La celebración de la noche de brujas, cada 31 de octubre, se extiende cada vez más fuera del mundo anglosajón, donde se originó. Las fiestas se han vuelto habituales en otros países, entre ellos los hispanos, y se copian los motivos típicos que suelen adornar casas y calles durante los días previos a Halloween. Además de para hacer disfraces, las manualidades permiten hacer decoraciones generalmente sencillas que solo requieren de un poco de paciencia e imaginación.

Hacer una calabaza de Halloween

Uno de los adornos más típicos de estas fechas son las calabazas decoradas. Hacerlas no requiere mucho tiempo aunque sí algo de destreza. Lo primero que hay que hacer es escoger una calabaza redonda y naranja.

Se abre por la parte superior, creando una especie de tapa que luego se conservará. Para que la tapa se sostenga una vez que la calabaza esté vacía, es conveniente hacer el corte inclinado. Con cuidado se escarba con el cuchillo hasta conseguir que la parte superior se separe del resto.

Aún con el cuchillo, si es posible de un tamaño pequeño y bien afilado, se vacía el interior de la calabaza, dejando una pared lo suficientemente gruesa (unos dos centímetros) como para que no se rompa cuando se decore.

Por último, habrá que decidir la cara o dibujo que se quiere poner en la calabaza. Éste se puede hacer nuevamente con cortes limpios de cuchillo. Para dar un aire más fantasmagórico, se puede poner una vela o una luz en el interior.

Decoraciones de telarañas

Las telarañas son uno de los motivos más sencillos de fabricar. Para crearlas, solo se necesita cuerda fina y un par de tijeras. Primero hay que decidir dónde se colocará la telaraña, preferiblemente en un muro o en algún lugar donde se pueda sujetar fácilmente.

Se cortan dos primeros trozos de cuerda, de una longitud similar y se atan o pegan formando una cruz. Éste será el soporte de la telaraña. Sin cortar el resto de la cuerda, se ata el extremo libre al centro de la cruz y una vez más, a unos pocos centímetros de distancia, en algunos de los extremos de la cruz.

A partir de ese extremo, se lleva la cuerda hasta el siguiente y se vuelve a atar y así consecutivamente, hasta formar un rombo. Luego solo habrá que hacer cuantos rombos se quiera, siendo cada uno algo más grande que el anterior. Para darle una forma más realista, en vez de hacer una cruz como soporte, se puede poner entre 10 o 12 extremos, aunque el tiempo de realización será algo superior, puesto que habrá que hacer más nudos.

Cómo hacer arañas y murciélagos

La telaraña se puede completar con su correspondiente araña o también con murciélagos. La forma más sencilla de hacerlos es con cartulina negra, donde se dibujarán las siluetas de los animales para luego ser recortadas. Así parecerán sombras, aunque también se pueden decorar con pintura blanca para que tenga un aspecto más real. Si se colocan sobre un alambre, similar al que se utiliza para sujetar las fotografías, y se ponen delante de una vela, el resultado será más fantasmagórico.

Se pueden hacer también arañas más divertidas, con un trozo de papel de color negro con el que se cubrirá una bola de papel. Éste será el cuerpo. Con alambres se pueden hacer las patas, que pueden simplemente incrustarse en la parte central. Con papel blanco y un rotulador se pueden hacer los ojos y todos los detalles que se quiera.

Otros consejos para decorar una fiesta de Halloween

Hay otros recursos que no son necesariamente manuales que pueden ayudar a dar un aspecto fantasmagórico a una fiesta de Halloween. La luz tenue y las velas es una de ellas. En las velas se pueden dibujar además los adornos típicos ya vistos, como los murciélagos y las telarañas.

También se pueden cubrir los muebles con sábanas, lo que dará un aspecto abandonado, Se puede crear además un ambiente terrorífico con sonidos fantasmagóricos o música de películas de miedo.

Decorar una fiesta de Halloween es sencillo y además barato. Con material sencillo se pueden crear vistosos adornos que harán triunfar en cualquier noche de brujas.