Al igual que para el Día del Padre, las manualidades son un buen regalo para la festividad de las madres. El niño sentirá que ha fabricado un regalo con sus propias manos que resulta especial. Son, además, una actividad perfecta para el colegio que permite desarrollar las destrezas y la creatividad de los niños.

Manualidades para niños de 0 a 3 años. Dactilopintura

Es difícil hacer manualidades con niños muy pequeños. Ellos todavía no han desarrollado las destrezas necesarias, por lo que la principal tarea de hacer la manualidad, recaerá en el adulto que lo supervise.

Cuando son pequeños, la mejor opción son los dibujos. Como probablemente aún no tengan la capacidad de manejar correctamente los lápices de colores, se puede intentar la dactilopintura, es decir, la pintura con las manos.

Para que el dibujo salga bien, es importante hacerlo en una cartulina gruesa, ya que la pintura estropeará cualquier papel fino. Uno de los motivos más sencillo de hacer es una flor. Para ello, se puede untar la mano del niño en pintura del color que se desee e imprimirla entera sobre la cartulina. Eso representará los pétalos de la flor. Dejamos secar mientras lavamos la mano del niño.

Luego, untamos de nuevo la mano del niño en pintura verde y le ayudamos a hacer el tallo y las hojas. En el suelo, de la misma manera, se puede dibujar algo de hierba. Para darle un toque aún más personal, se puede escribir un mensaje, usando también los dedos del niño.

Otra posibilidad, es tomar pasta de modelar e imprimir en ella los pies o las manos del niño. Luego se cuece ligeramente en el horno para que sea más resistente y se pinta al gusto.

Manualidades para niños de 4 a 7 años. Hacer un marco casero

A partir de los cuatro años, ya se pueden empezar a hacer cosas más complicadas, aunque aún será necesaria la supervisión de un adulto. Se puede hacer, por ejemplo, un marco con una foto del niño y de la madre.

Para ello, se pueden coger ocho palos de helado planos, como los de los polos, y pegarlos de forma que quede un rectángulo hueco, con dos palos por cada lado. Se pintan de un color llamativo y se deja secar.

Para darle más personalidad, se puede pedir al niño que dibuje una flor y luego recortarla. Se decora con un rotulador negro y se le añade una hoja hecha con papel verde. Se coloca en la parte superior derecha y se dibuja un tallo que llegue hasta el pie del marco.

Para que quede mejor, se puede hacer la flor y la hoja con fieltro, aunque será más difícil para el niño. En la base se puede, además, dibujar la hierba o emularla con tiras muy finas de papel.

Algunas otras ideas pueden ser hacer un centro de flores secas o una tarjeta de felicitación casera.

Manualidades para el día de la madre para niños mayores de 8 años. Hacer flores de fieltro

A partir de ocho años, ya se les puede dejar a ellos hacer la mayor parte del trabajo para crear regalos para el Día de la Madre más elaborados. Se puede crear, por ejemplo, un ramo de flores con fieltro y un jarrón hecho con una botella de vidrio.

Para hacer las flores, se necesitará fieltro de colores, o cualquier otro material que sea relativamente duro pero fácil de cortar, y botones. Primero se dibujan las formas de las flores y se recortan. Es importante que estén en una sola pieza, aunque se pueden combinar con otras piezas más pequeñas. El tallo se puede hacer con un alambre recubierto con papel maché verde.

Por último se toma un botón y se pone en el centro de la flor, en la parte delantera. Se cose todo junto, incluido el tallo, como si se cosiera un botón normal, y se agarra con fuerza las diferentes partes de la flor.

Para hacer el jarrón, basta con una botella de vidrio bien limpia, a la que se echa un poco de pintura del color que se prefiera en el interior. Cuando esté bien repartida por las paredes interiores de las botellas, se elimina lo que sobra, dándole la vuelta, y se deja secar.

Los más habilidosos pueden intentar hacer figuras con cerámica o pasta francesa.

Es fácil hacer un regalo original y bonito con los más pequeños para el Día de la Madre. Es suficiente con poner un poco de imaginación y algo de tiempo para hacer las manualidades más increíbles.