
- Los Soprano Forever - David Sánchez
El Padrino, Scarface, Godfellas, Érase una vez América son solo algunos de los títulos más aclamados que se han escrito sobre el mundo de la mafia. Cada uno, desde un ángulo diferente, nos mete en el endiablado mundo del crimen organizado y nos muestra sus códigos, sus formas de actuar, sus pactos de lealtad, sus triunfos y fracasos. Todas estas maravillosas historias dejaron una huella en los espectadores y se pensó por mucho tiempo que ninguna otra podría volver a contar mejor el tema. Pero no fue así. Los Soprano no solo se convirtió en la mejor historia contada sobre la mafia, sino que rompió con las anteriores y su forma de presentar al mafioso.
Los Soprano no son como los demás
Mientras que en las otras historias sobre mafiosos, sus personajes principales eran recios hombres casi indestructibles regidos por complejos códigos de honor, en Los Soprano, Tony, el heredero directo de la mafia en Nueva Jersey, es un hombre obeso que sufre de ataques de pánico, tiene que ir donde un psicoanalista, tiene problemas con su madre, con su esposa y sus hijos, y el grupo que lo rodea está lo más lejos de ser una mafia regida por fuertes códigos de honor. Esa mafia arquetípica italiana, esos códigos de ensueño se despedazan con la contundencia de la cotidianidad de un mundo moderno.
La familia de Tony (y él mismo) trata de sobrevivir a los embates de la vida cotidiana, la misma que mina al espectador todos los días. Este no es un mafioso que observa al mundo desde arriba sino que está al mismo nivel o más abajo, quizás, de los ciudadanos comunes. Este cambio que el escritor David Chase le dio a la serie hizo que el público se acercara y viera una realidad que no está tal lejos de él, y de cierta forma se reconociera en ella como en un espejo.
El reconocimiento de una humanidad
El trabajo de una gran obra se nota cuando, en vez de alejar al espectador de su historia, lo acerca y lo convierte casi que en el cómplice de esa historia. Ese reconocimiento de una humanidad del espectador en los personajes es la clave del éxito. Lo que resulta complejo en una serie como Los Soprano es ¿cómo puede ser posible reconocerse en la personalidad de ficción de un corrupto, asesino, infiel y agresivo mafioso? ¿Cómo el espectador puede sentir alegría con la presencia del personaje en la pantalla, reír de las situaciones escabrosas, adoptar frases groseras de su jerga habitual, volver a la semana siguiente y encender el televisor para continuar viendo este mundo patológico?
La respuesta a unas preguntas complejas
Los Soprano forever: antimanual de una serie de culto, (Editorial Errata Naturae 2009) es un libro que vuelve a retomar la serie y la analiza con profundidad para responder estas preguntas un tanto turbias. Varios reconocidos académicos y escritores se dan a la tarea de buscar ese punto, para nada simple, en el que el espectador se reconoce con los personajes, en este caso personajes del crimen. La serie ha sido la más exitosa en la historia de la televisión.
Los planteamientos que se encuentran son novedosos y recorren todo el libro con apartes como:
Mitología del desencanto. Una introducción a Tony Soprano.
Los Soprano. La serie total.
Vivir puede matar.
Tony Soprano y nuestra simpatía por el diablo.
Los Soprano, Dios y el jodido problema del mal.
Los nihilistas también comen cannoli.
Consideraciones para-psicoanalíticas sobre el final de Los Soprano.
Coda Soprano: Smash cut.
¿Pero dónde puede estar el truco?
Un personaje simpático y atrayente, con sentido del humor, una familia conflictiva, tramposos, violencia, sexo, todo esto ocurre en las demás historias. Los Soprano comparten los mismos rasgos pero van más allá. Existe una hondura similar a la teoría del iceberg de Hemingway. Una de las claves puede estar en su cotidianidad y su profundidad sicológica. La cotidianidad y la profundidad sicológica se expresa en cada movimiento de sus personajes, de igual modo que el derrumbamiento de las jerarquías establecidas por la gran mafia, y por último, el desencanto y la tentación de ver el crimen y saber cómo es, todo esto junto puede ser la respuesta del truco. Pero no es un truco, es un trabajo arduo e increíblemente bien diseñado.
Para nada indiferente
Fueron 86 episodios los que vieron los espectadores a nivel mundial. Y cada episodio, en vez de resolver preguntas, dejaba más dudas. Además de ver el impresionante arco de tiempo en el que todos los personajes crecen, envejecen y mueren, Los Soprano, sin lugar a dudas, marcó un punto de giro en la forma de contar historias sobre la mafia. Es bueno revisar la serie y leer el libro para entender más elementos de su complejidad.
