Los generales que se disputaron el Imperio alejandrino fueron Pérdicas, Antígono y su hijo Demetrio, Seleuco, Lisímaco, Ptolomeo, Antípatro y su hijo Casandro. Los llamados diádocos, se repartieron el enorme territorio conquistado por Alejandro en cuatro partes: Mesopotamia y Siria para Seleuco, Egipto para Ptolomeo, Asia menor para Atalo y Macedonia para Antípatro. Se mostraron sumamente ambiciosos en su lucha por la hegemonía que, en algún momento, tuvo Alejandro.

Reino atálida de Pérgamo

El pequeño reino de Pérgamo se convirtió pronto en una potencia política, económica y cultural. Las ambiciones de Filetero, hijo de Atalo Tío, soberano local al servicio de Antígono, Lisímaco y Seleuco, le llevaron a pretender formar un estado alrededor de Pérgamo que su sobrino Eumenes I consolidó. Su sucesor, Atalo I, se proclamó rey y a partir de entonces, la dinastía atálida no cesó de crecer, en territorios y en poder. Quiso hacer de su reino un modelo de estado helenístico y no reparó en medios para ello. Su alianza con Roma resultó fundamental. Fue el primer reino helenístico que se incorporó al nuevo Imperio romano. Atalo III , al morir sin herederos en el año 133, dejó todos sus bienes a Roma.

Monarquía seleúcida

El territorio de mayor extensión e importancia fue el de Seleuco que llegaba desde Asia menor , pasando por Siria y Mesopotamia, hasta el actual Irán. El territorio de la India fue cedido a cambio de 500 elefantes que le ayudaron a ganar la batalla de Ipso, en el 301 a. C. Aún así, reemprendió la epopeya de Alejandro y estuvo cerca de reconquistar el imperio en su propio beneficio, pero fue asesinado y con él, la última esperanza de reunir el Imperio macedónico bajo un único soberano.

Dinastía lágida de Egipto

También conocida como ptolemaica, por su fundador Ptolomeo I fue la más estables de todas.

Extendió su influencia sobre las islas del Egeo, Cirene, parte de las costas de Asia menor, Palestina y Chipre. En el año 305 a. C. adoptó el título de rey, lo que no cambió en nada su relación con los egipcios que siempre lo vieron como sucesor del faraón. Su política económica enriqueció el reino y le aseguró la preeminencia en el mediterráneo durante bastante tiempo.

Dinastía antigónida de Macedonia

Fundada por Antígono Gonatas , nieto del general de Alejandro, Antígono el cíclope, ejercieron su soberanía también sobre Grecia. El territorio fue en un principio para Antípatro, lugarteniente macedonio desde Filipo II. A su muerte dejó el reino a Poliperconte, cosa que no gustó a su hijo Casandro, que aliado con Ptolomeo y Antígono, lo derrotó en Megalópolis. Mandó a asesinar a Olimpia , la madre de Alejandro, así como a su esposa Roxana y su hijo Alejandro Agos. Se alió con Seleuco, Lisímaco y Ptolomeo para derrotar a Antígono y Demetrio, cosa que hizo en la batalla de Ipso, tras la cual conservó Macedonia y Grecia. Antígono fue derrotado y muerto.

Estados helenísticos

Produjeron una gran cantidad de ciudades, por iniciativa privada o con patrocinio real, como nunca se había hecho en el mundo antiguo. La mayor de todas ellas fue Atenas. Esta proliferación de ciudades estuvo acompañado por un auge del comercio internacional, cada vez más especializado: esclavos africanos, cerámica ática, artículos de lujo como incienso, perfumes o joyas, maderas, metales, papiro, vino, aceite de oliva y trigo. El triángulo formado por Rodas, Alejandría y Antioquía fue el nuevo espacio mercantil.

También Alejandría fue un centro de estudios y experimentos donde se reunían los más célebres sabios y filósofos de la época.

Conclusión

Las guerras interiores entre las clases sociales y las guerras exteriores entre las grandes monarquía helenísticas, acabaron con cualquier posibilidad de reorganizar el imperio de Alejandro tras su muerte, y las ambiciones de unos y de otros les llevarían inevitablemente a la decadencia que contrastaba con el creciente poder de Roma por todo el mundo mediterráneo.