
- Auschwitz, campo de concentración - stock.xchng
En el marco de un día tan especial, gobernantes y organizaciones de derechos humanos de diferentes países del mundo, recordaron con profunda tristeza las víctimas del Holocausto. La premisa en cada caso, fue recordar para no olvidar. Y no olvidar para que no vuelva a suceder.
La fecha fue escogida a partir de que el 26 de enero del 2007, la Organización de Naciones Unidas (ONU) proclamó el 27 de enero como el día internacional para recordar las víctimas de este genocidio, y condenar a cualquiera que negase la existencia del Holocausto.
Esta fecha es significativa ya que ese día del año 1945, el ejército soviético liberó casi 8 mil prisioneros de los centros de detención de Auschwitz-Birkenau.
Recordar y educar
Argentina fue el primer país latinoamericano en apoyar la decisión de la ONU, y en crear programas de apoyo a la educación y memoria del pueblo judío, y colaborar con la investigación de lo allí sucedido.
Tal vez sea porque éste país al igual que tantos otros, sabe muy bien lo que es el genocidio, la matanza indiscriminada por pensar “diferente”. El secuestro, desaparición, tortura, la violación de los derechos humanos, cambio de identidad, el pánico, son lamentablemente palabras que marcaron con sangre no sólo la historia de Argentina, sino de tantas otras comunidades en el mundo.
Marcas que duelen
Simultáneamente a las vísperas de los actos conmemorativos del 27 de enero, en Estrasburgo, Francia, se dio a conocer la noticia que alrededor de 30 tumbas judías habían sido profanadas y algunas de ellas pintadas con cruces esvásticas.
El tiempo pasa, los gobiernos transcurren, las culturas se adaptan, pero el dolor permanece tan intacto como 65 años atrás. Y es justamente de ese dolor de donde la comunidad judía se sostiene para evitar que atentados, represiones y discriminaciones destrocen su propia cultura de vida.
Polémica
Tadeusz Pieronek, el Obispo de Cracovia, despertó un gran altercado a partir de declaraciones que realizó en una entrevista con el medio tradicionalista católico “Pontifex.Roma.it.”
"Los judíos se han apoderado del Holocausto como un arma de propaganda… Es cierto que la mayor parte de los muertos en los campos eran hebreos, pero también católicos, polacos, gitanos, italianos, rusos. La Shoah (Holocausto) como tal es un invento de los judíos", dijo el obispo y teólogo.
El religioso, amigo personal de Juan Pablo II causó un gran asombro entre las comunidades católicas y judías.
“La Shoah como tal es una invención hebrea. Se podría fijar también una jornada de la memoria para las víctimas del comunismo, de los católicos y cristianos perseguidos. Pero ellos, los judíos, gozan de buena prensa porque tienen poderosos medios financieros, un enorme poder y el apoyo de Estados Unidos. Esto favorece una cierta arrogancia que encuentro insoportable".
Por último, el escándalo terminó de explotar cuando el Obispo aseguró que la Shoah fue usada como arma de propaganda para obtener ventajas con frecuencia injustificadas. “No es históricamente verdadero que en los campos nazis murieron solo judíos, muchos eran polacos, aunque estas verdades son casi ignoradas".
Tanto el Papa Benedicto XVI, como la cúspide del Vaticano quedaron dolorosamente asombrados con sus declaraciones.
La entrevista fue levantada del medio, ni bien comenzaron las repercusiones del informe, que según Pieronek no estaba autorizado a ser publicado.
A recordar
Aproximadamente entre 4 y 6 millones de personas fueron exterminadas en el campo de concentración nazi de Auschwitz, en el intento de aniquilar a toda la población judía de Europa.
Esta aberración humana tuvo el respaldo de gran parte de la sociedad alemana que en ese momento era una de las más organizadas del continente.
