Muchos de los problemas del aprendizaje se deben a trastornos del lenguaje. Los alumnos que vienen arrastrando dificultades ya desde la educación primaria, y que no fueron tratados por logopedas y expertos a su debido tiempo, encuentran trabas a la hora de comunicarse una vez que entran en la educación secundaria.

Definición de lenguaje

Acosta y Santana, en el libro Dificultades de Aprendizaje en Ambientes Educativos (1999), definen lenguaje como "un sistema compuesto por unidades (signos lingüísticos) que mantienen una organización interna de carácter formal; su uso permite formas singulares de relación y acción sobre el medio social que se materializa en formas concretas de conducta" Y de los componentes del lenguaje, dos están directamente relacionados con la articulación: la fonología y la fonética, que se ocupan de la emisión de los sonidos.

A pesar de que en la comunicación del niño (o de cualquier persona) no sólo existen los aspectos lingüísticos o verbales, sí que son necesarios -mucho más que los gestos- para la correcta socialización e integración.

La articulación es una variación que está relacionada con la emisión de los sonidos y con los fenómenos temporales que los acompañan. Sencillamente, articular bien es pronunciar de una forma correcta todas las consonantes, para que se puedan diferenciar sin problemas. Esto último es lo que permite la compresión e interés del oyente sobre lo que se dice.

Principales causas de la mala articulación del lenguaje

Los principales problemas que causan dificultades en la articulación son:

  • Dislalia: es la dificultad de articular algunos fonemas. Entre los tipos de dislalia están el sigmatismo (dificultad en la articulación de la "s") o el rotacismo (problemas con la "r" y la "rr")
  • Disglosia: aquí el problema viene de la malformación de los órganos del habla. Dificultades causadas por labio leporino, fisuras en los labios, malformaciones en la lengua o en los dientes etc.
  • Disartria: el problema que viene de los trastornos en los músculos fonatorios. No sólo hay problemas al hablar sino también, por ejemplo, al masticar o soplar.
  • Dislexia: la causa aquí se encuentra en el aprendizaje de la lectura aunque no existen problemas sensoriales o neurológicos y la inteligencia se encuentra dentro de la normalidad.
También hay otros problemas que afectan al lenguaje, como la afasia o las dislalias audiógenas (producidas por una mala audición)

Ejercicios y prácticas para mejorar la articulación del lenguaje

Existen algunos ejercicios para la reeducación del lenguaje oral. Ya que estarían dirigidos a los niños, es importante que las actividades sean divertidas y enfocadas en el juego; con la intención de que el niño no se aburra ni se vea observado.

Algunas prácticas para mejorar el lenguaje oral en los niños de primaria son:

  • Inspiración y espiración, que servirían para la coordinación en la zona del diafragma. La mejor postura de respiración para el niño en este ejercicio sería acostado.
  • Relajación para controlar mejor la actividad fonatoria, evitando así la tensión en los músculos de la cara. Por ejemplo, con música suave y relajante se le puede pedir al niño que apriete los labios con fuerza y que los afloje lentamente cuando note la tensión en las mejillas.
  • Abrir la boca y cerrarla despacio, mover la mandíbula de un lado hacia el otro, soplar una vela sin apagar la llama...
En cualquier caso, tal y como señala Puyuelo Sanclemente en el muy recomendable libro Intervención del Lenguaje (2002), "la intervención logopeda no puede limitarse sólo a unos "ejercicios"... esta ciencia se basa en un cuerpo de conocimientos propios con una amplia serie de datos empíricos ya constatados, métodos de investigación, estrategias y métodos de evaluación propias"

Los problemas de dislalia que pueden aparecer en los niños de secundaria también se pueden tratar con los ejercicios anteriores además de la lectura de textos. Y, por supuesto, la familia tiene que estar siempre en contacto con los profesores y ayudar a enriquecer el vocabulario del niño.