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, incluido en la Red Mundial de Reservas de la Biosfera. A su importancia ecológica se une el interés histórico de la villa y su castillo.

Perteneció a la familia de los Mendoza, dueños de la villa desde el siglo XIV. En estas fechas, habitaban otra fortaleza, conocida como el "castillo viejo", del que tan sólo se conserva la base de los muros.

Fue el poeta don Íñigo López de Mendoza (1398-1458), primer Marqués de Santillana, quien ideó la construcción de un nuevo castillo, aunque sería su hijo, Diego Hurtado de Mendoza, Duque del Infantado, el que comenzó las obras utilizando para su base parte de las piedras del "castillo viejo".

El castillo "nuevo" de Manzanares el Real

Su planta es un sencillo cuadrado con torres cilíndricas en sus ángulos, siendo la del homenaje la única que posee una base poligonal. Estas torres se hallan rematadas por torretas decoradas por bolas y enmarcadas en rombos, que siguen la moda del estilo isabelino del siglo XV.

Exteriormente, el castillo está rodeado por una muralla almenada que posee, al igual que el resto de los muros del castillo, saeteras con la parte superior en forma de cruz, símbolo del Santo Sepulcro de Jerusalén, título que poseyó el cardenal don Pedro González de Mendoza, consejero de los Reyes Católicos, que residió a finales del siglo XV en este castillo. Tuvo también un foso que actualmente no se conserva.

Una de sus señas de identidad es la galería cubierta del frente sur del castillo, atribuida al arquitecto Juan Guas. De estilo gótico-flamígero, dota a todo el castillo de un aspecto más señorial que guerrero. A este respecto, no nos consta documentalmente que el castillo conociera hechos militares o de armas, siendo utilizado como residencia familiar de los Mendoza hasta finales del siglo XVI.

La puerta de acceso al castillo da paso a una escalera por la que se llega al patio porticado interior, actualmente restaurado y convertido en un hermoso entorno para muchas escenas cinematográficas. Este patio posee dos galerías superpuestas siguiendo la estructura de dos plantas, que presenta esta parte del castillo, que en otras zonas tiene seis pisos.

Todas sus estancias interiores han sido, restauradas o reestructuradas siguiendo la arquitectura del siglo XV, pero adecuándolas a su nueva función cultural. Se ha respetado la estructura del edificio así como parte de la escalera de caracol original.

Está considerado como el castillo más emblemático de la Comunidad de Madrid, por su historia y porque en él se dieron las reuniones políticas que desembocaron en el estatuto de esta autonomía.

Hoy día es un bello ejemplo de arquitectura civil y un claro eslabón entre la fortaleza medieval castellana y el palacio renacentista de la Edad Moderna. Es centro de reunión de actividades culturales, conferencias, congresos y exposiciones, siendo también marco de visitas teatralizadas que informan al visitante de su historia y arquitectura.

El castillo y su entorno: un soberbio plató de cine histórico

El pueblo de Manzanares el Real, el castillo y sus alrededores, sobre todo el paisaje rocoso de La Pedriza, han servido de marco al rodaje de producciones cinematográficas tanto nacionales como internacionales.

Entre las primeras destacan clásicos de la filmografía española:

  • Locura de amor: que dirigió en 1948 Juan de Orduña y fue protagonizada por Aurora Bautista como Juana La Loca y Fernando Rey en el papel de su marido, Felipe el Hermoso.
  • Jeromín: El castillo de Manzanares el Real fue también la residencia de D. Luis de Tejada, tutor del hijo ilegítimo de Carlos V, D. Juan de Austria cuando era un niño, hechos que relata la película esta película. Fue rodada en 1953 por Luis de Lucía, y estaba basada en la obra del padre Coloma.
  • Recluta con niño: En 1955, Manzanares el Real y sus alrededores volvieron a ser el marco de algunas escenas de otra película española: Recluta con niño, comedia de gran popularidad en su época y primer éxito de los hermanos José Luis y Mariano Ozores, esta vez dirigidos por Pedro Luis Ramírez.
  • La fierecilla domada. El año siguiente, el castillo fue el fondo elegido por el equipo de Antonio Román para el rodaje de la adaptación de esta obra de Shakespeare, protagonizada por Carmen Sevilla y Alberto Closas.
  • La chica del trébol: En esta película musical típica de la época (1963), el pueblo y el castillo también sirven de escenario natural a una excursión en coche que realiza la protagonista, Rocío Dúrcal .
Pero no solo fue el cine español el que eligió Manzanares el Real como plató para sus películas, otros directores de fama internacional como Anthony Mann o Richard Lester también lo hicieron.

Entre los rodajes internacionales sobresalen varias películas históricas:

  • Coraza Negra: la Inglaterra de Enrique IV se ambientó también en los alrededores del castillo de Manzanares. Esta cinta cuenta con Tony Curtis y Janet Leigh en los papeles protagonistas. Su rodaje, realizado por Rudolph Maté en 1954, fue todo un acontecimiento para los habitantes del pueblo de Manzanares el Real, que hubieron de prestar sus colchones -por 25 pesetas al día- para amortiguar la caída de los actores en las escenas de acción.
  • El Cid: Anthoy Mann también rodó en los alrededores del embalse y la fortaleza de los Mendoza su película de corte heroico, basada en la vida del caballero medieval de la corte de Alfonso VI, rey de Castilla y León. Charlton Heston, en el papel protagonista de D. Rodrigo Díaz de Vivar y Sofía Loren, como su esposa, doña Jimena, alcanzaron gran éxito con esta cinta rodada en 1961. Se filmaron exteriores también en otras zonas de España, como en el castillo de Torrelobatón (Valladolid), el torneo en la explanada ante el castillo de Belmonte en Cuenca, o la batalla en la playa y el castillo de Peñíscola en Castellón.
  • El regreso de los mosqueteros: gran cantidad de tierra hubo que removerse para excavar un falso foso junto al castillo cuando el director de cine estadounidense, Richard Lester decidió rodar los exteriores de esta cinta británica, con la que cerraba la trilogía sobre la obra de Alejandro Dumas. Era el año 1989 y el castillo de Manzanares el Real protagoniza alguna toma, como aquella en la que el duque de Beaufort sufre al ver a sus seguidores torturados en el foso. Estuvo interpretada por un excelente elenco internacional como Michael York, Oliver Reed, Richard Chamberlain, Christopher Lee y Geraldine Chaplin, a los que acompañaron algunos reconocidos actores españoles como Eusebio Lázaro en el papel del citado duque. El rodaje se vio ensombrecido por el fallecimiento del actor Roy Kinnear a causa de las complicaciones sufridas tras una caída de un caballo mientras filmaba una de las escenas de esta película.
Este mismo año 2010 se ha estrenado otra creación española que tiene en el castillo de Manzanares uno de sus principales escenarios. Nos referimos a La princesa de Éboli, protagonizada por Belén Rueda, magnífica en su papel, y en una escena rodada en el patio del castillo mientras se recrean los juegos de la princesa con sus hijos.