El avance en la eliminación de prejuicios sociales ha ido muy rápido en los últimos cincuenta años en los países latinos. Antes las damas no tenían derecho al estudio, no podían pedir divorcio, no sufragaban y la única manera de salir de la tutela de sus padres, era entrando a la de un esposo.

Poco a poco las tonterías como la idea de que la mujer debe quedarse en casa, han ido mermando y han sido superadas por mujeres trabajadoras, responsables e independientes que ganan su propio dinero y administran su capital.

No se puede olvidar tampoco que aún existen mentes atrasadas que viven en el pasado y que piensan que la mujer es un accesorio que puede ser manipulado.

La eliminación de prejuicios sociales ha aumentado de manera considerable, pero sin duda alguna hay obstáculos e ideas absurdas que aún deben ser eliminadas.

Aspecto sexual

Cuando el hombre tiene relaciones sexuales, aún se tiene la errónea idea de que entre más mujeres tenga, más hombre es, sin embargo la mujer que llega a tener más de una pareja sexual a lo largo de su vida es considerada como una loca atrevida que no tiene vergüenza.

Hay muchas personas que han superado esta tendencia al juzgamiento inadecuado, pero aun así están los que detestan la libertad sexual de la mujer, difamándolas y haciendo un monumento de su propia cobardía.

Es necesario entender que el himen es un vestigio de la formación genital de la mujer, que no cumple función alguna, ni es prueba de la virginidad; ya que estadísticamente el 50% de las mujeres nacen sin él y el himen puede ser de diferentes tipos y grosores, lo que hace que pueda perforarse por cualquier otra causa ajena a las relaciones sexuales o que incluso habiendo muchos coitos se mantenga intacto.

Es una verdadera calamidad juzgar a la mujer por el número de relaciones sexuales que ha tenido o por la presencia o no de un himen.

Medios machistas

A pesar de los cambios existentes todavía hay personas que se empeñan en menospreciar a las mujeres con programas de televisión, radio, comerciales, citas, libros, entre otros.

En estos medios tratan a las damas como objetos sexuales, hacen ver el valor en función del cuerpo y la capacidad sexual, y no por sus capacidades intelectuales y aptitudes como debería ser.

El ejemplo más adecuado a esto, son los comerciales de la marca de desodorantes Axe, donde las mujeres responden a estímulos olfativos, como actuando bajo el efecto de feromonas, también son piezas de colección e incluso son tan incapaces que podrían seguir a cualquier ser que se mueva siempre y cuando tengan puesto el producto.

Cosas como las anteriores mencionadas denigran a la mujer y crea una errónea visión de irrespeto, que va dirigida a la juventud especialmente.

Lo realmente preocupante de esto es que para lograr el objetivo de mancillar la dignidad femenina, se requiere mujeres, que se prestan para humillar a su gremio por unas cuantas monedas y efímera fama; lo que hace relucir la poca estimación que esas mismas mujeres se tienen.

Otras formas

Las religiones son la principal causa de machismo, ya que en su fuente oficial, que es la Biblia la mujer tiene un papel poco significativo, sale de la costilla del hombre, es débil de carácter y por ende no apta para predicar. También hace alusión al género masculino de Dios y de sus apóstoles.

La crianza que se da en algunos hogares también tiene mucha culpa de que todavía exista machismo, ya que los hombres son criados con la idea de que no deben colaborar con los quehaceres del hogar y no se fomenta una cultura de respeto hacia las mujeres y las tareas son estratificadas como tareas de mujeres y tareas de hombres.

El apellido paterno va primero en los hijos y se aumenta un "de" en el nombre de la mujer como símbolo de que pertenece al hombre e incluso hay sociedades como la norteamericana donde la mujer al casarse adquiere el apellido del esposo y pierde el propio.

No hay que olvidar que todas estas cosas no solo son culpa de los hombres, pues existen muchas mujeres machistas que contribuyen con estos comportamientos retrógrados y no permiten que avance la sociedad por un camino libre de prejuicios y con igualdad de géneros.