Los primeros escritos en nórdico antiguo se encuentran en las inscripciones rúnicas; y no es hasta la Alta Edad Media, cuando aparecen los primeros textos “literarios”. La temática de estos primeros textos, escritos con letras del alfabeto latino introducido en la Edad Media por el cristianismo, eran muy simples: adivinanzas, refranes, conjuros, etc. No es hasta bien entrado el siglo XII, cuando se empiezan a escribir textos de cierta envergadura, basados muchos de ellos, en la tradición oral de siglos anteriores.

La literatura noruega e islandesa es la que más ha contribuido al patrimonio literario del Norte de Europa. Testimonio evidente de esta riqueza, son las colecciones de más de 2.500 manuscritos del Fondo Arnamagnaense de Copenhague, llamado así, en honor al bibliófilo islandés Arni Magnusson.

Las Eddas: estudio de la mitología vikinga

El Codex Regius, es uno de los exponentes máximos de la Edda Escandinava, cuyos cánticos y poemas anónimos pertenecen, casi en su totalidad, a la época vikinga. Los hechos relatados en las Eddas tratan de Dioses paganos y héroes legendarios. Asimismo, otra gran fuente de conocimiento de la mitología escandinava, nos la aporta el prosista islandés Snorri Sturluson. Gracias a su Edda, nos ofrece una visión, tanto global como particular, del panteón de Dioses escandinavos

Poesía Escáldica

Al contrario de las Eddas, la poesía Escáldica medieval es de autores conocidos preocupados por el devenir de su obra. Así, el juglar Eyvind Fisson, a finales del siglo X, recibió el apodo de “destroza poemas”, y fue acusado de imitador. Estos poemas, son una fuente de estudio de los acontecimientos históricos de la época y sus autores tuvieron una presencia notable en las cortes escandinavas durante la Alta Edad Media.

Uno de los últimos autores de poesía Escáldica conocidos fue Sigvat Zordarson (995-1045), que fue consejero en la Corte del Rey Noruego Olaf. Entre los numerosos poemas que escribió, existe uno que expresa en hondo dolor por la muerte del Rey, y la nostalgia por los días felices vividos durante su reinado:

"Cuando Olaf todavía vivía / Los altos acantilados de Noruega reían / Ahora, sin embargo, me parecen /

Que hasta los montes están más tristes".

Las Sagas Escandinavas: Sagas de Reyes, Sagas de Islandeses y Sagas antiguas

En el siglo XII, Ari “El Sabio”, escribió el Íslendigabók (‘Libro de los Islandeses’), de gran importancia en la historia para la prosa nórdica, ya que establece el uso del islandés, en detrimento del latín, abriendo, de este modo, un nuevo rumbo en la metodología de esta variante literaria. Así, en el siglo XII, aparece la primera biografía de un monarca, el rey Olaf, (‘la Saga de Olaf el Santo’), dando lugar a un nuevo género literario que se denominó, ‘Sagas de Reyes’.

Sagas de Reyes: la saga Sturlunga

Las Sagas de reyes, escritas entre los siglos XII y XVI, cuentan la historia de los soberanos de Noruega y Dinamarca. El escritor islandés más importante, no solo de Sagas de Reyes, sino de toda la literatura nórdica medieval, es el antes citado, Snorri Sturluson, autor de la Saga Heimskringla, (‘Círculo del mundo’); llamada así por las palabras con que comienza la obra.

En ella, describe las hazañas de los reyes suecos y noruegos desde los tiempos más remotos hasta 1177. Por otro lado, en Islandia, el papel predominante de la dinastía Sturlunga durante los siglos XII y XIII en el devenir de la historia de Escandinavia, dio lugar a las sagas de estos monarcas, cuyos manuscritos se recopilaron en el siglo XIV, y se llamaron: ‘La saga Sturlunga’, una fuente de estudio histórico inagotable, con una excepcional descripción de los usos y costumbres de la época.

Sagas de Islandeses: la saga de Erik el Rojo

Estas narraciones son todas anónimas y sus protagonistas son islandeses. En ellas, se describen los acontecimientos entre los siglos X y XI, es decir, desde la ocupación de Islandia hasta su conversión total al cristianismo.

Dos de las más famosas que han pasado a la posteridad y han sido objeto de numerosas traducciones a otros idiomas, son la ‘Saga de Erik el Rojo’ y la ‘saga de Njáll’. En la primera, se narra el descubrimiento de Vinland, o ‘país de los viñedos’ por Leif Eriksson, hijo del Rey Erik. En ella, se narra la epopeya en prosa de los habitantes de Islandia tres siglos antes de escribirse la Saga.

Sagas de la antigüedad

Estas sagas antiguas, narran acontecimientos anteriores a la ocupación de Islandia. En ellas se tratan temas épicos, con muchos matices míticos y religiosos. Otro argumento de las Sagas de antigüedad, son las expediciones vikingas por toda Europa, las andanzas de sus héroes, y sus expolios.

Finalmente, otras narraciones con temática común al resto de Europa, son las narraciones de Santos, de obispos y de caballería. A estas, habría que añadir la multitud de traducciones y escritos en latín, completando así, una riqueza literaria que contrasta con el histórico tópico tradicional del vikingo nórdico, bárbaro, inculto y cruel.