El 19 de mayo de 2009 tuvo lugar el comienzo del primer juicio en Burundi contra 11 personas acusadas de asesinato contra personas albinas. En nuestro país, el 7 de marzo de este mismo año pedía asilo al Gobierno español un hombre albino de raza negra, que llego a las costas de Tenerife a bordo de un cayuco.

¿De dónde vienen estas situaciones? ¿Por qué los albinos son una minoría en riesgo en algunos países africanos?

Estadística

Según las estadísticas, el número de personas con albinismo es mayor en África que en cualquier otro continente. Si en Europa la ratio de albinismo es de una por cada 17.000 personas, en África se sitúa alrededor de uno por cada 5.000 habitantes, si bien hay diferencias entre países. Más en concreto, en Tanzania viven aproximadamente 7.000 albinos registrados, aunque se estima que podrían ser muchos más, ya que esta cifra refleja tan sólo los que se presentaron voluntariamente para que les inscribieran.

En Burundi, por otra parte, la Cruz Roja estima que hay al menos 1.000 personas albinas.

Supersticiones

Es en estos dos países donde se ha denunciado el número más elevado de asesinatos, persecuciones y mutilaciones de personas que padecen esta alteración genética. Según la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR), sus extremidades se emplean para elaborar pociones mágicas para atraer la fortuna en el amor y en los negocios a quienes las consuman. También, según algunas creencias locales, se considera que beber la sangre de un albino es factor seguro para ganar mucho dinero.

Tener un hijo albino en Africa se considera una desgracia tan grande que estas personas son apartadas de la vida de la comunidad y discriminadas en todos los ámbitos posibles: son rechazados en las escuelas, no pueden encontrar trabajo y además se convierten en víctimas de hechiceros y traficantes.

Entre las supersticiones que sostienen esta situación se encuentran leyendas tales como que la madre ha sido fecundada por un hombre blanco, o que los albinos son los fantasmas de los colonialistas europeos.

Éxodo de albinos

A pesar de los esfuerzos nacionales e internacionales que se han puesto en marcha, en Tanzania y Burundi la situación de este colectivo continúa siendo insostenible. Hace unos meses, la Cruz Roja Tanzana denunció que la mayoría de las personas albinas viven escondidas por miedo a ser asesinadas, con lo que su localización y protección es aún más complicada.

Muchos niños albinos son abandonados por sus padres en escuelas para discapacitados, o cruzan las fronteras de sus países de origen para buscar asilo lejos del peligro. Así, se contabilizan más de 10.000 personas desplazadas o escondidas desde que comenzaron las matanzas, según la Federación Internacional para la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

Problemas de salud por despigmentación

Los riesgos para la población que presenta esta falta de pigmentación aumentan si consideramos que son especialmente vulnerables al sol, por lo que es muy alta la probabilidad de que desarrollen quemaduras severas y cáncer de piel, además de daños en los ojos, que pueden desembocar en ceguera total o parcial.

No deben olvidarse, por último los problemas psicológicos derivados de la situación en la que viven los albinos. Además del aislamiento voluntario provocado por el miedo y la angustia crónica que padecen los afectados y sus familias, los albinos se consideran a sí mismos menos estables emocionalmente y menos asertivos en su conducta que el resto de personas de su comunidad.

Como dato para la esperanza, se constata que cada vez son más las muestras de apoyo para esta minoría, como las protagonizadas por las ONG "SOS albinos en Malí" y "SOS enfants sans vulnerables fronteras" del Congo. En otros países comienzan ya a diseñarse programas específicos para la integración de los albinos, además de fomentarse políticas de protección y de control policial ante las persecuciones a las personas afectadas por albinismo.