Con récords de audiencia "Valientes" en 2009 y "Malparida" en 2010 son dos telenovelas argentinas que desde sus historias hasta la elección de sus actores conservan ciertos tópicos de la telenovela clásica (antes condenada a franja vespertina) pero con ciertas apuestas a la renovación del género.

Ambas novelas pertenecen al mismo equipo autoral y tienen a nivel estructural casi idéntico planteo.

El mismo móvil: la venganza

El móvil de los protagonistas es la venganza y cierta cuestión de la "justicia por mano propia" que busca reparar el daño que las víctimas sufrieron y que en ambos casos les costó la vida; la venganza se articula como un "plan" o como una "misión" según su propio decir.

Ambos protagonistas realizan una promesa de vengar esos crímenes y regresan a buscar al culpable que ignora la verdadera identidad de los vengadores pues éstos cambian sus nombres; ambos inducen un encuentro aparentemente fortuito con el villano pero lo cierto es que lo siguen durante los meses previos para conocer sus movimientos.

El mismo "Talón de Aquiles": el amor

El amor es el "Talón de Aquiles" en ambos personajes. Tanto Leo como Renata sufren varias vacilaciones entre continuar o no con sus venganzas cuando se enamoran de Alma y Lautaro respectivamente. Ellos deben decidir entre el deseo de estar con la persona amada y la obligación de continuar con su plan. Generalmente renuncian al amor por abnegación y fidelidad a dicho plan.

Tanto Leo como Renata deben casarse con personas a las que no aman para poder acercarse al enemigo, en este sentido el matrimonio les facilita el acceso hacia el malvado. Así es que Leo se casa con Juana, la hija desequilibrada de Gómez Acuña, para transformarse en su mano derecha y hombre de confianza; Renata se casa con Lorenzo Uribe, aquel viejo amor de su madre para estar cerca de él y urdir su derrumbe.

En todos los casos la pareja protagónica siente un amor romántico, único, perfecto y para siempre que debe superar miles de dificultades antes de concretarse.

El mismo destino de infancia: la orfandad

Los protagonistas de ambas novelas han perdido en la infancia a alguno de sus progenitores en manos de algún malvado que intencionalmente o no los llevó a la muerte. En "Valientes" Leonardo Sosa pierde a su padre, Roque Sosa, asesinado por el millonario en ascenso Laureano Gómez Acuña de cuyos campos Sosa era el capataz; Acuña lo asesina para robarle unas tierras.

En "Malparida" Renata Medina pierde a su madre cuando ésta se suicida desesperada tras ser abandonada por el amor de su vida, Lorenzo Uribe, millonario casado y padre de un hijo pequeño, familia y posición que prefiere conservar.

Los mismos "deslices" en los villanos, el mismo secreto

En su juventud ambos villanos han tenido amoríos con mujeres de condición social y económica inferior (Acuña deja a Argentina Varela, sirvienta de la estancia donde vivía de niño y Lorenzo Uribe a María, una modesta costurera de Monte Pío) a las que abandonaron en pos del beneficio económico o de status de casarse o seguir casados con mujeres de esta pertenencia.

De ambos amoríos, los dos villanos han concebido un hijo, hecho que ignoran (Alma en el caso de Acuña, Manuel en el caso de Uribe).

De todos modos Gómez Acuña y Uribe no son el mismo tipo de villano, el primero es cínico, ambicioso y malo, asesino y corrupto peca por acción; el segundo es ingenuo, diplomático, conciliador y crédulo, peca por omisión. Por uno u otro motivo han producido gran sufrimiento en el pasado.

Los héroes son inescrupulosos

Ambos protagonistas no encarnan al héroe tradicional, bueno y correcto, ético por naturaleza, sino que su épica es el despecho, valiéndose además de mecanismos poco morales para lograr sus fines, como la mentira, la manipulación y en algunos casos, el asesinato. Los hermanos de Leo matan accidentalmente al padrastro de uno de ellos. Renata cuenta con cinco asesinatos en su haber, de los cuales en algunos casos estuvo a punto de ser descubierta.

Tanto Leo como Renata cuentan con ayudantes para su misión. En "Valientes" Leo es ayudado por sus hermanos y por Huevo, un empleado y camarada que trabaja para ellos en el taller mecánico que regentean. Renata por otro lado es ayudada por su abuela materna, Gracia, y por su hermana adoptiva, Esmeralda.

Semejanzas asimilables al culebrón clásico: los secretos y mentiras de filiación

El género clásico de la telenovela impone como regla de oro que existan secretos y desconocimientos que rondan alrededor del origen de algunos de los personajes. En "Valientes" Acuña y Alma desconocen que son padre e hija. Los hermanos Sosa se realizan un ADN para descartar la posibilidad de que sean hijos de Gómez Acuña; en "Malparida" Lorenzo Uribe ignora que es el padre de Manuel, hermano de Renata, y de hecho ignora que dejó embarazada a aquella amante de Monte Pío; Esmeralda fue abandonada al nacer e ignora que Olga, la empleada doméstica de Uribe, es su madre.

Otra semejanzas con el culebrón clásico: ricos y pobres

En la telenovela tradicional los ricos y los pobres se pueden enamorar y hasta casar: el niño rico se enamora de la chica humilde que generalmente trabaja en el servicio doméstico de su propia casa. Alma en cierto momento de la historia pasa a servir como mucama en la casa de Acuña, donde vive también Leo tras su boda con Juana.

En "Valientes" Enzo y Segundo, hermanos de Leo, están enamorados de Isabel, una de las niñas ricas, hija de Acuña. Son relaciones conflictivas porque vienen de mundos distintos, mientras Leo se casa con la otra heredera, Juana.

Por otro lado, Renata es una chica humilde del suburbio que asciende de status tras su boda con Lorenzo Uribe y la incorporación en la empresa inmobiliaria de éste.

Locos, paralíticos y ciegos: infaltables

En "Valientes" Juana, una de hijas de Gómez Acuña, tiene graves trastornos mentales (producto de un trauma generado en su infancia al ver a su madre suicidándose quemándose con kerosene); en "Malparida" Martina, la esposa del galán, tras la pérdida de un embarazo y comprobar que su marido y Renata son amantes, comienza a padecer alucinaciones visuales y auditivas. Ambas desequilibradas tienen varios intentos suicidas. Ambas cumplen la función de interponerse entre sus maridos y la mujer a quien en verdad éstos aman.

Tanto Gómez Acuña como Hernán, mejor amigo de Lautaro, quedan paralíticos un tiempo, tras el cual vuelven a caminar; tanto Gracia, abuela de Renata como Isabel, otra de las hijas de Gómez Acuña, pierden la vista y tras una operación, la recuperan.

Los amigos traidores

El mejor amigo de Leo se enamora de Alma; el mejor amigo de Lautaro, se enamora de Martina, su esposa, traicionándolo también en la empresa donde trabaja al comenzar a filtrar información para la competencia.

Los embarazos como método de coerción marital

Tanto Juana como Martina saben que sus maridos no las aman y se valen de embarazos inventados y reales respectivamente para forzar la continuidad del matrimonio. El embarazo siempre se pierde.

La renovación del género

Sin embargo, pese a los elementos que hemos descrito anteriormente, la innovación que han presentado estas telenovelas no sólo es la de valerse de estrellas jóvenes más asociadas a la farándula "cool" o de actores de primera línea, hace tiempo sin participación en el medio artístico, en papeles poco frecuentes (como Arnaldo André o Gabriel Corrado otrora galanes y ahora enriquecidos en el papel inusual de villano).

Otros dos elementos que dan cuenta de la renovación son por un lado la introducción del policial (ya que en ambas historias se producen varios asesinatos a manos de los protagonistas y de los villanos y eso hace que la trama gire hacia un género que suele atrapar más al público por la tensión y el suspenso que introducen) y también la fuerte carga sexual de la historia, donde varios de sus personajes tienen historias paralelas y secretas.

"Malparida": ¿una heroína con conciencia de género?

¿"Malparida" tiene conciencia de género? Propone una trama más audaz, ya que la protagonista es mujer y verdadera villana: asesina a la mujer de su futuro marido de quien ya es amante, asesina al detective que la descubre, asesina al sobrino de dicho detective también policía que también la descubre, asesina a una ejercitiva de la competencia y asesina a su propio padre. Por accidente, con intencionalidad o porque no tiene alternativa, recurre a este mecanismo cada vez que alguien se interpone en su camino.

Su otra herramienta fatal es la belleza y la seducción. El sexo es su verdadero campo de poder, ningún hombre se le resiste y ella lo sabe, utilizándolo para lograr sus objetivos. Es una mujer que venga a otra mujer, su propia madre, que fue criada por su abuela, cruel, resentida, practicante de magia negra y también asesina. En ella la acción y el frío cálculo están por encima de lo emotivo. Y es absolutamente liberada en su sexualidad.

La audacia de la trama: la sexualidad endogámica

Puede considerarse que "Malparida" cruza un límite mayor que las novelas tradicionales porque su heroína se involucra sexualmente con todos los hombres de la familia Uribe: padre, hermano e hijo, todos los hombre unidos por la misma sangre. Con el primero como parte del plan para ganar su amor y destruirlo en su venganza, con el segundo por la presión de ser delatada ya que Eduardo Uribe, tan malo y cruel como ella, una suerte de alter ego masculino, ha descubierto su verdadera personalidad y amenaza con exponerla públicamente; con el hijo porque es su verdadero pero imposible amor.

Reinventar la telenovela

Ambas novelas han apostado por una renovación del género. Si bien cumplen con ciertos tópicos clásicos han introducido elementos transgresores como el crimen, el sexo y la acción policial. En algunos casos, además, los diálogos se observan muy elaborados y el dramatismo bien logrado.

Tal vez donde más se advierte el cambio es en la ambigüedad de los personajes que, a diferencia de la novela clásica donde predominaba el maniqueísmo, no son excluyentemente malos o buenos, nobles o ruines, sino ambas cosas al mismo tiempo. Dudan, odian, aman, destruyen y sueñan. En este sentido los personajes están construidos de un modo más humanizado y con mayor profundidad psicológica.