Fue la plataforma de vídeos YouTube la que dio a conocer esta noticia de heroísmo y entrega a su trabajo de la maestra de guardería, Martha Rivera. Ella grabó con su móvil el momento en el que pide a los niños del aula que se tiren al suelo y jueguen a cantar mientras en el exterior, a pocos metros, dos bandas de narcotraficantes dirimen sus diferencias a balazo limpio. No fue la docente quien colgó el vídeo sino un padre agradecido, lo que ha acabado con la entrega de una condecoración a Martha y su consideración como una heroína.

El mundo de los violentos tan cerca de los inocentes

El incidente en ese jardín de infancia de México, ocurrido el 27 de mayo, en la localidad de Monterrey, nos habla del grave problema al que se enfrenta la sociedad mexicana día a día, en lo más cotidiano de la vida, como es acudir al colegio, teniendo que sufrir las acciones violentas de los cárteles de la droga. El tiroteo entre las bandas fue uno más de los cientos que ocurren en el país a lo largo de los meses.

Sin ir más lejos, en la misma Monterrey, se ha producido el caso más espectacular y trágico de esta guerra de narcos en un casino de la ciudad, con más de cincuenta víctimas, tras el incendio provocado. Esta vez la acción no ha sido un tiroteo entre criminales, sino un acto de represalia de una banda contra otra por el control del “territorio” económico y de poder en la ciudad.

El crimen organizado, un terrorismo social

Para el Estado mexicano la lacra del crimen organizado genera algo más que un quebradero de cabeza. El desarrollo económico de México en los últimos lustros le incorporaba a la cabeza de los Estados emergentes, de las economías en auge que superaban el concepto de “en vías de desarrollo”. Sin embargo, su lucha contra el narcotráfico (economía sumergida) está ralentizando su crecimiento y desestabilizando las inversiones externas.

Otro evidente perjuicio es el social. La seguridad y el bienestar del ciudadano se ven amenazados por esta violencia que actúa con una crudeza que supera muchas veces el horror del terrorismo fundamentalista. Se destina mucho presupuesto público para combatir a estos criminales. Es igual que mantener un ejército durante una larga guerra. Como ejemplo la intervención de la misma Armada mexicana en la captura de uno de los principales jefes del narco, Martín Omar Estrada Luna, un tipo siniestro conocido como "El Kilo".

Cantos infantiles para la esperanza

El noble acto de la maestra es visto por ella con toda naturalidad. "Todos los maestros estamos capacitados para enfrentar esto. Estoy segura que todos trabajan igual", comentó tímida en el discurso ofrecido tras ser condecorada al mérito civil en el palacio del gobernador de Nueva León. Entre los asistentes, muchos de esos educadores mencionados, compañeros que tienen, como ella, la labor más ardua de educar a los futuros ciudadanos de México y, es una obviedad, decir que la criminalidad se empieza a combatir en las escuelas.

La profesora comenta también que grabó el incidente siguiendo las directrices y consejos de la Secretaría de Seguridad del estado, pensando que sería un documento válido para disponer el protocolo de actuación ante estas situaciones de peligro en las aulas. Sin duda lo es. Su propósito era mostrarlo a sus superiores de la administración educativa y no difundirlo al mundo como al final ocurrió.

Ella no se ve como una heroína, ni dice haber demostrado coraje porque estaba atemorizada al comprobar que los disparos eran en una calle próxima. Afortunadamente un amigo y un padre de uno de los niños no pensaban igual y colgaron el vídeo. Las imágenes le desmienten, resulta conmovedor y esperanzador ver a los pequeños ahogar con sus cantos dirigidos por su maestra el ruido de la sinrazón de los narcotraficantes.