Si existe una imagen que exprese en forma acabada la libertad, es la de una manada de caballos salvajes. Evocadora quizás de épocas pasadas, donde el hombre apenas tenía presencia y los inmensos espacios eran ocupados por los animales que exhibían su altiva libertad.

Aquellos espacios están hoy acotados: en América, las grandes manadas de búfalos, caballos, guanacos o vacunos cimarrones han desaparecido, pero al igual que la libertad, que aunque se la cercene siempre renace, las tropillas salvajes vuelven a correr por los espacios libres.

Baguales en los espacios protegidos

En el Sur patagónico, en los Parques Nacionales Los Glaciares, Torres del Paine y sus alrededores, es posible contemplar la exuberancia de la libertad en tropillas de caballos salvajes. Por diferentes motivos a través del tiempo, los caballos domesticados fueron recobrando su libertad y se han ido agrupado naturalmente en tropillas bajo el resguardo que les brindan los espacios protegidos y el buen criterio de algunas estancias de la zona. Hoy, representan un recurso turístico escaso y muy buscado.

Las mujeres, los caballos y la libertad

Históricamente, distintos artistas han asociado y representando a la libertad con la imagen de la mujer. Resulta entonces paradigmático que sean mujeres quienes más se acerquen al tema. Tal es el caso de la fotógrafa y periodista chilena Pía Vergara, que en el año 2007 realizó un proyecto de observación de aquellas tropillas de baguales, compuestas en ese momento por unos doscientos animales. Este proyecto es explicado en una excelente nota de la periodista Soledad Castro para La Revista del diario chileno La Tercera.

Por su parte, Anne Schurch Reinke, eximia jinete, criadora y domadora racional de caballos, menciona que en un viaje a una estancia muy cercana al Parque Nacional Torres del Paine logró divisar una manada de unos cien caballos salvajes, dirigida por un potro negro con la frente blanca. Y quedó prendada de esa imagen. Schurch afirma que prefiere de esa forma a los caballos, pero también reconoce que no siempre es posible hallarlos así, por lo que ha emprendido una cruzada para mejorar el trato y la relación con estos animales.

Otros lugares, la misma libertad

Existen también testimonios de visualizaciones de pequeños grupos de caballos salvajes en provincias como Chubut, Tierra del Fuego, Mendoza y Río Negro. Esto plantea la posibilidad de que también existan en otras regiones donde predominen amplios espacios abiertos y la presencia humana sea mínima o nula, como los bosques y llanuras patagónicas.

Preservación de este nuevo patrimonio

El resurgimiento de manadas de caballos en libertad se está produciendo en regiones patagónicas apartadas de Chile y Argentina. Esta nueva situación requeriría de estudios y acciones concretas por parte de las autoridades dedicadas al medio ambiente y preservación de fauna y flora de ambos países. Entre los dos se podría procurar que las espécies autóctonas como el guanaco, que ocupan los mismos espacios y recursos, no sean afectadas.

Probablemente sea posible crear las condiciones para una convivencia armónica entre especies y, a la vez, preservar el espacio natural, permitiéndonos disfrutar de esas imágenes plenas de libertad en la naturaleza.