Las personas desempleadas tienen el doble de posibilidades de padecer ataques de pánico y agorafobia que los que cuentan con un empleo, según un informe de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS).

Un tercio de las consultas de la Atención Primaria son de pacientes que sufren ansiedad y depresión, para los que se pondrá en marcha un programa gratuito, desde finales de verano, en varias ciudades de España.

Los desempleados tiene más posibilidades de sufrir ataques de pánico

Si en estos tiempos de crisis económica nos hacemos la pregunta de si ¿estar desempleado puede afectar la salud?, la respuesta es afirmativa, ya que los desempleados tienen el doble de posibilidades de padecer ataques de pánico y agorafobia que los que cuentan con un trabajo.

En concreto, las personas desempleadas tienen una probabilidad 2,2 veces superior de padecer un ataque de ansiedad o pánico que, en ocasiones, viene acompañado de agorafobia o miedo a los espacios abiertos y públicos.

En la actualidad, los pacientes que acuden a las consultas de la Atención Primaria por ansiedad y depresión son uno de cada tres.

Esto es lo que afirma Antonio Cano, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS).

Cano ha explicado a Europa Press, en unas declaraciones publicadas el pasado 31 de julio, que a pesar de que en la actualidad “no hay estudios que detecten que la crisis esté generando una determinada patología o si se están incrementando”, existe la evidencia de que en 2004, antes de la crisis económica, las personas en situación de desempleo tienen más probabilidades de padecer un ataque de pánico o de caer en una depresión.

Además, tienen 1,6 veces más de probabilidades de consumir sustancias adictivas.

Un 6% de españoles padece trastornos de ansiedad

Antonio Cano manifestó que “Cabe pensar que, en este momento, que está incrementando el número de parados -cerca de 6 millones-, puede haber un ligero aumento de los trastornos de ansiedad”.

Los trastornos por ansiedad se pueden clasificar en:

  • Trastorno de Angustia sin Agorafobia
  • Trastorno de Angustia con Agorafobia
  • Fobia Específica
  • Fobia Social (FS)
  • Trastorno por Estrés Postraumático
  • Trastorno Obsesivo Complusivo (TOC)
  • Trastorno por Estrés Agudo
  • Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG)
  • Trastorno por ansiedad debido a enfermedad médica
  • Trastorno por ansiedad inducido por sustancias
  • Trastorno de ansiedad no especificado
El también Catedrático de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) explica que, si bien en estos momentos la prevalencia del trastorno de la ansiedad en España se encuentra en un 6% y el de las patologías del estado de ánimo en un 4%, el 30% de las consultas de la Atención Primaria son por un ataque de ansiedad o pánico y por agorafobia.

Mujeres jóvenes con estrés, el perfil tipo

Con respecto al perfil de una persona que acude en la actualidad a una consulta por cuestiones psicológicas, el presidente de la SEAS afirma que es el de una mujer joven, de entre 18 y 46 años, que padece estrés y que tiene un carácter perfeccionista.

No obstante - aclara Cano- “para cada trastorno hay un perfil individual” y señala, por ejemplo, que “el hecho de ser mujer supone el doble de probabilidades de padecer ansiedad o depresión

El tabaquismo es otro factor importante, ya que el hecho de fumar hace que la persona tenga 4 veces más probabilidades de padecer ataques de pánico.

Personalidad obsesiva, mayor riesgo de patología psicológica

En general, las personas con una personalidad obsesiva, que piensa repetitivamente los problemas y “que vienen a magnificarlos” también tienen más riesgo de desarrollar alguna patología psicológica.

De este modo, si la persona que suele padecer Trastorno Obsesivo compulsivo , a su vez, se encuentra en una situación de estrés, “al estar dándole vueltas al mismo estrés, este se está multiplicando”, señala el presidente de la SEAS.

El experto aclara que esta patología está relacionada normalmente con la genética y empeora con el estrés.

Y añade que la Fobia Social, que se caracteriza, por ejemplo, en un rechazo a acudir a una fiesta o a conversar con un extraño, tampoco está vinculada al hecho de estar viviendo una situación crítica, sino con la propia experiencia individual.

Círculo vicioso

Los primeros síntomas que experimenta una persona con ansiedad son “un desbordamiento, un sentimiento de que no se puede atender las demandas”, explica Cano.

Y precisa que “Estamos tan nerviosos pensando en que nos va a pasar algo y, si uno se asusta, se multiplica las sensaciones, y se entra en un círculo vicioso”.

Buena información y consulta profesional

Además, el experto describe cómo algunos pacientes acuden a la consulta por somatizaciones, que se traducen en problemas digestivos, dolores, problemas en las relaciones sexuales o tensiones musculares que aparecen a consecuencia del estrés.

Este psicólogo aconseja, ante tales síntomas, recabar buena información y acudir a una consulta profesional.

Durante las consultas, el paciente desarrollará habilidades de reinterpretación de la realidad para aprender a afrontar las situaciones más adversas.

Cano señala que, a parte, el paciente aprenderá habilidades de relajación, como respirar hondo y profundo o despejar la mente con el fin de relajarse y olvidar los problemas cotidianos.

Y también obtendrá habilidades conductuales para poder, por ejemplo, organizarse mejor, y para prevenir las caídas.

Disminuyen las sesiones por la crisis

Aunque en estos momentos de crisis están aumentando en nuestro país las consultas por motivos psicológicos, el presidente de la SEAS lamenta que el número de sesiones está disminuyendo por la situación económica de las familias.

Por este motivo, Cano ha anunciado que a finales de verano se va a poner en marcha, por medio de los colegios de psicólogos, una iniciativa gratuita para ofrecer asistencia las personas que acudan por motivos de ansiedad o depresión a las consultas de la atención Primaria de Albacete, Madrid, Melilla, Murcia y Valencia.