Como parte de la veneración que los venezolanos y las venezolanas le muestran al Niño Jesús, durante la época navideña se celebran diversas fiestas que las comunidades organizan con meses de antelación, y las cuales son de mucha significación para los lugareños. Algunas de las tradiciones guardan dentro de su ceremonial, puestos muy especiales para miembros de la comunidad que se han dedicado durante décadas enteras a promover las manifestaciones culturales y se han encargado de transmitir de generación en generación cada uno de los detalles que se debe tener presente en las celebraciones.

Así como en el occidente de Venezuela se venera al Niño Jesús a través de la celebración de La Paradura del Niño en la cual está prohibido el baile, en algunos pueblos del centro del país se realiza la veneración teniendo como epicentro la danza.

La Iglesia lo consideró ofensivo

En la población de El Limón, en el estado Aragua, en el centro costero de Venezuela, se celebra desde 1914 el baile de los Pastores del Niño Jesús. Pero esta tradición se inició en 1752 en poblaciones vecinas como parte de los actos de veneración al Santo Niño Jesús de Praga, patrón de la localidad vecina.

En aquella época hombres, mujeres y niños vestían trajes coloridos y bailaban con fervor al son del cuatro, el furruco y el tambor. En una oportunidad, la Iglesia Católica a través del Obispo de Valencia, prohibió la celebración de esta festividad, pues consideraba irrespetuosa la participación de las mujeres en conjunto con los hombres en los bailes.

Luego de intensas negociaciones por parte de los vecinos y la alta jerarquía eclesiástica, la Iglesia permitió la continuación de los bailes con la condición de que las pastorcillas fuesen representadas por hombres que debían usar las vestimentas de las mujeres. En la actualidad, en algunas cofradías es permitida la participación de mujeres y niñas.

El Cachero representa al buey que llevó a María a Belén

El Cachero es el bailador de mayor jerarquía dentro del grupo y es quien guía el baile. Representa al buey que llevó a la Virgen María hasta Belén para dar a luz, y por esto, hace su baile con unos cachos en las manos, los cuales adornan con cintas y flores.

El Cachero se encarga además de imponer el orden cuando alguien intenta interrumpir el normal desarrollo de la festividad.

El Pastor y las pastorcillas

Ambos representados en la mayoría de las ocasiones por hombres, el pastor marca el ritmo de la danza con un instrumento que lleva en sus manos llamado gajillo, el cual se adorna cascabeles y cintas de alegres colores. Las Pastorcillas por su parte, marcan el ritmo con maracas mientras bailan vestidas de trajes floreados y de alegres colores.

El Titirijí es el espíritu irreverente

El Titirijí es un ave nocturna cuyo canto se asemeja a su nombre. Este personaje lleva un pito con el que imita su canto y se dedica a hacer bromas al público y al Cachero, por lo que goza de libertad en sus movimientos. Cuando el Cachero se hastía de sus bromas, lo persigue embistiéndolo con sus cachos, hasta que se esconde entre las filas de pastores y pastorcillas. Su traje está hecho con cintas de periódico, papel blanco o tiras de tela o peluche blanco.

Si quieres ver esta festividad haz click aquí y si la quieres presenciar en vivo, visita la población de El Limón en el estado Aragua en Venezuela durante el segundo sábado de diciembre, donde, además de exquisitas playas y lugares turísticos, podrás conocer esta hermosa tradición cultural venezolana.