Desde la desintegración de la URSS, el mapa del mundo parece haberse estabilizado. Sin embargo, desde 1992, las Naciones Unidas han incorporado a diez nuevos países de Europa, Asia y África. Tras guerras o referendos, algunos de ellos han encontrado su hueco en la lista de países desarrollados y otros luchan por sobrevivir. ¿Cuáles son los países más jóvenes del mundo?

Eslovenia, Croacia y Macedonia, antes de la guerra

Estas tres repúblicas de los Balcanes proclamaron su independencia en 1991, abriendo la lista de países que surgirían de la desintegración de Yugoslavia.

Eslovenia, hoy un país desarrollado y democrático, sufrió un brevísimo ataque por parte del Ejército yugoslavo, pero en definitiva consiguió su emancipación de manera pacífica. La ONU la admitió en 1992, y en 2004 se convirtió en el primer estado ex yugoslavo en entrar en la Unión Europea.

La independencia de Croacia fue más complicada, ya que supuso el pistoletazo de salida para las sangrientas guerras de los Balcanes. Aunque fue admitida en la ONU en unos meses, los destrozos del conflicto le impiden aún alcanzar el nivel de los países más desarrollados. No obstante, cuenta con una creciente actividad turística, y posiblemente será la próxima entrada en la lista de países de la Unión Europea.

Macedonia es la que lo tiene más difícil, a pesar de ser la única que no sufrió la guerra. Ni siquiera fue aceptada en las Naciones Unidas en 1993 con este nombre, sino que un conflicto con Grecia (que tiene una región fronteriza que también se llama así) la bautizó con el aparatoso "Antigua República Yugoslava de Macedonia". Esta misma disputa mantiene las puertas cerradas a la OTAN para Macedonia, un país nuevo con muchas dificultades económicas y sociales.

Bosnia, en guerra y fragmentada tras su independencia

La más dura de las guerras de los Balcanes fue la que se libró en Bosnia-Herzegovina tras declarar su independencia en 1992. El mundo entero se conmocionó con tragedias como el sitio de Sarajevo o la matanza de Srebrenica.

Actualmente está dividida en dos entidades: la República Srpska, poblada mayoritariamente por serbios, y la Federación de Bosnia-Herzegovina, donde conviven a duras penas musulmanes y croatas. Las tensiones entre comunidades quizás acaben dividiendo el país, y puede que no de forma pacífica.

La República Checa y Eslovaquia, dos países nuevos en la UE

La antigua Checoslovaquia, que le plantó cara sin éxito a los soviéticos en la Primavera de Praga, logró iniciar su vía a la democracia en 1989, y solo dos años después de la desintegración de la URSS, en 1993, checos y eslovacos firmarían pacíficamente su separación por vía parlamentaria y admitidas en la ONU.

Tras la independencia, tanto la República Checa como Eslovaquia han estado por debajo de los países más desarrollados de Europa, si bien fueron dos de los países de la órbita soviética que más rápido se adaptaron al capitalismo. En 2004, ambos entraron a la Unión Europea.

Eritrea, el país más subdesarrollado

Tras estar bajo dominio italiano y británico, Eritrea fue absorbida por Etiopía en 1962. Desde entonces, los nacionalistas eritreos lucharon en una guerra encarnizada, tanto entre ellos como contra Etiopía, por la independencia del país, que se obtendría en 1993.

Hoy, Eritrea tiene el índice de desarrollo más bajo entre los países jóvenes. Sigue teniendo conflictos fronterizos (la última guerra se zanjó en 2000), mantiene una frágil convivencia entre islam y cristianismo y está enclavado en una zona muy conflictiva, por lo que su lucha para salir del subdesarrollo durará aún mucho tiempo.

Palau, el país nuevo con menos habitantes

En el mapa del mundo, Palau es apenas un diminuto punto en el Pacífico. Con solo 20.000 habitantes repartidos en 340 islas paradisíacas, este país estuvo bajo dominación alemana y luego japonesa, hasta que fue invadido por Estados Unidos en 1944.

Hasta 2004, cuando firmó su independencia y entró en la ONU, estuvo gobernada por la potencia norteamericana. Palau está en negociaciones con Filipinas por la delimitación de sus aguas, y hoy es un país que vive bien de la actividad primaria y del turismo.

Timor-Leste, independiente tras años de guerra

En 1975, la isla de Timor fue invadida por Indonesia, que ejerció una brutal represión contra los nacionalistas del Este. De hecho, en 1999 los ciudadanos votaron por la independencia en un referéndum auspiciado por la ONU y los indonesios persiguieron a todo el que hubiera apoyado la emancipación, con miles de muertos y desplazados.

Hasta 2002 no se consiguió la plena independencia y la entrada en la ONU, pero Timor Oriental sigue siendo un país inestable (en 2008 se declaró el Estado de emergencia tras un atentado fallido al presidente). La mayoría de su infraestructura económica fue destruida en la guerra y es, entre los países nuevos, el que tiene la renta per cápita más baja.

Montenegro, oficialmente el país más joven del mundo

Fue el penúltimo país en declarar su independencia en los Balcanes. Tradicionales aliados de los serbios, en 2006 apenas la mitad de los montenegrinos aprobaron en referéndum la secesión de Serbia.

Montenegro tiene la ventaja del turismo en zonas como la bahía de Kotor, pero está asfixiado por la economía sumergida y la corrupción, que aumentan el descontento en un país en el que no cree la mitad de la población. No es probable que se produzca un conflicto entre comunidades, pero de momento Montenegro no está entre los países más prósperos de Europa.

El mapa del mundo sigue, pues, cambiando en pleno siglo XXI. África sigue envuelta en guerras que pueden generar nuevos países, y en la propia Europa aún no se ha decidido si la independencia de Kosovo, declarada en 2008 y no reconocida por la ONU pero sí por La Haya, es válida. Así que los atlas de hoy, una vez más, serán sólo historia mañana.