Las nuevas investigaciones en el campo de la anticoncepción han dado lugar a nuevos métodos más cómodos y eficaces para poder mantener relaciones sexuales sin quedarse embarazada. Sin embargo no hay que olvidar que estos nuevos métodos no protegen contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el virus del VIH.

El anillo vaginal

Se trata de un anillo de plástico flexible que se coloca en la vagina y libera dosis de hormonas que inhiben la ovulación. El anillo debe llevarse puesto durante tres semanas y descansar una. De este modo se consigue una protección por un mes.

Este método está contraindicado para fumadores, para personas con antecedentes de embolia o ataques al corazón, con presión sanguínea alta o que padezcan diabetes o enfermedades del hígado, ya que puede provocar coágulos y accidentes vasculares.

La eficacia del anillo vaginal no disminuye en caso de vómitos o diarreas, sin embargo no ofrece protección contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el virus del VIH.

Los implantes

Se trata de una varilla de plástico flexible que se implanta bajo la piel del brazo con anestesia local. Su período de protección va de los tres años a los cinco. Este método es apto para las personas que no toleran los estrógenos ya que solo contiene progestógenos.

Los implantes se recomiendan para mujeres con riesgo vascular y se pueden utilizar durante la lactancia. La utilización de este método puede producir menstruaciones irregulares.

La eficacia de los implantes no disminuye en caso de vómitos o diarreas, sin embargo no ofrece protección contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el virus del VIH.

Los parches

Se aplican directamente sobre la piel y liberan un flujo continuo de hormonas. Este método anticonceptivo está contraindicado para personas con problemas de coagulación o de corazón, para personas diabéticas, fumadores o con la presión sanguínea alta.

Su uso es semanal y su eficacia no disminuye en caso de vómitos o diarreas, sin embargo, al igual que las implantes y el anillo, no protege contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el virus del VIH.

El DIU intracervical con Norgestrel

Su uso se aprobó en Finlandia en 1990 pero en otros países, entre ellos España, aún está en fase de experimentación y no se comercializa. El DIU se coloca justo encima del orificio del cuello del útero y contiene un pequeño depósito que libera pequeñas cantidades de hormonas. Su uso es de cinco años.

Este método anticonceptivo reduce el flujo menstrual y el dolor durante el período. Así mismo reduce los riesgos de infección del útero y de las trompas y el riesgo de enfermedad pélvica inflamatoria.

Entre los efectos secundarios del DIU con Norgestrel se encuentran la caída del cabello, los dolores de cabeza, la sensibilidad anormal en los pechos y la depresión.

Todos los métodos anticonceptivos tienen sus beneficios y sus perjuicios y algunos de ellos no son tolerados por todas las personas. Por esta razón antes de elegir uno de estos métodos anticonceptivos es recomendable acudir a un especialista que nos indicará cuál de ellos es el que más nos conviene.