Se hace la reserva como en un restaurante, pero se cena en una atmósfera privada, familiar y acogedora. No tienen ninguna identificación, ni hacen publicidad. El contacto es por mail, Facebook o teléfono.

Los días que están “abiertos” se pueden buscar en los sitios webs de las casas. La oferta es amplia y pueden abrir una vez a la semana, o una vez al mes.

Se debe abonar al contado, aunque sin mencionar la palabra cuenta, porque parece ser poco elegante; se habla solo de “donación”.

Los restaurantes “underground” de Estados Unidos

En San Francisco, la elegante dueña de casa Elizabeth Shaw, recibe a sus comensales ofreciéndoles platos y vinos típicos de California. En Nueva York, en el Brooklyn Edible Social Club, se puede disfrutar una cena por 65 euros, mientras que en Washington las cenas tienen estatus de fiesta.

Existe una organización americana, la Hush, creada por un exmiembro del Banco Mundial que cuenta con una selecta lista de 300 direcciones de e-mail de sus potenciales “invitados”.

Las cenas, que cuestan entre 50 y 75 dólares, se realizan en residencias privadas de Georgetown cuatro veces al mes. En sus primeros diez días de vida alcanzaron un éxito que habían previsto tener en seis meses.

Los restaurantes privados en capitales y ciudades europeas

  • Ámsterdam: la Dine with dutch ofrece por 50 euros una gustosa cena completa, desde el primer plato al postre.
  • Londres: The english can cook, es la casa de un fotógrafo que organiza cenas con un máximo de cinco personas y cuestan 50 euros.
  • Copenhagen: el Meet the Danes está abierto desde las 7:30 a las 22:00 horas. Dos platos, con bebida y café incluidos cuestan 45 euros. Las reservas solo se hacen vía e-mail.
  • París: la Hidden Kitchen invita 16 personas y ofrece diez menús para degustar.
  • Berlín: The Shy chef ya puso en red las cinco cenas de enero, que serán en una espléndida residencia del 800. El precio es de 60 euros.
  • Lisboa: el restaurante se llama Hush Hush Garden y ofrece cocina típica local.
  • Barcelona: el Kokun utiliza una fórmula distinta: una vez por semana los propietarios de magníficos apartamentos abren las puertas de la cocina a los “invitados”. No solo se puede disfrutar de una excelente comida, sino que es posible presenciar el backstage de los platos.
  • Milán: el restaurante funciona en la casa de Oliviero Leti, escenógrafo, quien ha hecho de su casa de diez habitaciones, un set de cine. Organiza el brunch (desayuno cerca del mediodía, que sustituye el almuerzo) de los domingos.
  • Roma: las casas antiguas del centro histórico o del barrio Trastevere están de moda entre escenógrafos y artistas.

La asociación italiana de los restaurantes secretos

La homefood.it es la asociación que se ocupa del cuidado y la valorización del patrimonio gastronómico de Italia. Está formada por socios que pagan 35 euros anuales. Los comensales, además de la cuenta, deben pagar también un porcentaje a la asociación.

Los restaurantes están dispersos por toda Italia y el objetivo es difundir la cultura gastronómica tradicional, unida a la cultura de los productos típicos de cada región.

Por lo general este tipo de restaurantes no son los más buscados por los turistas, sino por personas cansadas de todo lo “normal”, que en su afán por hacer algo distinto, ponen de moda costumbres que pueden o no perdurar en el tiempo.