La depilación láser, con luz pulsada o fotodepilación, son todos ellos términos utilizados para designar los métodos para la eliminación del vello corporal gracias a la luz.

Fotodepilación y depilación láser son conceptos que se confunden fácilmente. De hecho suelen ser utilizados indistintamente. La diferencia fundamental radica en la longitud de onda. Con la fotodepilación se elimina el problema de la foliculitis, siendo además más segura y eficaz que la depilación láser tradicional o la depilación eléctrica.

Cómo funciona la fotodepilación

El principio sobre el que se sustenta la eficacia del laser o de la luz pulsada intensa, consiste en la absorción del haz de luz y su conducción por el tallo piloso hasta alcanzar el bulbo. Este se destruye por la acción de calentamiento que se genera en toda la estructura.

Más allá de la teoría, conviene tener en cuenta algunas circunstancias, como son los distintos estadios de crecimiento del pelo que, en sus fases iniciales, escapan al alcance de la luz, razón por la que se hacen necesarias varias sesiones de fotodepilación. Las complicaciones aumentan también cuando el pelo es rubio o blanco, puesto que no absorbe la luz en la misma medida. También sucede otro tanto cuando la piel es oscura y el mayor riesgo de sufrir quemaduras. En estos casos hay que precisar muy bien el tipo de luz elegida.

Consejos para la fotodepilación

Antes de iniciar la primera sesión conviene efectuar un estudio de la piel y el vello por parte de médicos especializados en dermatología. El tratamiento siempre debe llevarlo a cabo personal médico especializado. Las sesiones deben comprender un intervalo de tiempo adecuado entre una y otra. Es fundamental la composición y el buen estado –deben pasar revisiones que garanticen su correcto funcionamiento– de los aparatos médicos que vayan a utilizarse. Los diferentes aparatos láser, como láser alejandrita, láser diodo o luz pulsada intensa, deberían estar presentes en el centro escogido para la fotodepilación, pues la combinación de estos es lo que garantiza los mejores resultados, aplicándolos en los momentos adecuados del tratamiento, según sea el tipo de vello o las distintas zonas a depilar.

Contraindicaciones en el uso de la fotodepilación

En algunos casos no es conveniente la utilización de los métodos de fotodepilación. No se considera procedente para personas muy jóvenes ni tampoco su aplicación en zonas muy delicadas. Tampoco debe aplicarse en áreas con pecas oscuras, donde haya quemaduras o con tatuajes. No es recomendable en personas recién bronceadas.

El embarazo o la lactancia no son momentos adecuados para someterse a la fotodepilación. Igualmente debe evitarse si se padece alguna infección o fiebre. Es mejor esperar. Enfermedades como el herpes, el acné severo, las varices, la diabetes, problemas de coagulación de la sangre o la epilepsia son factores que también desaconsejan su uso.

En cuanto a los medicamentos es conveniente consultar las contraindicaciones de los mismos antes de proceder a la fotodepilación, ya que cabe la posibilidad de que se presenten reacciones adversas debido a la exposición a la luz.

Luz pulsada intensa y radiofrecuencia

La luz pulsada intensa junto a la radiofrecuencia es un método novedoso, aprobado por la FDA en el año 2004, y que en la actualidad es el que más se utiliza. La combinación de ambas energías hace posible tratar pieles oscuras sin los efectos secundarios asociados a otros métodos. De este modo desaparece el riesgo de quemaduras, rojeces en la piel y se puede tratar de un modo efectivo los vellos de color más claro. Este método, en definitiva, ha demostrado unos excelentes resultados para todo tipo de vellos y pieles a la vez que evita los antiguos problemas.

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