De acuerdo al censo de población elaborado por el INEGI en el 2010, el 7.1 % de las mujeres en Querétaro son madres solteras. Las estadísticas del organismo indican que tres de cada cuatro mujeres de 15 años o más, con al menos un hijo (el 75.7%) se encuentra casadas o viven en unión libre; dos de cada diez (el 17.2%) están separadas, divorciadas o viudas, mientras que el 7.1% son madres solteras, es decir, mujeres que son o serán el sostén económico de sus hijos, y que no cuentan ni han contado con el apoyo directo de una pareja, por decisión propia o por las circunstancias de su entorno.

Las madres solteras aumentan en México

Los índices de madres solteras en Querétaro resultan preocupantes, pues son los más altos a nivel nacional. Factores como la maternidad prematura o no planificada, la falta de compromiso y responsabilidad por parte de los hombres en sus relaciones de pareja, los divorcios y hasta la migración hacia los Estados Unidos producto de la pobreza, han provocado que los índices de abandono hacia la mujer y sus hijos se hayan disparado en Querétaro, y que muchas mujeres sufran las numerosas penurias que implica el enfrentar una vida difícil cargando a sus hijos en las espaldas.

Y es que parece ser que este país está diseñado maquiavélicamente para hacer la vida imposible a las madres solteras, que para poder sobrevivir en su entorno deben enfrentarse a numerosos problemas y tragarse muchos sapos que les dificultan su desarrollo y el sacar adelante a su familia.

De entrada, las embarazadas, tanto las que tienen pareja como las que ya están consientes que serán madres solteras.

El entorno laboral de Querétaro, a pesar de su crecimiento y diversificación, aun conserva estigmas producto de la misoginia, la discriminación y el machismo de muchos jefes y empleadores, que ven a las mujeres embarazadas como un problema y no como una colaboradora más.

La discriminación laboral a las madres solteras

Comentarios como “¿Ya ves? Te iba a ascender, pero como ya estás embarazada…” “Lástima, te tengo que cambiar de puesto por tu embarazo…” o simplemente la no contratación o la segregación de las mujeres en estado de gravidez, son todavía un lastre que se viene arrastrando en la cultura laboral en todo el país; esto a pesar de que la Ley Federal del Trabajo contempla importantes excepciones a favor de las embarazadas, que castiga que este tipo de discriminación y de que la mujer, si se informa al respecto, puede tomar acciones en su defensa.

Por otra parte, las madres que ya tienen hijos sufren un trato similar en los entornos laborales. Pocas empresas dan la flexibilidad para que puedan cumplir obligaciones personales importantes para con sus hijos, además de que por esta razón les son restringidos los empleos con posibilidades de desarrollo.

El siempre presente acoso sexual

A este oscuro panorama hay que agregarle la tradicional cuestión del acoso y el abuso sexual. Muchas de las madres solteras se ven obligadas a soportar las insinuaciones y ofrecimientos lascivos por parte de sus jefes y compañeros de trabajo, que ven en la madre soltera una presa fácil, en especial si existe una relación de poder o subordinación entre ellos.

El problema es que muchas mujeres no realizan ningún tipo de denuncia o queja ante las instancias correspondientes porque la amenaza de perder el empleo está siempre presente, lo que agrava notablemente el fenómeno.

¿Cuáles son entonces las alternativas que tienen las madres solteras ante todos estos problemas que las aquejan?

El primero, sin duda tiene que ver con la información sobre sus derechos. Las madres solteras deben exigir a los padres de sus hijos la pensión alimenticia correspondiente, pues no se trata de una dádiva, sino de una obligación de la que no se puede renunciar, que tiene serias repercusiones legales y hasta penales el no cumplirla.

La información también es un instrumento útil en la cuestión laboral. Es importante que las mujeres conozcan no sólo sus derechos sino también el cómo las protege la ley en el embarazo y ante el acoso o abuso sexual por parte de sus jefes o compañeros de trabajo.

Finalmente, resulta fundamental que las madres solteras se den un tiempo para informarse acerca de los diferentes programas diseñados para apoyarlas, como son las estancias infantiles y asistencia legal por parte del DIF Estatal y las becas que otorga la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) para que puedan seguir estudiando.

Como se ve, el camino por recorrer para las madres solteras en Querétaro es todavía sinuoso, pero dependerá mucho de su voluntad para seguir adelante y de que aprovechen al máximo la ayuda que diferentes sectores les ofrecen para que su vida y la de sus hijos sea lo más plena posible.