Édouard Manet pinta Un manojo de espárragos tres años antes de su muerte. Se trata de un lienzo sobrio, pintado sobre fondo negro, que refleja el estilo elegante del artista. La composición con el motivo en primer plano sobre un fondo neutro recuerda las composiciones barrocas (en concreto, los bodegones o las naturalezas muertas de los pintores holandeses del siglo XVII). De hecho, parece que Manet se inspiró en los Espárragos que el neerlandés Adriaen Coorte pintó en 1698.

Los tonos de color conseguidos en los espárragos son de una luminosidad extraordinaria, mezcla de amarillos, marrones, violetas y verdes, con notas de rojo, azul y naranja. La novedad está en la soltura y rapidez con las que trabaja el pintor, distanciándose del realismo.

La frescura de la obra hace escribir al escritor Georges Bataille: "No es una naturaleza muerta como las demás: muerta está, pero también llena de vida".

Historia del cuadro Un manojo de espárragos, de Manet

Manet aborda esta tela en 1880: aunque él lo desconoce, sólo le quedan tres años de vida. Piensa que padece reumatismo, cuando realmente está enfermo de ataxia (una enfermedad de los centros nerviosos que impide la coordinación de los movimientos y afecta a la posición vertical). Dos años después, le amputarán una pierna, sin notar mejoría.

Como los dolores no cesan, en los meses de julio a septiembre de 1880, toda su familia se traslada a Bellevue, para seguir una cura de hidroterapia. Pese a los sufrimientos, sus amigos siguen calificándolo de "delicioso". El poeta Théodore de Banville le dedica estos versos: "Este risueño/ y rubio Manet/ que irradia gracia/ y es alegre, sutil y encantador/ con su barba de Apolo/ tiene aspecto de hidalgo/ de la cabeza a los pies".

La venta de Un manojo de espárragos de Manet

El coleccionista Charles Ephrussi aquiere la obra, pagándo al pintor 1000 francos, esto es, 200 francos más del precio acordado. El artista agradecerá su gesto, haciendo gala de un sentido del humor exquisito. Firma aquel mismo año otro cuadro, titulado "El espárrago" y se lo hace llegar a Ephrussi, acompañándolo de una carta manuscrita: "Había quedado suelto uno de su manojo... Aquí está".

El espárrago, de Manet

El artista mezcla con sutileza los malvas y grises del espárrago, que llega a confundirse con el color del mármol sobre el que está colocado.

El espárrago se considera uno de los mejores bodegones pintados por Manet. La obra rezuma impresionismo en estado puro, por la supremacía del color y la luz y la pincelada rápida, tan fluida que el motivo casi desaparece.

Características y ubicación de Un manojo de espárragos y El espárrago, de Manet

Un manojo de espárragos:

  • Ubicación: Museo Wallraf-Richartz de Colonia.
  • Dimensiones: óleo sobre tela de 44 cm x 54 cm.
  • Firma: abajo, a la izquierda: "Manet".

El espárrago:

  • Ubicación: Museo D´Orsay, en París.
  • Dimensiones: 16 x 21 cm.
  • Firma: arriba, a la derecha: "M".
Nota: Visitando este enlace a la web del Museo d´Orsay, puedes contemplar El espárrago (ya que no existen fotografías libres de derechos de autor de esta obra).