Federer pisaba la pista del Rod Laver Stadium con otro récord en sus espaldas: en el partido anterior, frente al español Tommy Robredo, había llegado a los cuartos de final de un Grand Slam por vigésimo séptima edición consecutiva.

La última vez que Federer perdió en una ronda previa a los cuartos de final de uno de los cuatro grandes torneos de tenis del año fue en 2004, cuando el brasilero Gustavo Kuerten lo venció en Roland Garros.

Así que ya era un héroe, solo comparable con el estadounidense Jimmy Connors, quien también llegó 27 veces en línea a la penúltima ronda de esta clase de campeonatos, entre 1973 y 1982.

El público recibió con aplausos a los dos tenistas que se disputarían un cupo de las semifinales. Ambos venían jugando a un alto nivel. En manos de ellos habían caído Tsonga, Robredo, Simon y Roddick.

El partido comenzó con un Federer que rápidamente quebró el servicio de Wawrinka, número 19 del mundo y quien en días pasados había dicho que “estaba jugando el mejor tenis de su vida”. El suizo, número dos del planeta, enloquecía al público con sus saques hacia afuera y su inmediata subida a menos de un metro y medio de la malla en donde voleaba para definir el punto.

Wawrinka se desespera y poco a poco se iba entregando a su amigo de infancia, el mismo con quien ganó la medalla de oro en dobles de los juegos olímpicos de 2008.

El primer set terminaría en 29 minutos con un 6-1 a favor del campeón defensor del torneo, que sorprendió hasta al más optimista de sus fanáticos.

El segundo set fue más disputado, Wawrinka gozó de su única oportunidad de quebrar el servicio de Roger, pero no lo logró. Federer aprovechó la decepción de su rival y se impuso por 6-3. Las efectivas devoluciones y los golpes de revés con ángulos de más de 45 grados que sacaban de la pista a su contrincante fueron la clave.

El tercer set fue el acabose de Wawrinka. Federer le quebró en el segundo game, lo que desató la ira de su compatriota, quien destruyó su raqueta al lanzarla sin piedad contra el piso. En el resto del partido los tenistas mantuvieron el servicio y el set terminó por 6-3.

El mejor de Australia en la era abierta

Federer se acerca a su quinto título en Melbourne, lo que lo convertiría en el segundo jugador más ganador del primer Grand Slam del año. Además, con 59 victorias frente a 7 derrotas en sus participaciones en Melbourbe, es el tenista con el récord más favorable en la era abierta del torneo australiano.

En declaraciones al final del partido, Federer dijo que aún no piensa en una eventual final contra Rafael Nadal, pues considera que ambos tienen partidos muy complicados: “Todavía no puedo pensar en la final. Él todavía tiene por delante a grandes jugadores, y yo tendré que medirme a Djokovic o Berdych. Aún no estoy ahí.”

Las primera semifinal de Australia

En definitiva, el rival del suizo en semifinales será el serbio Novak Djokovic que venció en tres sets al checo Tomas Berdych por 6-1, 7-6 y 6-1. El partido revivirá la semifinal del año pasado en el Abierto de los Estados Unidos, donde ganó Djokovic.

Sin embargo, los últimos tres enfrentamientos los ganó Roger Federer. Las estadísticas favorecen al suizo quien ha vencido al serbio, número tres del mundo, en 13 ocasiones y con el que ha perdido en otras seis oportunidades, de acuerdo a datos proporcionados por la página oficial de la ATP.