El número de embarazos adolescentes es una cuestión muy alarmante, que preocupa a más de uno en Ecuador, debido a que van en aumento.

Desde que están en la etapa de la pubertad los jóvenes empiezan a despertar su instinto sexual y la atracción por el sexo opuesto y es deber de los tutores; es decir los padres y las instituciones educativas, dar la correspondiente educación sexual para que ellos puedan saber la seriedad y las consecuencias que abarca la práctica irresponsable de sexo.

Las estadísticas dicen que dos de cada tres chicas a partir de los doce años de edad quedan embarazadas, lo que representa un porcentaje del 67% de la población adolescente total, número que es preocupante, porque se entiende que más de la mitad de las adolescentes practican el sexo y no tienen idea o no le dan importancia a los cuidados previos y posteriores a éste.

El problema

No existe una buena educación sexual por parte de las escuelas y colegios, pues toman el tema a la ligera y no les explican a los jóvenes todo, es decir, causas, consecuencias y peligros a los que conlleva la sexualidad a temprana edad.

Una gran parte de los embarazos adolescentes está concentrada en el campo y en los barrios marginales, donde la educación es escasa, tanto en padres como en hijos.

Muchos padres no adoptan una actitud de comunicación con sus hijos, pues lo único que hacen es amenazarlos en el caso de que llegasen a cometer errores.

El medio en el que se desenvuelve la juventud es sexista y exhibicionista, lo que hace que los jóvenes se inclinen por el sexo, pero de forma equivocada, puesto que el medio sexista que se ha fomentado en el Ecuador, habla de prácticas irresponsables, pone el cuerpo de la mujer como un simple objeto que sirve solo para sexo y para ser irrespetado.

El gobierno ha optado por hacer campañas para control de natalidad, donde les entregan condones a chicos y chicas y les dicen que tengan sexo seguro mediante charlas, pero no intentan hacerles comprender que la sexualidad a temprana edad puede traer serios problemas.

Consecuencias de ser niñas madres

Muchos de los embarazos adolescentes que terminan en abortos, pueden ser porque las adolescentes sienten temor o porque debido a que están aún en etapa de desarrollo, se crean desórdenes que hacen que pierdan el bebé.

Cuando una adolescente sale embarazada, se cuarta el desarrollo fisiológico, lo que puede causar que se detenga el crecimiento normal uterino.

Pueden existir trastornos sicológicos para las futuras madres por el temor, la culpa o la carga emocional que enfrentan al salir embarazadas.

Aumento de la tasa de mortalidad post natal, debido a que algunos fetos no se forman adecuadamente.

Descalcificación temprana de las madres adolescentes y desarrollo de anemias u otras enfermedades.

Nacimientos prematuros o trastornos en los bebes.

Lo más probable es que los hijos de estas jóvenes se críen en un hogar donde falte la figura paterna, debido a la inestabilidad propia de la juventud.

Ayudarlos a entender

No todos los jóvenes reaccionan de la misma manera ante la sociedad, así que es recomendable que para cada adolescente se adopten medidas únicas.

Es importante desde que son niños, explicarles acerca de la sexualidad, con métodos dinámicos y con las palabras correctas, sin disfrazarlas.

La comunicación en todas las etapas es crucial en el desarrollo, para así estar al tanto de las ideas y pensamientos; haciéndoles notar que sus dudas pueden ser resueltas solo con preguntar.

El control natal no debe remitirse solo a la enseñanza de métodos anticonceptivos para reducir embarazos no deseados, sino a la explicación de la problemática de la sexualidad precoz.

Antes de lamentar las consecuencias, es mejor prevenir las cosas y la gran labor de la buena orientación debe nacer en los hogares, debe extenderse a las escuelas, a los gobiernos y a todo el público adulto, para que disminuya algo tan lamentable como la cantidad de embarazos adolescentes en Ecuador.