Desde lejos se los puede observar como una masa de agua monótona y de grandes dimensiones. Desde el punto de vista meteorológico son muy útiles ya que ayudan a mitigar las radiaciones solares y las condiciones climáticas y constituyen la mayor fuente de las precipitaciones del planeta. Por otra parte, moderan el impacto de la litosfera y el espacio sobre la Tierra y reciben y reciclan sedimentos provenientes de la erosión terrestre. Desde una perspectiva biológica sirven de hospedaje a algunos de los ecosistemas más productivos del planeta. Además, son reconocidos en muchos casos como una gran fuente de alimentos y minerales, comentan David Briggs, Peter Smithson, Kennet Addision y Ken Atkinson en Fundamentals of the Physical Environment.

Aspectos generales de las aguas oceánicas

Los océanos presentan zonas bien definidas, las cuales se diferencian por sus particulares características. Según la citada obra, éstos tienen aspectos interesantes para conocer:

  • Eustasia es el término que se utiliza para describir la relación entre el nivel del mar y el volumen del agua. Los cambios de nivel del mar se pueden producir por ajustes de la densidad del agua a través de la temperatura o la salinidad, la dilatación térmica y las modificaciones de la presión atmosférica.
  • Se conoce como isostasia al equilibrio gravitacional de la litosfera superficial debido a la densidad y al grosor que presentan sus diferentes capas que influyen en su “flotabilidad” a través de movimientos verticales y laterales en la litosfera adyacente. A gran escala, esto explica la razón por la cual la litosfera densa y delgada del océano “flota” a nivel más bajo que la litosfera más gruesa y menos densa del continente.
  • La composición química de sus aguas deriva de la gran cantidad de elementos disueltos que posee; la mayoría de ellos se encuentra en cantidades muy pequeñas. Dentro de los más abundantes están cloro, sodio, potasio, magnesio, calcio, silicio y cobre. La mayor parte del agua marina es químicamente homogénea y estable.
  • La salinidad de sus aguas está dada por la gran concentración de cloruro de sodio. Su densidad, en general, varía entre 32 y 37 partes/mil. Los ciclos hidrológicos influyen sobre las distintas concentraciones.
  • La temperatura de sus aguas superficiales y hasta una profundidad de aproximadamente 200 metros está determinada por la radiación solar que reciben, siendo el rango de marca térmica de 0 a 30 ºC, con un promedio global de 17 ºC.
  • Las mareas transfieren masa oceánica desde un punto a otro del océano. Están influenciadas por los campos gravitacionales de la Tierra, la Luna y el Sol. La Tierra, debido a su rotación diaria alrededor de su eje, experimenta dos períodos de doce horas cada uno respecto al Sol que tiene una posición fija y algo menos de dos períodos respecto a la Luna, que también se mueve alrededor de la Tierra. Las mareas lunares son más pronunciadas que las solares debido a la menor distancia de la Luna a la Tierra comparada con la del Sol.
  • Las olas constituyen las menores alteraciones de los océanos. Dependen de la dirección y de la fuerza de los vientos. Transmiten energía pero muy poca masa.

La zona pelágica, abundante en agua

La zona pelágica o mar abierto es aquella en la cual se producen las corrientes oceánicas en forma permanente. La concentración de nutrientes es baja debido a que los restos de plancton y otros organismos se depositan por debajo de la zona fótica. A pesar la alta intensidad de la luz solar y las temperaturas cálidas, las aguas tropicales poseen la concentración de nutrientes más baja, debido a la estratificación térmica permanente que impide el intercambio de nutrientes entre la parte superficial y las profundidades. En cambio, los océanos de aguas templadas son más productivos ya que los nutrientes de las profundidades se mezclan con los de la superficie en la época primaveral principalmente, aunque también lo hacen en otoño, según Neil A. Campbell en Biology.

La vida en las profundidades oceánicas

El suelo oceánico que está por debajo de las zonas nerítica y pelágica se lo conoce como zona bentónica. Los nutrientes llegan a esta parte del océano en forma de detritus provenientes de regiones superficiales. La parte cercana a la costa recibe buena cantidad de luz solar, pero tanto ésta como la temperatura declinan en forma abrupta a profundidades mayores. La composición del suelo marino está representada por arena, sedimentos finos y restos de organismos microscópicos. En la zona nerítica se encuentran diversas poblaciones de organismos como bacterias, hongos, algas marinas, esponjas, anemonas, almejas, crustáceos, estrellas de mar y peces. Los habitantes de la zona abisal están sometidos a temperaturas bajas en forma constante (alrededor de 3 ºC), altas presiones, ausencia de luz solar y baja concentración de nutrientes. Sin embargo, el oxígeno está presente en esta parte del océano posibilitando que comunidades de invertebrados y peces vivan en ella. En las zonas pobres en oxígeno, oscuras y con altas temperaturas viven organismos quimioautótrofos, según Campbell.

Flora y fauna oceánica

El plancton fotosintético predomina en la región fótica de los océanos, donde crece y se reproduce con facilidad, agrega Campbell. La flora se completa con una gran variedad de algas verdes, rojas, azules y pardas.

La fauna marina también es variada. Entre sus ejemplares se encuentran pterópodos o mariposas marinas, estrellas de mar, erizos de mar, medusas, hipocampos, tiburones, delfines, y pulpos.

Un bioma muy especial lo constituyen los arrecifes de corales. Se los encuentra en la zona nerítica de las aguas cálidas de regiones tropicales. Están compuestos por un grupo diverso de cnidarios cuyos exoesqueletos están formados por carbonato de calcio. Estos esqueletos tienen estructuras variadas y forman un sustrato sobre el cual crecen otros corales, esponjas y algas. La nutrición de los animales coralinos, según explica el autor citado, se basa en organismos microscópicos y restos orgánicos, pero también dependen de la fotosíntesis de algas dinoflageladas que viven en simbiosis con éstos.