Un último informe elaborado por la Agencia Espacial Norteamericana (NASA) y difundido el pasado día 9 advierte que el ritmo de derretimiento del hielo en ambos polos se ha acelerado en forma preocupante durante los últimos años. En el Polo Norte a un ritmo anual de 21,9 giga toneladas, mientras que en Polo Sur hasta 14,5 (cada giga tonelada equivale a mil millones de toneladas).

De acuerdo al documento, si las actuales tasas de deshielo se mantuvieran en las próximas cuatro décadas, alrededor del año 2050 el nivel del mar podría aumentar unos 15 centímetros, pudiéndose elevar hasta los 32 centímetros por otros factores como el derretimiento de los glaciares y la expansión térmica del mar.

El Polo Norte más afectado

El Ártico es considerada la zona más sensible del planeta, en la que durante el último siglo la altura del hielo se ha reducido en un promedio de 110 kilómetros cúbicos, y asimismo, según las proyecciones, el próximo siglo la temperatura puede incrementarse entre tres y cuatro grados centígrados, y para el año 2100 podría duplicar a las de otras latitudes.

La capa de hielo ártico está disminuyendo a una tasa aproximada de 8% por cada década. Según el director del Observatorio Geofísico Voeikov de Rusia, Vladimir Kattsov, si continuara este ritmo de derretimiento, cuya superficie actual ya alcanza el mínimo histórico, todo el hielo podría desaparecer antes del año 2100.

Uno de los factores que más afectan al Polo Norte es el aumento de la temperatura del mar. Es así que las aguas carcomen los bordes de las inmensas superficies de hielo y en forma progresiva facilitan su deshielo.

Otro fenómeno importante determinado en un estudio elaborado por científicos de Estados Unidos, Canadá, Rusia y Dinamarca, es la elevación de las temperaturas del aire en el polo por encima de las medias globales, debido a un proceso denominado “amplificación polar”, según el cual el aire más cálido derrite los hielos. En Groenlandia el año 2010 se registró el año más caluroso en los últimos 138 años, y por tal motivo cuatro glaciares perdieron más de 25 kilómetros cuadrados cada uno.

El deshielo de la Antártida

La Antártida todavía no ha sufrido los efectos del calentamiento global de la misma manera que la zona ártica, sin embargo, según expertos británicos el adelgazamiento del hielo en su región occidental contribuye a que el nivel global del mar se incremente en un 10%.

Según científicos del Instituto de Tecnología de Georgia de Estados Unidos se espera que la subida generalizada de las temperaturas mundiales como consecuencia del efecto invernadero agilice el proceso de derretimiento de la Antártida para el año 2060. Desde ese año, ya no sólo caería nieve en la superficie de este continente helado, sino que las precipitaciones serán lluvias que fundirán el hielo y esto aumentará la absorción solar.

Programa internacional de investigación Año Polar

Durante dos años, entre marzo de 2007 y marzo de 2009, se llevó a cabo Año Polar Internacional patrocinado por el Consejo Internacional para la Ciencia (CIUC) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), en el que 10.000 científicos de más de 60 países se dedicaron al estudio de ambos polos terrestres, logrando desarrollar más de 160 estudios, en los que se lograron nuevos conocimientos acerca de la acción que desempeñan las regiones polares en el funcionamiento del sistema terrestre.

Las conclusiones más importantes de este programa revelaron que el banco de hielo del Ártico disminuye y que el deshielo de la capa que cubre Groenlandia se acelera. Asimismo, que el calentamiento de la Antártida en mucho más extendido que lo previsto. El mensaje de este programa internacional es contundente: “Lo que está pasando en las regiones polares tiene consecuencias para el resto del mundo y nos afecta a todos”.

Cómo afecta al mundo el derretimiento de los polos

El deshielo de los polos norte y sur se acelera más de lo previsto, y este fenómeno es el principal causante del incremento del nivel de los mares, que inexorablemente tendrá consecuencias irreversibles de carácter territorial, social y económico, lo cual provocaría, entre otros, graves inundaciones en islas y territorios costeros con peligro de ocasionar su desaparición.

Del mismo modo, esta situación se podrá convertir en un “bucle” –proceso de sucesión de efectos tales que el último de ellos actúa sobre el primero–, ya que cuanto más hielo se derrite, más radiaciones absorbe la Tierra, más severo es el cambio climático y más rápido se funden los casquetes polares, lo cual afectará tanto a la vida humana como a la vida animal y vegetal en ambos polos, así como también a la circulación oceánica y a la atmósfera mundial.