La rodilla es la articulación que une el muslo con la pierna, y está compuesta por tres huesos: fémur, tibia y rótula. La rótula es la “tapita” que le da forma a la rodilla, y está articulada solamente con el fémur. Se sabe que durante el trascurso de la evolución, fue creciendo de tamaño de ser un hueso pequeño o sesamoideo al tamaño actual, gracias a la tensión que ejerce sobre dicho hueso el músculo cuádriceps.

Qué es una luxación y una subluxación

Se denomina luxación cuando un hueso sale de su posición anatómica normal y no vuelve a ella espontáneamente. Si lo haría, hablaríamos de esguince. Ahora bien, el hueso puede salirse en todo o en parte, y por ello puede tratarse de una luxación o de una subluxación. En el caso de las subluxaciones de rótula, ésta suele regresar a su sitio luego de un resalto.

Cómo se produce la subluxación de rótula

Las luxaciones son generalmente de origen traumático, en donde algo golpea fuertemente la rótula de costado quitándola de su lugar. Las subluxaciones, en cambio, obedecen más comúnmente a mecanismos indirectos, en los que, con el pié apoyado en el suelo y la rodilla semi flexionada, se realiza un movimiento de extensión que contrae violentamente al cuádriceps y quita de su lugar a la rótula. Hay que tener en cuenta que, para que esto sucede, la persona debe tener alguna deficiencia congénita de su aparato extensor. Es más común durante la práctica deportiva, y suele confundirse con una meniscopatía.

Luxación externa e interna

Dependiendo de si la rótula es expulsada hacia afuera o adentro, se habla de luxaciones externa o interna. Predisposiciones anatómicas generan que la luxación externa sea de las más frecuentes, sobre todo en mecanismos indirectos de producción. En casos de mecanismo directo por traumas, la rótula puede luxarse hacia cualquiera de los dos lados.

Síntomas de la subluxación de rótula

  • El paciente suele escuchar un ruido en el momento de la injuria.
  • La rodilla queda trabada, y luego vuelve a destrabarse espontáneamente.
  • Se siente dolor sordo.
  • A las horas, aparece hidrartrosis.
  • Es posible continuar con la actividad.
  • Si es recidivante, se produce la atrofia del vasto interno.

Tratamientos médico y quirúrgicos de las luxaciones y subluxaciones de rótula

  • En el caso de las luxaciones, el médico deberá recolocar la rótula en su lugar, y luego vendar la zona. Se podrá aplicar crioterapia y se administrarán analgésicos. Se indicará reposo y en caso de hidrartrosis o hemartrosis se podrá aspirar mediante una punción.
  • Para las subluxaciones recidivantes, cuya causa es una mala alineación de la rótula con respecto al fémur, el tratamiento inicial es kinésico, donde se apuntará a disolver fibrosis existentes en el lado externo mientras se fortalece el vasto interno y se enseña un gesto motor adecuado.
  • Cuando este tratamiento conservador falla, lo siguiente es una cirugía denominada liberación lateral del retináculo rotuliano en la que se cortan porciones del retináculo y del vasto externo. A veces, se suma a esta cirugía un tensado en la parte interna. Otra opción quirúrgica es desinsertar la tuberosidad anterior de la tibia y trasladarla más hacia adentro.
Sea de solución conservadora o intervencionista, el paciente debe realizar la correcta rehabilitación kinésica asegurándose un correcto balance entre el vasto interno y externo.